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Labuschagne regresa a Sudáfrica para una gira histórica

Marnus Labuschagne vuelve al centro del escenario. Sin su mejor forma, sin un siglo desde 2023 y recién salido de una serie floja ante Bangladesh, el número tres de Australia ha sido incluido en la convocatoria para la gira de tres Tests en Sudáfrica el próximo mes. La decisión no es menor: el regreso a Sudáfrica siempre remueve viejas heridas en el cricket australiano, y esta vez lo hace con uno de sus bateadores clave bajo la lupa.

El jugador de 32 años, nacido precisamente en Sudáfrica, llega a la serie con números que no respaldan su reputación reciente. En los dos Tests ante Bangladesh el mes pasado apenas firmó 1, 31 y 4. Después, quedó fuera del equipo para los tres ODI en Zimbabue y otros tres en territorio sudafricano. Para un bateador que llegó a ser referencia en la alineación, el bache es evidente.

George Bailey, jefe de selectores de Australia, no esquivó el tema. Admitió que esperan más de Labuschagne, pero defendió su presencia en el grupo.

“No estamos ocultando el hecho de que nos gustaría más carreras de Marn… pero también confiamos en que aún puede hacer una contribución positiva a ese plantel”, señaló.

Y amplió el foco: “Nuestro grupo de bateo en su totalidad, no solo Marn, probablemente no ha estado funcionando tan bien como nos gustaría”.

La pregunta era inevitable: ¿es esta la última oportunidad de Labuschagne? Bailey fue tajante al cortar la narrativa dramática.

“No, no diría eso. Pero, de nuevo, es un hipotético, ¿no?”, respondió, dejando claro que la gira será una prueba, pero no una sentencia.

Un regreso marcado por el recuerdo de 2018

El contexto de la serie va mucho más allá de la forma de un solo jugador. Será la primera vez que Australia dispute una serie de Tests en Sudáfrica desde el escándalo de “Sandpapergate” en 2018, cuando la manipulación de la pelota con papel de lija durante el tercer Test desató una tormenta deportiva y mediática que sacudió los cimientos del equipo.

Entonces, el capitán Steve Smith y el vicecapitán David Warner recibieron un año de suspensión por su papel en el episodio. Aquel equipo terminó perdiendo la serie 3-1 y quedó marcado para siempre. Ocho años después, solo seis nombres sobreviven de aquella gira: el actual capitán Pat Cummins, Mitchell Starc, Josh Hazlewood, Nathan Lyon, Smith y Matt Renshaw. El resto del vestuario es otro, la cultura es otra, pero el escenario es el mismo y la memoria colectiva no se ha borrado.

La convocatoria para esta nueva expedición mantiene la base que jugó el último Test ante Bangladesh, con apenas algunos retoques. Cooper Connolly, Matthew Kuhnemann y Michael Neser se suman a un plantel de 16 hombres que, salvo esas incorporaciones, permanece intacto. Una señal de continuidad, pero también de confianza en un grupo que, como reconoció Bailey, todavía no ha encontrado su techo con el bate.

Una gira con peso emocional y deportivo

Australia abrirá la serie en Durban el 9 de octubre. Después, el tour se trasladará a Gqeberha y cerrará en Ciudad del Cabo, escenario cargado de simbolismo tras lo ocurrido en 2018. No es una gira más: es un examen de carácter para un equipo que ha intentado reconstruir su identidad desde aquel escándalo.

Para Labuschagne, el desafío tiene una capa extra. Regresa al país donde nació, con su lugar en el orden de bateo sometido a escrutinio y con la exigencia de volver a ser el ancla en el número tres. Australia lo respalda. La paciencia no es infinita, pero la fe sigue ahí.

El siguiente golpe de su bate en Sudáfrica dirá si esa confianza estaba bien puesta.