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Leclerc lidera en Monza: Doblete Ferrari-Mercedes en Libres 1

Charles Leclerc necesitó apenas una sesión para agitar Monza. Con el nuevo motor de Ferrari rugiendo por primera vez en casa, el monegasco firmó un 1:23.008 y encabezó la primera práctica del Gran Premio de Italia, por delante de su compañero de garaje este año, Lewis Hamilton, en un llamativo 1‑2 de la estructura de Maranello.

No fue solo la tabla de tiempos. Fue la forma.

Ferrari golpea primero… y con goma media

Leclerc aventajó a Hamilton por 0.173s, con George Russell a poco más de una décima adicional en tercera posición. Hasta ahí, podría parecer una sesión más. Pero hay matiz clave: tanto Leclerc como Hamilton marcaron sus mejores vueltas con el compuesto medio, mientras que Russell lo hizo con el blando, teóricamente más rápido.

Ferrari eligió su carrera de casa para estrenar la segunda —y última— evolución de motor permitida en la temporada, después de que las mediciones de la FIA confirmaran que su unidad de potencia estaba por detrás de las de Red Bull y Mercedes. En Monza, donde la potencia es ley, no podían esperar más.

El equipo italiano también desembarcó con un paquete de mejoras específicas de chasis para este trazado de altísima velocidad. Entre rectas interminables y frenadas violentas, el SF de Leclerc respondió. El crono del monegasco no fue un fogonazo aislado: la consistencia en tanda corta con la goma media dejó una sensación de solidez que en Ferrari no se veía desde hace tiempo en este escenario.

Antonelli, rápido… pero condenado al fondo

El líder del Mundial, Kimi Antonelli, terminó quinto con el Mercedes. Sobre el papel, un resultado discreto. En contexto, otra historia.

El italiano sabe que saldrá desde el fondo de la parrilla el domingo tras superar su límite de componentes de motor para el año. La vuelta lanzada, para él, pesa menos que para nadie este fin de semana. Eso abre la puerta a una lectura distinta: Mercedes podría estar escondiendo parte de su verdadero potencial.

Entre Russell y Hamilton, Antonelli mantiene un colchón de 59 puntos al frente de la clasificación. Lando Norris, que llega a Monza tras ganar las dos últimas carreras y reactivar su defensa del título, es cuarto en el campeonato, a 83 puntos del italiano. Hoy, el de McLaren solo pudo ser sexto, justo por detrás de Antonelli.

El dato es claro: Ferrari ha enseñado cartas, Mercedes no todas, McLaren apenas ha dejado un esbozo.

Lawson aprovecha su oportunidad en Red Bull

El cuarto mejor tiempo llevó la firma de Liam Lawson, en un Red Bull que, curiosamente, no contó en pista con ninguno de sus pilotos oficiales para 2026. El neozelandés se subió al coche en lugar de Isack Hadjar, aún de baja por la lesión de muñeca sufrida durante el parón veraniego.

Lawson respondió con una sesión limpia, sólida, sin estridencias pero con un crono que lo colocó justo detrás del trío de referencia. Un mensaje directo en un equipo que siempre mira al futuro.

En el otro Red Bull, Ayumu Iwasa terminó 17º, en una jornada de aprendizaje puro para el japonés. Monza no perdona errores, y los Libres 1 fueron para él un aula a cielo abierto.

Rookies en escaparate: Aron brilla, Herta se frustra

El turno de jóvenes talentos dejó también un nombre propio: Paul Aron. El estonio fue el novato mejor clasificado con un meritorio décimo puesto al volante del Alpine, una actuación que refuerza su candidatura dentro de una estructura que busca referentes de medio plazo.

Colton Herta tuvo mucha menos suerte. Su esperado estreno con Cadillac se vio truncado por un problema técnico que cortó la sesión antes de tiempo. Para un piloto que pelea desde hace años por una oportunidad estable en la Fórmula 1, cada minuto perdido duele el doble.

Luke Browning, por su parte, firmó el 15º mejor tiempo con Williams. Sin alardes, pero con la serenidad de quien entiende que, en Monza, la prioridad en un primer entrenamiento es sumar vueltas y datos, no titulares.

Un viernes que promete guerra táctica

Los tiempos de Libres 1 siempre engañan, y en Monza todavía más. Cargas de combustible desconocidas, programas divergentes, motores recién estrenados que quizá no han sido llevados al límite. Pero hay señales que no se pueden ignorar.

Ferrari ha elegido su casa para dar un paso adelante con el motor y el chasis, y el cronómetro le ha dado la razón en el arranque del fin de semana. Mercedes, con Antonelli condenado al fondo de la parrilla, jugará a la remontada estratégica. McLaren, con un Norris en plena racha, todavía no ha mostrado sus cartas.

La velocidad pura ya ha aparecido. Falta saber quién se atreverá a llevarla al extremo cuando llegue la hora de la verdad en clasificación y, sobre todo, en un domingo que puede redefinir la pelea por el título. Monza ha despertado. Ahora falta ver quién se atreve a domarla.