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Jordi Cruyff sobre el mercado: Ajax sigue abriendo puertas

Ajax ha cambiado de piel este verano. Y lo ha hecho a lo grande. Marc-Andre ter Stegen, Sofyan Amrabat y Julian Brandt han elegido Ámsterdam para subirse a un proyecto que apunta a reconstrucción acelerada, no a simple transición. No es un giro menor para un club que venía de golpes deportivos y económicos.

Jordi Cruyff, director deportivo, lo resumió en una frase que mezcla orgullo y exigencia: Ajax sigue pesando en el mapa del fútbol mundial.

El peso del escudo

Cruyff lo ve cada día en las reuniones con los objetivos de mercado. El discurso arranca siempre por el mismo sitio: el nombre.

“Cuando mencionas el nombre Ajax, lo ves en sus ojos: están muy interesados”, explicó en ESPN NL. No es nostalgia. Es poder de marca. Es historia reciente de Champions. Es una cantera que ha alimentado a media Europa.

Con ese respaldo, el club se lanzó a por perfiles de élite que, en otros contextos, habrían apuntado a proyectos ya consolidados. Aquí, la apuesta es distinta: ganar mientras se reconstruye.

“Tenemos que volver a la cima. Los jugadores veteranos quieren competir y rendir al máximo ahora mismo”, remarcó Cruyff. No vende paciencia; vende urgencia competitiva.

El método Cruyff: menos pizarras, más personas

El director deportivo también desveló su forma de trabajar en los despachos. Menos charla táctica, más conexión humana. Menos gráficos, más miradas.

Cruyff insiste en el trato personal, en entender qué mueve a cada futbolista antes de hablar de sistemas o posiciones. Esa aproximación, asegura, resultó clave en una de las operaciones que más le han marcado este verano: la llegada de Julian Brandt.

La negociación se cocinó en silencio. Sin filtraciones, sin ruido, sin culebrón diario. Ajax blindó la información y lanzó el anuncio por sorpresa un viernes por la noche. Un golpe de efecto poco habitual en el mercado neerlandés.

“Por una vez, como club mostramos que somos nosotros quienes decidimos cuándo sale la información”, reivindicó Cruyff. Y, fiel al legado familiar, tiró de una frase de Johan para explicar la filosofía de este nuevo Ajax de mercado agresivo: “Si no chutas, nunca marcarás. A veces simplemente hay que intentarlo”.

Riesgo controlado: fichar caro sin pagar traspasos

Las críticas no han tardado en llegar. Desde fuera se ha cuestionado si la nueva política salarial puede tensionar la estructura económica del club. Cruyff no se esconde, pero devuelve el golpe con un argumento claro: el verdadero riesgo está en otra parte.

“Esto no es nada arriesgado”, afirmó con firmeza. “El mayor riesgo es pagar caros traspasos de club a club”. Su apuesta pasa por otra vía: salarios altos, sí, pero sin desembolsos millonarios de fichajes.

Ocho de los once refuerzos han llegado libres o cedidos. Casi un once entero sin pagar traspaso. Para Cruyff, esa fórmula ofrece flexibilidad: si una apuesta no funciona, la pérdida es asumible; si funciona, el rendimiento deportivo y el posible valor de reventa compensan con creces.

El director deportivo subraya que los ingresos por ventas han superado claramente el gasto, un dato clave en un curso sin dinero de Champions en la caja. El balance, insiste, sigue sano pese a la ausencia de la máxima competición europea.

Ajax, trampolín… y aspirante

Cruyff no maquilla la realidad del ecosistema neerlandés. Sabe que perder talentos jóvenes como Mika Godts rumbo a gigantes como Paris Saint-Germain forma parte del ciclo natural de la Eredivisie. Ajax es trampolín, no destino final, para muchos de sus prodigios.

Lo asume, pero no se resigna. Su respuesta pasa por reforzar el primer equipo con experiencia internacional para que el club no viva solo de promesas. Que siga formando, pero también ganando.

El examen, ahora, deja los despachos y baja al césped. Llega De Topper ante PSV, un rival que encarna justo lo que Ajax persigue: estabilidad, continuidad, una base reconocible.

Cruyff reconoce esa ventaja competitiva de PSV, pero no concede un milímetro en ambición. El mensaje hacia dentro y hacia fuera es inequívoco: Ajax no se ve en un ciclo de transición eterna, se ve peleando por todo.

“Hemos dado un gran paso en la dirección correcta”, sentenció. “Nuestro trabajo ahora es demostrarlo de forma tangible en el campo”.

El mercado ya ha hablado. La próxima palabra la tiene el balón. Y en Ámsterdam no contemplan otra respuesta que no sea volver a levantar trofeos.