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Kaverappa brilla en la semifinal del Duleep Trophy

El primer día de la semifinal del Duleep Trophy en el BCCI CoE dejó un mensaje claro: si fallas con el bate, los lanzadores te pueden devolver al partido. South Zone lo entendió a la perfección. North Zone lo sufrió.

Con una actuación incisiva, liderada por un inspirado Vidhwath Kaverappa, South Zone dejó a North en apenas 195 y después resistió un pequeño contraataque para cerrar la jornada en 40/2, todavía 155 carreras por detrás, pero con el pulso del duelo muy abierto.

El golpe de Kaverappa y la caída del Norte

North Zone volvió a confiar en la fórmula que le funcionó en cuartos ante West: ganar el sorteo y elegir batear. Esta vez, el guion se torció pronto y nunca terminó de enderezarse.

Solo Qamran Iqbal sostuvo la entrada con una notable 76, mientras a su alrededor la alineación se desmoronaba por falta de aportes sólidos. En el número 3, Ayush Doseja prometió con cinco límites en su 23, pero Kavuri Saiteja lo frenó antes de que pudiera asentarse de verdad.

El momento clave llegó poco después. North perdió a Ayush Badoni y Abdul Samad en un abrir y cerrar de ojos y se desplomó a 95/4 antes incluso de completar la primera sesión. El vestuario se quedó en silencio. El dominio inicial de South empezaba a tomar forma.

El capitán, Kanhaiya Wadhawan, intentó recomponer la entrada. Sus 35, en la mejor asociación del turno (66 carreras junto a Iqbal), parecían ofrecer una vía de escape. Pero Tanay Thyagarajan le rompió el castillo con una bola que atravesó su defensa y cambió de nuevo la atmósfera del partido.

Desde ahí, todo fue cuesta abajo. Iqbal se vio obligado a buscar apoyo en la parte baja de la alineación. Esta vez no hubo milagro de los colistas. El héroe del último encuentro, Anshul Kamboj, no encontró la misma magia. Kaverappa, que había tenido un primer spell caro, volvió con otra cara y arrasó con la cola.

Los últimos cinco wickets cayeron por solo 21 carreras. North pasó de una posición incómoda a una directamente precaria. Kaverappa cerró con 4-66, acompañado por los 2-31 de Thyagarajan y el impacto constante de MD Nidheesh, que también se apuntó dos wickets y mantuvo la presión en el marcador y en la mente de los bateadores.

Al final, 195 se sintió más a oportunidad perdida que a total competitivo.

La respuesta del Sur y el contraataque final

Con la pelota dominando el relato, el turno de South Zone con el bate era una prueba de carácter. North necesitaba un golpe rápido para no ver cómo el partido se le escapaba ya en el primer día.

La respuesta fue inmediata. Kamboj, que no pudo brillar con el bate, se cobró revancha con la bola y abrió la cuenta. Guroor Brar se sumó al impulso y también perforó la alineación rival. North encontró algo de consuelo: dos wickets antes del cierre y la sensación de que seguían en la pelea.

Pero en medio de ese pequeño temblor apareció N. Jagadeesan. El opener de South jugó con soltura, sin dejarse atrapar por el contexto. Avanzó a 34* con autoridad, marcando el ritmo de la respuesta y evitando que los lanzadores del Norte se adueñaran del atardecer.

South Zone cerró en 40/2. No es un arranque perfecto, pero sí lo bastante sólido como para soñar con superar el total rival y tomar el control del encuentro en la segunda jornada.

El equilibrio es frágil. Un par de wickets tempraneros pueden devolver a North Zone al centro del escenario. Una buena primera sesión de Jagadeesan y compañía, en cambio, puede convertir esos 195 en un recuerdo lejano y costoso.

El Duleep Trophy no suele perdonar a quien desperdicia sus oportunidades. ¿Será este total de 195 un ancla para North o el inicio de una remontada inesperada?

En la otra semifinal, entre Central Zone y East Zone, el protagonismo se repartió, pero el control del juego tuvo un dueño claro: el ataque de East.

Central terminó con 266 en su primera entrada, un total que solo ganó cuerpo gracias a la resistencia de la parte baja y, sobre todo, a la calma y el oficio de Rinku Singh.

East Zone ganó el sorteo y eligió lanzar. Decisión valiente, decisión acertada.

Central sufre, Rinku responde

Central nunca llegó a sentirse cómodo. Cada intento de reconstrucción encontraba una respuesta desde la otra punta del campo.

Abhijit Sarkar marcó el tono temprano con 3-38, desarmando la parte alta al deshacerse de Aman Mokhade y Kunal Chandela. Con dos golpes rápidos, el plan de Central de construir desde arriba se vino abajo.

Cuando el capitán Rajat Patidar cayó lbw ante Mukesh Kumar por solo 12, el marcador de 66/3 dibujó un escenario tenso. Mukesh, con 3-56, se convirtió en el otro gran protagonista de la jornada para East.

Central intentó una primera reacción con Aryan Juyal. Sus 46 parecían abrir una ventana, pero Mukesh volvió a aparecer para atraparlo lbw y hundir a Central en 125/5. El riesgo de un colapso total era real.

Ahí entró en escena Rinku Singh. No fue un rescate espectacular, fue un rescate inteligente. Con 60 en 88 bolas y ocho límites, sostuvo la entrada y dio sentido a cada carrera. No se dejó arrastrar por el caos, lo domó.

Encontró apoyo en Harsh Dubey en una asociación de 55 carreras que cambió el tono del marcador. No lo transformó en uno dominante, pero sí evitó que se convirtiera en un desastre.

La cola se rebela y maquilla el total

Cuando Rinku se marchó, el peligro volvió. La cola de Central, sin embargo, se negó a entregar el turno sin pelea.

El último wicket, la pareja formada por Yash Thakur y Arshad Khan, añadió un matiz clave a la historia del día. Arshad solo sumó 1 en 9 bolas, pero su resistencia permitió que Thakur explotara.

Con 30* en apenas 26 entregas y seis límites, Thakur llevó el total hasta 266 y dio a Central algo de oxígeno de cara al resto del partido. No es un marcador intimidante, pero sí uno que obliga a East a trabajar.

El ataque de East hizo casi todo bien: disciplina, presión constante, wickets en momentos clave. El de Central, en cambio, sabe que tendrá que igualar ese nivel si quiere que los esfuerzos de Rinku y Thakur no queden en nada.

La semifinal ha arrancado con los lanzadores marcando territorio en ambos frentes. Ahora la pregunta es sencilla y brutal: ¿quién tendrá la paciencia y la precisión para convertir estos totales en billete a la final del Duleep Trophy?