Inter se prepara para el adiós de Piero Ausilio
En el Inter se ha encendido una alarma que no tiene nada que ver con el césped. Piero Ausilio, el hombre que ha estado 28 años detrás de los escritorios de la entidad nerazzurra, se encamina a la salida. Según informa Corriere dello Sport, el director deportivo ya ha comunicado su decisión de no prolongar su contrato, vigente hasta junio de 2027. Un golpe seco en el corazón de la estructura deportiva del club.
No se trata de una marcha cualquiera. Es el cierre de un ciclo que empezó en 1998, casi otra vida, cuando Ausilio entró en el club como secretario del sector juvenil. Desde ahí fue escalando, paso a paso, hasta convertirse en director deportivo en 2010. A partir de ese momento, su firma quedó estampada en algunas de las operaciones más inteligentes del mercado europeo.
Con Beppe Marotta como socio estratégico, Ausilio ayudó a construir plantillas campeonas mientras equilibraba cuentas y vestuario. Apostó por oportunidades de mercado que cambiaron el rostro del equipo: fichajes a bajo coste o a coste cero como Hakan Calhanoglu y Marcus Thuram, ventas millonarias que sostuvieron el proyecto y, sobre todo, la apuesta por un joven argentino llamado Lautaro Martínez, hoy capitán y símbolo del club.
Su influencia no se ha diluido con los años. Hasta en la recta final de su etapa ha seguido siendo decisivo, supervisando las incorporaciones estivales y blindando el futuro de talentos como Pio Esposito con una ampliación de contrato a largo plazo. Cada verano, una reconstrucción medida; cada ventana de fichajes, un nuevo ejercicio de equilibrio entre ambición deportiva y realidad económica.
Por ahora, desde los despachos del Inter no ha llegado ningún movimiento contundente para intentar retenerlo. Ese silencio pesa. Porque su marcha no solo supone la pérdida de un director deportivo, sino de una referencia absoluta en la gestión del fútbol del club. El vacío que deja es enorme, casi estructural. La directiva deberá rediseñar su departamento técnico y encontrar a alguien capaz de sostener un nivel de exigencia y experiencia que muy pocos en el fútbol europeo pueden igualar.
La temporada que acaba de arrancar se convierte, de facto, en la última danza de Ausilio en la sala de máquinas nerazzurra. Llega a este punto en la cima del reconocimiento: en 2024 fue elegido Mejor Director Deportivo en los Globe Soccer Awards, un premio que certifica lo que en Milán ya sabían desde hace años. Inter se despide de su estratega de mercado con la casa, al menos en apariencia, ordenada.
Los próximos meses marcarán algo más que el desenlace de una campaña. Serán el laboratorio en el que el club deberá empezar a imaginarse sin uno de los pilares de su éxito reciente. La pregunta ya resuena en el ambiente: ¿quién se atreve a tomar el relevo del hombre que, desde la sombra, ayudó a devolver al Inter a la élite?






