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Jurrien Timber muy cerca de volver con Arsenal

Mikel Arteta recupera una pieza clave justo cuando la temporada empieza a tomar temperatura. Jurrien Timber está “muy cerca” de volver a jugar con Arsenal, y el técnico no lo esconde: el regreso del neerlandés puede convertirse en una inyección directa de energía para el campeón.

Timber no disputa un minuto oficial desde la final de la Champions League de la pasada campaña. Desde entonces, silencio competitivo y mucho trabajo en la sombra. Esta semana, sin embargo, su figura ha reaparecido donde más le gusta a Arteta: en el día a día con el grupo. El defensa viajó ya a Italia para el triunfo por 0-1 ante Napoli y ha seguido entrenando con normalidad en Londres.

Ahora se asoma Sunderland en la Premier League, el sábado por la noche, y el nombre de Timber vuelve a estar en la conversación. Arteta no quiso ir más allá de lo prudente, pero dejó la puerta abierta: queda una sesión, y si las sensaciones acompañan, el lateral podría entrar en la convocatoria.

No es el único foco médico en el vestuario. Cristhian Mosquera, ausente en las victorias frente a Chelsea y Napoli por un golpe, progresa bien. El propio Arteta lo definió como “muy bien”, aunque deslizó que también podría quedarse fuera este fin de semana. Un matiz importante: el técnico no quiere correr riesgos cuando el calendario apenas empieza a apretar.

La posible vuelta de Timber aliviaría el panorama en la zaga. Ben White terminó tocado en Italia y fue sustituido, pero las noticias posteriores han sido tranquilizadoras: está bien. Con William Saliba fuera de combate y Mosquera en duda, la presencia del neerlandés cobra todavía más valor en una línea defensiva que ha tenido que ajustar piezas desde el inicio del curso.

Sobre el césped, la máquina sigue funcionando. El 2-1 contra Chelsea dejó a Arsenal con pleno de victorias en sus tres primeros partidos de liga, un arranque firme en la defensa del título. El equipo compite con autoridad, maneja los tiempos y resuelve partidos cerrados, como el de Napoli, con la frialdad de quien ya sabe lo que es llegar hasta el final.

Pero el viaje a Sunderland trae recuerdos incómodos. La última visita al Stadium of Light frenó en seco una racha de once triunfos consecutivos: 2-2, puntos perdidos en el último suspiro. Arsenal remontó para ponerse por delante, y cuando el trabajo parecía hecho, apareció Brian Brobbey en el descuento para igualar el marcador y helar los festejos visitantes.

Aquel golpe dejó huella. Arteta lo admite: de ese partido se aprendió mucho. El técnico prepara ahora el plan con esa cicatriz todavía fresca. En la charla previa, el mensaje será claro: controlar dónde se juega, minimizar las virtudes de Sunderland y no regalar ni un segundo de desconexión en un estadio que ya castigó la relajación.

Arsenal llega lanzado, pero no confiado. Y si el regreso de Jurrien Timber se confirma en el norte de Inglaterra, el campeón no solo recuperará a un defensa. Recuperará un símbolo de profundidad, de competencia interna y de ambición para sostener una temporada que, a estas alturas, ya no admite excusas.