India Sub-19 se reinventa en Rajkot tras la lluvia
El primer duelo entre India Sub-19 y Australia Sub-19 en el Niranjan Shah Stadium de Rajkot nació como un Youth ODI, pero el cielo decidió otra cosa. La lluvia mandó durante horas, obligó a los árbitros a revisar una y otra vez el terreno, y terminó comprimiendo la jornada hasta convertirla en un T20. Menos tiempo, menos margen, misma presión.
Cuando por fin se despejaron las nubes lo suficiente, India ganó el sorteo y eligió batear. A partir de ahí, el guion cambió de manos: de los meteorólogos a los jóvenes bateadores.
Sehwag marca el tono, India arranca sin miedo
Aaryavir Sehwag y el capitán Lakshya Raichandani caminaron al centro con el campo aún marcado por el agua, pero con la mente en algo muy distinto: aprovechar el PowerPlay.
Kasey Barton abrió el ataque para Australia. Tres bolas en blanco para empezar, algo de tensión, y de repente un latigazo familiar: Sehwag se estrena con un cuatro. El apellido pesa, la frase se escribe sola, aunque esta vez el protagonista sea Aaryavir.
El inicio fue firme. Tras el primer over, India ya estaba en 8 sin pérdida. En el segundo, ambos abridores encontraron la cuerda: otro cuatro de Sehwag, el primero de Raichandani, y el marcador subió a 20/0. En apenas tres overs, India se plantó en 25/0, con Sehwag en 16 de 14 bolas y tres límites que marcaron el ritmo. Al cuarto over, 31/0: el inicio soñado en un partido recortado, donde cada over vale oro.
El golpe de Australia en el medio juego
El arranque sólido dio paso a una fase más tensa. Tras un gran PowerPlay, Australia empezó a apretar. Will Byrom firmó un over silencioso con el marcador en 62/1 en el octavo, frenando por primera vez la inercia india.
El verdadero giro llegó en el over 9 y 10. Primero, Eli Brain (anotado como Brain en la narración) hizo caer al capitán. Lakshya Raichandani se marchó con 15 de 15 bolas, dos cuatros en su cuenta, y un hueco en la alineación que Australia no tardó en explotar.
En el over siguiente, Byrom remató la mini-crisis: atrapó a Kushagra Ojha, que se había movido a 16 de 14, y encadenó dos wickets seguidos para los visitantes. India se vio de golpe en 74/3 tras 10 overs. El dominio inicial se había evaporado; el partido pedía carácter.
Arjun Rajput trató de responder de inmediato. Entró agresivo, se estrenó con un cuatro y, en el over 11, levantó la pelota por encima de la zona de deep square leg para seis. India rascó 11 carreras del over de Eli Brian y respiró algo mejor: 85/3 en 11.
La respuesta australiana fue inmediata. Spencer Green, en el over 12, atrapó a Rajput lbw. El zurdazo de Rajput se quedó en 15 de 8 bolas, con un seis y un cuatro, un cameo breve pero eléctrico. El marcador: 89/4 en 12. El partido volvía a inclinarse hacia los visitantes.
Entra Dravid, cambia el tono
Con cuatro wickets abajo y el ritmo en duda, apareció Anvay Dravid. Primero, un simple para estrenarse. Nada espectacular. Pero el guion estaba a punto de romperse.
En el over 13, India sumó 11 más en el turno de Byrom, con el primer cuatro de Dravid. El marcador subió a 100/4. El centenar llegó como un pequeño ancla en medio de la tormenta.
El verdadero estallido llegó en el 14. Spencer Green regresó al ataque y Yashbardhan Chauhan le dio la bienvenida con un seis en la primera bola. Un simple después, Dravid se sumó a la fiesta: su primer seis del día. El over terminó con Chauhan encadenando dos cuatros más. Veintidós carreras en seis bolas. El partido cambió de temperatura.
En el over 15, Dravid volvió a mirar largo. Otro máximo, esta vez ante Eli Brian, y el marcador se disparó a 134/4. La pareja había pasado de reconstruir a atacar sin concesiones.
Dravid incendia el final, Chauhan remata
La recta final del innings fue un ejercicio de agresión controlada. En el over 17, Chauhan añadió otro cuatro ante Kasey Barton. Ocho carreras más y el marcador en 155/4. India ya no se conformaba con un total decente; buscaba uno que pesara.
Dravid, mientras tanto, aceleró hacia un cameo de enorme impacto. En apenas 18 bolas, conectó tres seis y dos cuatros. Se fue por 38, “cleaned up” por Brain en el over 18, pero dejó tras de sí el tramo más demoledor del innings indio. Su salida llegó con India en 159/5, con el vestuario aplaudiendo un turno que transformó el contexto del partido.
Chauhan asumió entonces el papel de ancla agresiva. Llegó al medio siglo con autoridad, 54 de solo 34 bolas, cinco cuatros y dos seis. En el último over, cayó finalmente, pero no antes de dejar India en una posición de fuerza.
El cierre fue sólido: ocho carreras en ese over final, hasta completar 182/6 en 20 overs. Para un partido que había estado al borde de la cancelación por lluvia, el marcador final parecía casi un desafío al clima.
De la grada al césped: un día largo que valió la espera
La jornada había empezado con paraguas, lonas sobre el campo y caras largas. La lluvia intensa retrasó el sorteo, obligó a los árbitros a inspeccionar varias veces el área cercana al círculo de 30 yardas, donde el agua se resistía a desaparecer. La hora límite de las 13:47 planeaba como una amenaza real: si no se empezaba antes, no habría partido.
Entre los que más sufrían en la grada estaban los padres de los jugadores australianos, muchos de ellos llegados desde muy lejos. Entre ellos, el padre de Neel Patel, Puneet, antiguo jugador en Ahmedabad y para ONGC antes de emigrar a Sydney. Esperaba ver a su hijo jugar “en casa”, aunque fuera con la camiseta de Australia. Durante horas, solo pudo mirar al cielo.
El esfuerzo del personal de campo, trabajando sin descanso entre chaparrones, mantuvo viva la esperanza. La lluvia amainó lo justo, las nubes dieron una tregua y, cuando parecía que la jornada se iba a perder, el partido nació en formato reducido.
Lo que siguió fue una demostración de cómo una generación Sub-19 puede adaptarse al caos y convertirlo en espectáculo. India, con Sehwag marcando el inicio, Dravid incendiando el medio juego y Chauhan rematando con autoridad, dejó 182 razones en el marcador para obligar a Australia a una respuesta perfecta.
Ahora la pregunta es otra: después de un día dominado por la lluvia y los nervios, ¿podrá la joven batería australiana seguir el ritmo de este vendaval indio en Rajkot?






