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Israel Adesanya apoya a Tom Aspinall tras su lesión

Israel Adesanya se suma al coro de voces que arropan a Tom Aspinall en uno de los momentos más duros de su carrera. Una semana después de verse obligado a dejar vacante el cinturón de peso pesado de UFC por los persistentes problemas en su ojo lesionado, el británico sigue asimilando el golpe. La lesión, sufrida en su última aparición en la jaula el año pasado, no solo no mejoró con varias cirugías: empeoró. Y lo ha dejado fuera del trono en el punto más alto de su trayectoria.

Aspinall, de 33 años, ha decidido parar y priorizar su salud. No hay otra salida. Esa decisión, inevitable pero dolorosa, ha encendido las dudas sobre su futuro en el deporte y ha generado una oleada de reacciones en la comunidad de las artes marciales mixtas.

Entre ellas, la de Israel Adesanya, que no escondió su tristeza por la situación del británico. El neozelandés describió con crudeza el escenario que enfrenta Aspinall en cada sesión de entrenamiento, en cada golpe que se aproxima a ese ojo castigado: si recibe un impacto fuerte, el riesgo de agravar el daño es real, y con ello la imposibilidad de competir. “Eso apesta, hombre”, lamentó, resumiendo en una frase la impotencia de ver a un campeón atrapado por su propio cuerpo.

La frustración es mayor porque Tom Aspinall no llegó a la cima por casualidad. Antes de la lesión, volaba. Dejando a un lado su única derrota en UFC —producto de una lesión fortuita y luego vengada—, el británico arrasaba con la división, derribando contendiente tras contendiente con una mezcla poco habitual de velocidad, precisión y frialdad para un peso pesado.

Adesanya subrayó precisamente eso: el camino. Para él, Aspinall es “un tipo que lo ha hecho de la manera correcta”. Nada de personajes estridentes ni discursos incendiarios al estilo de las grandes bocas del negocio. Entró, trabajó, demostró por qué era un peso pesado de élite y terminó coronándose campeón. Lo hizo, además, aceptando una pelea con Sergei Pavlovich en corto aviso, un riesgo que muchos evitan cuando el premio es tan grande y el margen de error tan pequeño.

Desde la mirada de Adesanya, hoy Tom Aspinall debería estar siendo celebrado como lo que llegó a ser: el campeón de los pesos pesados, el hombre más temido del planeta. En lugar de eso, se encuentra obligado a soltar el cinturón por un problema médico que no tiene nada que ver con su talento, su preparación ni su hambre competitiva.

“Apesta. Para un tipo como Tom, que siento que es un buen tipo. Es un gran campeón. Es simplemente una tirada de dados de mierda”, remató Adesanya, poniendo palabras a la sensación general en el vestuario: la de ver a uno de los mejores de su generación caer no por un nocaut, no por una palanca, sino por un golpe cruel del destino.

El título ya está vacante. La división se moverá, como siempre lo hace. Pero la pregunta que queda flotando es otra: cuándo, y en qué condiciones, volverá Tom Aspinall a la jaula que lo vio convertirse en uno de los pesos pesados más temidos del mundo.