Islam Makhachev busca su próxima pelea antes del Ramadán
Islam Makhachev no quiere que la espera se haga eterna. El campeón reinante del peso wélter de UFC, número uno libra por libra en el ranking de MMA Fighting, ya mira al calendario mientras su cuerpo le recuerda la factura de tantos años al máximo nivel.
En 2026 solo se ha subido una vez al octágono: defensa de título en agosto, en UFC 330, victoria ante Ian Machado Garry y otro escalón más en la historia. Con ese triunfo alcanzó las 17 victorias consecutivas en UFC, un récord absoluto, y mantiene algo todavía más insólito: ha defendido cinturones tanto en las 170 como en las 155 libras.
No parece, sin embargo, un hombre satisfecho con mirar sus números.
Un campeón que frena… a la fuerza
Makhachev confesó en declaraciones a Match TV que arrastra molestias que le obligan a levantar el pie del acelerador. No son grandes lesiones, pero sí lo bastante serias como para que el campeón no quiera tentar a la suerte.
“Después de la pelea, me hice tres resonancias magnéticas y me revisaron toda la columna”, explicó el daguestaní, según la traducción al inglés de Championship Rounds. “Hay algunos pequeños problemas, así que estoy trabajando en ellos. No es nada serio. Solo estoy fortaleciendo mi columna”.
La frase suena sencilla, casi rutinaria. Pero detrás hay una realidad evidente: el salto de peso le ha obligado a cambiar el cuerpo y los hábitos. Desde que dejó el peso ligero, donde firmó el récord de defensas de título en esa división con cuatro, su físico vive en una especie de reajuste constante.
Y aun así, no ha dado una sola muestra de debilidad. Subió a wélter, dominó a Jack Della Maddalena para coronarse campeón y luego frenó el impulso de Ian Machado Garry con una defensa sólida, de campeón asentado, no de invitado ocasional en la categoría.
El reloj de Makhachev: el calendario y el Ramadán
Hay otro factor que siempre marca la hoja de ruta de Islam Makhachev: el Ramadán. Fiel a su costumbre, el campeón organiza sus campamentos y sus picos de forma en función del mes sagrado.
Si todo encaja, el plan está claro en su cabeza: volver pronto, pero no a cualquier precio.
“Esperaremos a que UFC llame”, dijo. “Creo que el escenario ideal sería pelear antes del Ramadán. El Ramadán comienza para nosotros en febrero. Una fecha antes del Ramadán sería ideal”.
La ecuación es sencilla: primero, terminar de reforzar la espalda; luego, un campamento sin sobresaltos; por último, una defensa más que siga engordando una racha que ya pertenece a la historia de la compañía.
La incógnita, ahora, no es si volverá, sino contra quién y en qué contexto. Con el campeón mirando a inicios de 2027 y un récord que no deja de crecer, la pregunta empieza a ser otra: ¿quién se atreve realmente a ser el siguiente en la lista de Islam Makhachev?






