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Khachanov elimina a Auger-Aliassime en un US Open inesperado

El US Open se quedó sin uno de sus cabezas de serie más altos mucho antes de lo previsto. Félix Auger-Aliassime, número 3 del cuadro masculino, se despidió en segunda ronda, superado por Karen Khachanov y, sobre todo, por su propio cuerpo.

Resultado: Khachanov 6-7 (5), 6-3, 6-2, 6-2 Auger-Aliassime

Un partido que se torció tras un gran inicio

El arranque de Auger-Aliassime invitaba a pensar en una jornada tranquila. Se llevó el primer set en el tie-break, se mostró agresivo desde el fondo y sostuvo los intercambios largos con autoridad. Parecía el guion esperado para un tercer cabeza de serie que el año pasado había pisado las semifinales en Nueva York.

Pero el partido dio un giro brusco después de ese set y medio inicial. El propio canadiense lo explicó sin rodeos ante la prensa: no se encontraba bien, se mareaba, veía manchas. Intentó aguantar, esperando que el malestar remitiera. No ocurrió.

A partir de ahí, el marcador empezó a contar una historia distinta.

El cuerpo no respondió

Las cifras del encuentro dibujan con claridad la caída de su rendimiento. Solo el 58% de primeros servicios dentro, 20 bolas de break afrontadas y siete rupturas concedidas. Ocho dobles faltas. Hasta 47 errores no forzados, por 30 de Khachanov. Los dos sumaron 12 aces, pero la igualdad en ese apartado fue casi anecdótica ante el resto del balance.

Auger-Aliassime nunca encontró una base estable desde el saque. Cada turno de servicio se convirtió en un pequeño examen que no superó. El ruso, sólido, olió la sangre y no dejó pasar la oportunidad. A medida que el canadiense perdía chispa en las piernas y precisión en el brazo, Khachanov fue ampliando el dominio, primero en el marcador, luego en la pista.

El cuarto set ya fue una cuesta imposible. Sin energía, sin claridad, sin capacidad para sostener intercambios largos, el número 3 del cuadro quedó a merced de un rival que no necesitó brillar de forma extraordinaria, solo mantener el nivel y castigar cada duda.

Auger-Aliassime admitió que, en esas condiciones, no podía aspirar a derrotar ni a Khachanov ni a nadie de este cuadro. La sensación, más que de derrota deportiva, fue de frustración física.

Ranking en peligro y un futuro inmediato lleno de interrogantes

La eliminación temprana tiene un impacto directo en su estatus. Hace un año, el canadiense alcanzó las semifinales en Flushing Meadows antes de caer ante Jannik Sinner, que acabaría como subcampeón. Ese resultado fue uno de los pilares de su escalada hasta el número 4 del mundo, su mejor ranking histórico.

Esta vez, la salida en segunda ronda deja ese puesto seriamente amenazado. Los puntos se esfuman y el margen se estrecha.

Lo más inquietante, sin embargo, no es la clasificación, sino el origen de los problemas físicos. Auger-Aliassime aseguró que llegó al partido sintiéndose bien. No hubo aviso previo. Ahora, el plan pasa por regresar a casa y someterse a pruebas médicas para entender qué ocurrió exactamente.

En paralelo, el canadiense también vive un momento de transición en su equipo de trabajo. Tras separar caminos con Frederic Fontang a comienzos del verano, trabaja sin entrenador principal fijo y confía en poder anunciar un nuevo técnico en las próximas semanas. El reto será mayúsculo: recuperar sensaciones, estabilidad y resultados en un circuito que no espera a nadie.

Brilla la dupla Dabrowski–Stefani

La jornada dejó, en cambio, buenas noticias para el tenis canadiense en dobles femeninos. Gabriela Dabrowski, formando pareja con la brasileña Luisa Stefani y partiendo como segundas cabezas de serie, debutó con autoridad: 6-1, 6-3 ante Irina Khromacheva y Anastasia Detiuc.

El marcador refleja el dominio. Cuatro aces, 21 golpes ganadores frente a los nueve de sus rivales y un control casi total de los tiempos del partido. Dabrowski, que el año pasado levantó su segundo título de dobles del US Open junto a Erin Routliffe, busca ahora repetir éxito con nueva compañera.

Su siguiente obstáculo saldrá del duelo entre la pareja formada por Sara Errani y Lilli Tagger y las gemelas estadounidenses Kristina y Annika Penickova. Sea cual sea el cruce, la canadiense y la brasileña llegan con el aval de un estreno muy sólido.

Fernández se suma a la fiesta en dobles

También hubo paso firme de Leylah Fernandez en el cuadro de dobles. Junto a la indonesia Janice Tjen, la jugadora de Laval apenas concedió margen a Nika Radisic e Isabelle Haverlag: 6-1, 6-1, un marcador que habla por sí solo.

Su próximo duelo tendrá un matiz especial: al otro lado de la red estarán Erin Routliffe y Aldila Sutjiadi. Fernández, que ya sabe lo que es jugar grandes escenarios en singles, busca consolidar su presencia también en dobles, donde su energía y agresividad encajan a la perfección.

En individuales, la canadiense tenía programado su partido de tercera ronda ante la tercera cabeza de serie, Jessica Pegula. Un examen de alto nivel en un torneo donde Fernández suele crecer con el calor del público neoyorquino.

Shapovalov, otro canadiense ante un muro estadounidense

El cuadro masculino también reservó un desafío mayúsculo para Denis Shapovalov. El jugador de Richmond Hill se medía en tercera ronda al octavo cabeza de serie, Ben Shelton, uno de los grandes estandartes de la nueva hornada estadounidense.

Mientras Auger-Aliassime abandona Nueva York con más preguntas que respuestas, la responsabilidad de mantener viva la bandera canadiense en el cuadro masculino recae ahora en Shapovalov. En un US Open que no perdona debilidades, la cuestión es clara: ¿quién tomará el relevo y se afianzará como referencia de Canadá en las grandes citas?