Lewis Hamilton y Kim Kardashian: ¿Una relación que afecta su rendimiento?
Los amigos de Lewis Hamilton están convencidos: la relación del siete veces campeón del mundo con Kim Kardashian ya empieza a cambiarle. Y no les gusta lo que ven.
Según una fuente citada por In Touch, el piloto tiene la mente ocupada con Kim prácticamente todo el día. “Lewis tiene a Kim en la cabeza 24/7, incluso cuando no están juntos”, asegura esa voz cercana. Mensajes constantes, llamadas en cuanto baja del monoplaza, viajes relámpago en avión privado para verla. Un patrón que en su entorno empieza a levantar cejas.
El último episodio que ha encendido las alarmas llegó tras el Gran Premio de España, en Madrid, el domingo 13 de septiembre. Problemas de frenos le obligaron a abandonar la carrera, un golpe duro para un competidor de su talla. Sin embargo, en lugar de encerrarse con el equipo para digerir el revés y analizar el desastre, Hamilton puso rumbo a Lago Como junto a Kim para unos días de desconexión total.
“Se fue a Lago Como con Kim a retozar como si no acabara de perder una carrera enorme”, relata la fuente.
Ese contraste, entre la magnitud del tropiezo y la ligereza del plan posterior, sorprendió a muchos dentro de su círculo. Hay quien teme que el tiempo con ella esté pasando por delante de todo lo demás.
El propio Hamilton reconoció el año pasado lo difícil que es cuadrar una relación estable con el calendario y la exigencia de la Fórmula 1. “Veo a otros pilotos y me pregunto cómo lo hacen. Algunos tienen hijos, están casados, tienen novias”, explicó entonces a RTBF, según recogió Sporting News.
Su elección fue distinta. “He decidido maximizar el tiempo que tengo aquí porque es más corto de lo que piensas. No quiero tener remordimientos ni pensar que podría haber dado más”, añadió el británico, dejando claro que su prioridad absoluta era la pista.
Precisamente por eso, el giro actual inquieta a quienes le conocen desde hace años. “Es uno de los mejores pilotos de todos los tiempos, pero la competencia es feroz”, admite la fuente. En ese contexto, cualquier desliz en la concentración puede costar muy caro. Y el nombre de Kim Kardashian ya entra en la ecuación cada vez que algo sale mal.
El murmullo es inevitable: vuelve a sonar el viejo concepto de la “maldición Kardashian”. Tras el abandono en España, los susurros se han hecho más audibles en el paddock y en el entorno del piloto. ¿Está la estrella de la telerrealidad desviando el foco de Hamilton en el momento menos oportuno?
Según la misma fuente, Kim no es ajena a ese runrún. “Lo sabe”, apunta. Y no quiere convertirse en la villana de la historia. “Lo último que quiere es que la culpen de cualquier problema con su rendimiento en pista”, añade. De hecho, estaría dispuesta a dar un paso atrás si fuera necesario: “Está diciendo que, si necesitan pasar menos tiempo juntos para que él pueda centrarse, lo aceptará. Le quiere en su mejor versión absoluta”.
La temporada no espera, los errores se pagan al instante y la ventana para agrandar la leyenda se estrecha. Entre el amor y la velocidad, Hamilton se acerca a una curva delicada: la próxima decisión ya no solo marcará su vida privada, también puede definir el tramo final de su carrera en la Fórmula 1.





