Lehečka lleva a Chequia a las Finales de la Copa Davis
La pista cubierta de Praga volvió a convertirse en un muro para Estados Unidos. La República Checa se impuso 3–2 en la segunda ronda clasificatoria de la Copa Davis y selló billete para las Finales de noviembre en Bolonia. El punto definitivo llevó la firma de Jiří Lehečka, que cerró la serie con un 6–3, 7–5 ante Learner Tien.
No es una casualidad. Es una tendencia.
El equipo checo elimina por segundo año consecutivo a Estados Unidos en un quinto punto a vida o muerte. Hace un año, en Delray Beach, fue Jakub Menšík quien dejó fuera a los norteamericanos derrotando a Frances Tiafoe. Esta vez, el héroe fue Lehečka, pero la historia sonó muy parecida.
Un domingo de nervios en Praga
La jornada arrancó igualada, 1–1, y con la sensación de que cada detalle podía decidir el cruce. El dobles inclinó primero la balanza hacia el lado visitante. Christian Harrison y Austin Krajicek remontaron a Adam Pavlásek y Patrik Rikl con un marcador de 5–7, 6–3, 7–6 (10–8), salvando cuatro puntos de partido en un desempate dramático que silenció por momentos al público local.
Estados Unidos olió la remontada global. Chequia, el abismo.
Entonces apareció Menšík.
El joven checo se agarró al partido ante el reciente finalista del US Open, Ben Shelton, y lo volteó con autoridad: 5–7, 6–4, 6–3. Un triunfo de enorme peso competitivo que devolvió el 2–2 al marcador global y, sobre todo, reinyectó energía a un equipo que acababa de ver cómo se le escapaba un dobles casi ganado.
Ese punto fue la puerta de entrada para Lehečka.
Lehečka resiste, remonta y sentencia
Lehečka ya había marcado territorio el día anterior, derrotando a Shelton en dos sets. Llegaba al quinto punto con confianza, pero el inicio ante Tien fue cualquier cosa menos cómodo. El estadounidense rompió de inicio y silenció de nuevo el O2 Arena. La presión se notaba en cada intercambio.
El checo reaccionó a tiempo. Ajustó, subió el nivel al resto y se llevó el primer set 6–3, devolviendo el rugido a la grada.
El segundo parcial fue una montaña rusa. Tien se disparó 3–0 arriba y el fantasma del dobles volvió a planear sobre la serie. Lehečka, sin embargo, se negó a soltar el volante. Encadenó juegos, apretó en los momentos clave y terminó cerrando el partido en su cuarto punto de partido, 7–5, para desatar la fiesta checa.
Después, Lehečka subrayó lo que se respiraba en el banquillo: en la Copa Davis, las victorias se construyen en cadena. Sin la remontada de Menšík ante Shelton, él no habría tenido la opción de jugar ese quinto punto. El formato por equipos, una vez más, dictó su propia lógica.
Corea hace historia, Austria cumple y Bolonia espera
El fin de semana dejó más billetes repartidos para las Finales de la Copa Davis.
En Seúl, Corea del Sur escribió una página inédita en su historia: alcanzó por primera vez el grupo final de ocho al derrotar 3–1 a India. El punto decisivo llegó con una exhibición de Kwon Soon-woo, que arrasó a Sumit Nagal por 6–1, 6–2.
En Viena, Austria también aseguró su presencia en Bolonia con un 3–1 sobre Bélgica. Jurij Rodionov firmó el triunfo definitivo al imponerse a Zizou Bergs por 7–6 (8–6), 6–3, en un duelo tenso que se resolvió en los detalles del primer set.
El cuadro de las Finales empieza a tomar forma. Italia, anfitriona en Bolonia, buscará encadenar su cuarto título consecutivo y prolongar su dominio reciente en la competición. Al otro lado del espejo aparece Estados Unidos, gigante histórico con 32 títulos que, sin embargo, no levanta la Copa Davis desde 2007.
Chequia ya está dentro. Corea del Sur se estrena entre los grandes. Austria vuelve a escena.
La pregunta ahora es quién se atreverá a discutir el reinado italiano en noviembre.






