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La juventud y veteranía en la selección de Irlanda del Norte

La lista de Irlanda del Norte para el exigente cuatripartido de la Nations League llega con un mensaje claro: el futuro ya está aquí, pero los veteranos vuelven para sostenerlo. Ceadach O’Neill, del Arsenal, y Braiden Graham, del Everton, conservan su lugar en la convocatoria tras irrumpir en junio. No fue una aparición simbólica. El atacante de 18 años del club londinense participó en los dos amistosos ante Guinea y Francia y ha convencido a Michael O’Neill de que merece seguir en el escaparate internacional.

Mientras las nuevas caras se afianzan, regresan pilares que habían quedado al margen en la ventana de verano. Dan Ballard, Paddy McNair, Terry Devlin y Eoin Toal vuelven a la defensa, reforzando una línea que necesitará piernas, oficio y concentración en una serie de partidos que no concede respiro.

También se reabre la puerta de la selección para Bailey Peacock-Farrell y Conor Hazard en la portería, y para el delantero Dion Charles, ausentes en junio. Son regresos que dan empaque a un grupo que deberá competir al máximo cada tres días.

En la lista aparece igualmente Michael Forbes. El zaguero de Dundee United, que solo suma una internacionalidad —ante Finlandia en 2023—, recibe otra oportunidad en un contexto de máxima exigencia. Una señal de que O’Neill no quiere perder de vista a ningún perfil que pueda aportar profundidad y alternativas en la retaguardia.

Las bajas, sin embargo, también marcan la convocatoria. Conor Bradley, lateral del Liverpool, sigue fuera tras su operación de rodilla y no juega desde enero. Su ausencia, ya dolorosa de por sí, se ve ahora acompañada por las de Ali McCann, centrocampista de Preston North End, y Brad Lyons, del Aberdeen. Tres ausencias que obligan a ajustar piezas y redistribuir responsabilidades en el mediocampo y el carril derecho.

Un calendario sin tregua

El contexto no admite improvisaciones. Tras el ascenso desde la tercera categoría la pasada temporada, Irlanda del Norte abre su campaña en la Nations League B 2026 con un viaje incómodo: visita a Georgia el 25 de septiembre. La ventana se cerrará, once días después, recibiendo precisamente a la misma selección georgiana el 5 de octubre. Un doble cara a cara que puede marcar el tono del grupo.

Entre esos dos choques, el equipo de O’Neill recibirá a Hungría en Belfast y se medirá a Ucrania en territorio neutral en Eslovaquia. Cuatro partidos en apenas 11 días. Es una maratón comprimida en un sprint.

O’Neill ha respondido con una decisión pragmática: convocar a 28 jugadores, cinco más que los 23 citados en la ventana de junio. Necesita rotación, frescura y la posibilidad de ajustar el plan sobre la marcha sin perder competitividad. En la recámara, por si el desgaste o los contratiempos físicos aprietan todavía más, el seleccionador mantiene en reserva a los guardametas Luke Southwood y Josh Clarke, además del delantero Jamie Reid.

Entre la consolidación de jóvenes como O’Neill y Graham, el regreso de nombres clave y un calendario que no perdona, la Nations League se convierte en algo más que una fase de grupos. Es una prueba de resistencia, de profundidad de plantilla y de carácter. La pregunta es sencilla y brutal: ¿está esta Irlanda del Norte preparada para sostener su nuevo estatus en la categoría B cuando el calendario apriete de verdad?