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Leclerc enciende Monza: Ferrari logra un doblete en el Gran Premio de Italia

Charles Leclerc no esperó al sábado para encender a la afición de Ferrari. El monegasco cerró la primera sesión de entrenamientos libres en lo más alto de la tabla de tiempos y, como guinda, lo hizo escoltado por su compañero Lewis Hamilton para firmar un contundente 1-2 de la Scuderia en casa.

El rugido en las gradas acompañó a cada vuelta de los coches rojos. Ferrari necesitaba un inicio así en Monza, un circuito donde el peso de la historia se nota en cada recta y en cada frenada. Esta vez, el cronómetro se puso de su lado desde el primer contacto con el asfalto italiano.

Detrás del doblete de Maranello, George Russell se encargó de liderar la respuesta de Mercedes con el cuarto mejor registro. El británico se mantuvo constante durante la sesión, sin estridencias pero siempre en la parte alta, dejando claro que el equipo alemán no piensa regalar nada este fin de semana.

Entre los nombres propios del día, uno brilló por su regreso: Liam Lawson. El neozelandés volvió al cockpit de Red Bull en sustitución del lesionado Isack Hadjar y no se limitó a rodar sin riesgos. Marcó el quinto mejor tiempo, inmediatamente detrás de Russell, en una actuación sólida que refuerza su candidatura a más oportunidades en la élite.

Por delante de Lawson, el líder del campeonato, Kimi Antonelli, cerró su mejor vuelta como quinto más rápido con Mercedes, manteniendo el pulso al frente de la clasificación general. Justo detrás, Lando Norris, en plena caza de una tercera victoria consecutiva, se quedó con el sexto lugar. No enseñó todas sus cartas, pero su presencia estable en el top 6 avisa de que volverá a ser un factor clave cuando llegue la hora de la verdad.

Entre los debutantes, el más destacado fue Paul Aron. El piloto de Alpine se coló en la décima posición, una referencia nada menor para un novato en un escenario tan exigente como Monza. Ordenado, sin errores visibles y con buen ritmo en tandas cortas, dejó una primera impresión más que interesante.

El lado amargo de la sesión lo vivió Colton Herta. En su tercera aparición en unos Libres 1 con Cadillac, apenas pudo completar cinco vueltas antes de que su coche dijera basta. Una avería temprana cortó de raíz cualquier opción de trabajar reglajes o ganar confianza, un golpe especialmente duro en un fin de semana en el que cada giro cuenta.

Así se abre el telón en Monza: Ferrari arriba, la grada ilusionada, Mercedes al acecho, jóvenes como Lawson y Aron reclamando espacio, y Norris agazapado, esperando su momento. El cronómetro ya habló en el primer asalto. Falta saber quién se atreverá a desmentirlo cuando llegue la hora de la clasificación.