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Kimi Antonelli domina en el estreno del Madring

Kimi Antonelli no esperó al domingo para dejar claro quién manda en el nuevo circuito de Madrid. El líder del Mundial firmó el mejor tiempo de los libres con el Mercedes, en una jornada en la que el Madring enseñó los dientes, mezcló jerarquías y ya dejó su primer accidente serio en Fórmula 1.

Antonelli golpea dos veces

Por la mañana, el guion parecía el de siempre en Mercedes: George Russell al frente con un 1:34.077 y Antonelli a la estela. Por la tarde, el italiano cambió el orden. Con pista más engomada y temperaturas todavía altas, paró el crono en 1:33.662 y se adueñó del día.

Su vuelta fue limpia, agresiva donde había que serlo y milimétrica en las zonas más estrechas del trazado que rodea el recinto ferial IFEMA, cerca del aeropuerto de Barajas. Leclerc se quedó a 0.113, Hamilton a 0.149. Tres coches en menos de dos décimas en un circuito nuevo: la clasificación promete.

Russell, su rival directo por el título, cayó al quinto puesto en la segunda sesión. No perdió el ritmo, pero esta vez no encontró la vuelta perfecta cuando la pista estaba en su mejor momento.

El primer muro del Madring tiene nombre

La tarde se detuvo con un estruendo. Arvid Lindblad, debutante británico de Racing Bulls, se convirtió en el primer piloto de Fórmula 1 en estrellarse en el Madring. Perdió la zaga en la curva 13 y se fue de lado contra las barreras, con un impacto seco que provocó bandera roja y fin anticipado a su sesión, aún con 24 minutos por delante.

El joven de 19 años pidió disculpas por radio tras el golpe, pero su ritmo hasta entonces había sido notable: terminó cuarto en la tabla de tiempos pese al accidente. Un aviso de talento… y de lo implacable que será el nuevo trazado si alguien se pasa de ambicioso.

Lindblad no solo dejó huella en el muro. También en la radio. Señaló a Hamilton y a Antonelli por supuesta obstrucción en la espectacular curva peraltada 12, conocida como ‘La Monumental’, y los calificó de “stupid” en plena tensión de entrenamientos.

Ferrari, Mercedes y un Verstappen discreto

Ferrari salió del viernes con buenas sensaciones. Leclerc se mantuvo en la pelea todo el día, segundo por la tarde tras haber sido tercero en la primera tanda. Hamilton, por su parte, encadenó un tercer y un tercer-cuarto puesto (cuarto en la segunda sesión), siempre cerca del mejor tiempo, siempre metido en la batalla de cabeza.

Más atrás apareció Max Verstappen. El cuatro veces campeón del mundo de Red Bull terminó sexto en la segunda sesión, sin mostrar todavía el mordisco habitual. Detrás de él, Oscar Piastri colocó el McLaren en séptima posición, con Yuki Tsunoda, sustituto de emergencia en Racing Bulls, octavo, y Esteban Ocon noveno con el Haas.

Liam Lawson, que ocupa el asiento del lesionado Isack Hadjar por tercer gran premio consecutivo, firmó una doble décima posición para Red Bull en ambas sesiones. Constante, sin errores, siempre dentro del top 10.

Norris, parado; la F2 avisa

La jornada no fue perfecta para McLaren. Lando Norris, vigente campeón del mundo, se perdió la segunda sesión mientras los mecánicos cambiaban la caja de cambios de su coche. En un circuito nuevo, cada vuelta cuenta, y el británico se marchó al hotel con la mitad de kilómetros que sus rivales directos.

Unas horas antes, la F2 ya había encendido las alarmas con un fuerte accidente que obligó a detener su entrenamiento. El mensaje era claro: el Madring no perdona. La Fórmula 1, al menos en la primera sesión, logró esquivar incidentes serios… hasta que llegó el golpe de Lindblad en los libres 2.

Alonso, Sainz y la pelea en casa

El ambiente en las gradas tuvo acento español, pero la tabla de tiempos no acompañó a los héroes locales. Fernando Alonso rozó el muro con su Aston Martin en uno de sus intentos y terminó 15º en la primera sesión y 17º en la segunda. Sin ritmo para la parte alta, con trabajo por delante en la puesta a punto.

Carlos Sainz, al volante del Williams en su ciudad natal, tampoco encontró la vuelta buena: 17º por la mañana, 16º por la tarde. Entre tráfico, quejas por radio y un coche que sigue lejos de la élite, el madrileño necesitará algo especial para encender a su público el sábado.

No fueron los únicos frustrados. Varias radios recogieron protestas por pilotos que se estorbaban en las vueltas rápidas. Nico Hülkenberg explotó al encontrarse a Hamilton en la última curva: “That’s just nasty”, soltó el alemán, en una de las frases del día.

Un circuito nuevo, un orden por definir

El Madring se presentó al Mundial con un mensaje nítido: es rápido, técnico y traicionero. Castiga los errores, estrecha márgenes y no permite distracciones en su zona más icónica, esa ‘La Monumental’ que ya empieza a construir su propia leyenda.

De momento, el primer nombre grabado en la historia del trazado es el de Kimi Antonelli. Ha sido el más rápido en los entrenamientos y el que mejor ha interpretado un circuito sin memoria. Ahora falta la parte que realmente cuenta: ¿mantendrá el pulso cuando llegue la presión de la clasificación y la noche del domingo escriba el primer ganador del nuevo Gran Premio de España en Madrid?