logo

Joe Salisbury se despide del tenis: adiós al rey británico del dobles

Joe Salisbury eligió el lugar donde fue leyenda para decir basta. El US Open de este mes no solo fue su último torneo, también el cierre de un ciclo que lo convirtió en el doblista británico más exitoso de la Era Open. Se marchó en semifinales, junto a su inseparable Rajeev Ram, compañero de viaje y también de retirada. El telón cayó donde tantas veces habían mandado.

No era un escenario cualquiera. En 2023, Salisbury y Ram se convirtieron en la primera pareja de la historia en encadenar tres títulos consecutivos de dobles masculinos en el US Open. Tres años seguidos dominando Nueva York. Tres años seguidos imponiendo su ley en Flushing Meadows. Ninguna otra pareja lo había logrado.

A los 34 años, Salisbury decidió que era el momento. Lo venía madurando desde hace tiempo, según reconoció, y hoy habla de su elección con una calma poco habitual en los adioses: está “muy feliz con la decisión”. No hay grietas en el mensaje. No hay dudas. Solo la sensación de que el círculo se ha cerrado donde debía.

Su palmarés lo explica casi todo. Seis títulos de Grand Slam en dobles: cuatro en dobles masculinos y dos en dobles mixtos. Con Rajeev Ram levantó el trofeo del Australian Open 2020 y firmó ese triplete histórico en el US Open. En mixtos, compartió gloria con Desirae Krawczyk, con quien conquistó dos grandes más. Ningún británico ha ganado tanto en dobles masculinos desde que se abrió la Era Open. Ninguno.

Pero la historia de Salisbury no es solo una lista de títulos. También es el relato de un jugador que, en pleno éxito, tuvo que parar. A comienzos de este año se tomó un descanso de tres meses. Ya había contado a la BBC que la ansiedad le estaba golpeando lejos de la pista, en los aeropuertos, en los hoteles, en esos días interminables de gira. Habló de una “sensación de temor” que no le dejaba disfrutar del camino, aunque insistía en que su tenis apenas se veía afectado.

Ese matiz dice mucho de su carácter. Competía, ganaba, seguía sumando trofeos, pero por dentro el viaje se hacía cada vez más pesado. La pausa no fue un capricho, fue una necesidad. Y, probablemente, el primer paso hacia la decisión que hoy ya es oficial.

En su mensaje de despedida, publicado en Instagram, Salisbury puso en palabras lo que tantos jugadores sienten y pocos verbalizan con tanta claridad: el tenis fue su vida desde que tiene memoria. Habló de oportunidades, de experiencias, de éxito. De un sueño cumplido. De una carrera que nunca imaginó tan grande. Y remató con una frase que suena a liberación: lo dio todo y puede mirar atrás sin arrepentimientos.

No es una declaración vacía. Sus números la respaldan. Salisbury cierra su etapa profesional con 17 títulos a nivel de circuito, incluyendo las ATP Finals de 2022 y 2023, el torneo que reúne a las mejores parejas de la temporada. Ganó cuando había que ganar, en los escenarios más duros, frente a las mejores raquetas del mundo.

Su alianza con Rajeev Ram marcó una era reciente del dobles. No fue solo una suma de talentos, sino una sociedad afinada, de confianza ciega en los momentos límite. Verlos levantar el último US Open juntos, sabiendo ahora que ambos habían decidido retirarse este año, da otra lectura a aquella gesta: no solo defendían un título, estaban apurando el último tramo de una aventura compartida.

Salisbury se va sin estridencias, sin gira de homenajes, sin dramatismos. Elige un gran escenario, compite hasta el final, cae en semifinales y cierra la puerta con serenidad. Deja un vacío evidente en el dobles británico, donde su figura se convierte en referencia inmediata para cualquier jugador que sueñe con construir una carrera en la especialidad.

Queda la pregunta inevitable: ¿qué hará ahora alguien que ha vivido del tenis “desde que recuerda”? Él asegura que se siente en paz, que la decisión llega a tiempo. El circuito seguirá su curso, el US Open coronará a nuevos campeones, pero el eco de aquella pareja que dominó tres años seguidos Nueva York tardará en apagarse.

Joe Salisbury ya no estará en la pista. Su legado, en cambio, seguirá apareciendo cada vez que una nueva dupla mire a Flushing Meadows y se pregunte si algún día será capaz de reinar allí tres años seguidos.