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India alcanza su sexta final consecutiva en la Women’s Asia Cup

India no falló en Dubái. En un torneo que ha girado alrededor del giro, el equipo de Harmanpreet Kaur volvió a mandar con su guion favorito: una apertura demoledora de Shafali Verma, un final de Deepti Sharma a pura intuición y una jauría de spinners que apagó cualquier sueño de remontada de Bangladesh. El 149/6 de India se convirtió en un muro infranqueable y el 109/8 de Bangladesh selló una victoria de 40 carreras que mete a las indias en su sexta final consecutiva de la Women’s Asia Cup.

Ahora esperan al ganador del Pakistan vs Sri Lanka. Pero el mensaje ya está enviado.

Shafali incendia el PowerPlay, Bangladesh perdona

Nigar Sultana ganó el sorteo y eligió lo que todos eligen en este torneo: bola en mano primero. La lógica decía que había que aprovechar la ayuda del Dubai International Stadium para las spinners. El plan era bueno. La ejecución, no tanto.

Smriti Mandhana y Shafali Verma abrieron para India. Smriti se marchó pronto, con apenas 2 en 5 bolas, cazada por un buen esfuerzo de Shorna Akter tras un leading edge frente a Sultana Khatun. 9/1 en el segundo over y una primera sonrisa para Bangladesh.

La sonrisa duró poco.

Shafali, que ya había sobrevivido a un primer error de Fahima Khatun en el 2.º over, se adueñó del PowerPlay. Golpeó a Marufa Akter por la zona de mid-wicket para su primer cuatro, y cuando Sultana volvió, la castigo con dos seis casi calcados: paso al frente, swing limpio, uno recto por el suelo y otro más alto sobre mid-off. India pasó de tantear el terreno a imponerlo.

El problema para Bangladesh no fue solo el bate de Shafali, sino sus propias manos. La big-hitter india recibió hasta tres vidas: drop en el 2.º over, otro en el 4.º y uno más ya avanzada su entrada, en 56. Cada error se pagó con intereses. Entre Marufa, Nahida y Rabeya, el plan de estrangular con spin y cutters parecía sólido, pero sin apoyo del campo, se deshilachó.

A su lado, Pratika Rawal aportó un cameo clave. Entró tras la caída de Smriti y respondió de inmediato: primer bola, cover drive perfecto a Marufa para cuatro. Luego, frente a Rabeya Khan, se sacó un seis enorme por mid-wicket al paso, cerrando un PowerPlay de 45/1 que devolvía el control a India.

Un medio orden que sufre, una Shafali que manda

Tras el arranque furioso, Bangladesh logró, por momentos, poner freno. Rabeya y Fahima Khatun enlazaron overs sin límites, apretando a Pratika y Shafali. Los simples empezaron a sustituir a los golpes de poder y el ritmo se atascó.

Aun así, Shafali siguió encontrando huecos. Alcanzó su medio siglo —el vigésimo en T20I con solo 22 años— con una mezcla de golpes clásicos e innovación: un reverse sweep precioso frente a Nahida Akter por detrás de short backward point y un pull a cow corner para seguir sumando. Fue una entrada tan brillante como afortunada, marcada por esos tres drops que torturaron al cuerpo técnico bangladesí.

El medio orden indio, señalado en la previa, volvió a mostrar grietas. Harmanpreet Kaur entró con el marcador bien colocado pero se atascó. Durante largos minutos, fue una sucesión de defensas, golpes sin timing y simples forzados. Llegó a estar en 13 de 22 bolas, incapaz de encontrar la fluidez que la ha caracterizado tantas veces.

La presión recayó, otra vez, sobre Shafali. En el 14.º over, frente a Sultana Khatun, la abridora volvió a castigar: seis por mid-wicket, dos cuatros más, y la sensación de que India podía dispararse hacia un total de 160+. Pero el riesgo constante terminó por alcanzarla: otro intento de mantener el pie en el acelerador, esta vez sí, encontró a la fielder en deep mid-wicket. Se fue por 64 de 40 bolas, con 7 fours y 3 sixes, una entrada que definió el partido y que, con un campo rival más fino, habría terminado mucho antes.

Richa y Deepti maquillan, Harman reacciona tarde

Tras la caída de Shafali, India necesitaba un cierre. Richa Ghosh entró agresiva, intentando cambiar el tono del innings. Probó el switch hit, buscó el largo por el off y, cuando encontró su rango, castigó a Shorna Akter con un enorme seis sobre long-off. Su 21 de 16 bolas, con dos seis, dio oxígeno a una fase en la que Bangladesh, pese a sus errores, estaba conteniendo.

Harman, mientras tanto, seguía peleada con el ritmo. Apenas algunos singles, algún drive sin fuerza, una sensación constante de estar medio segundo tarde. El cambio llegó tarde, pero llegó. Frente a Fahima y Nahida, la capitana por fin conectó: un seis monumental por el centro del campo rompió el corsé, y en el penúltimo over, aprovechó un full toss para mandarlo a las gradas.

La recta final, sin embargo, perteneció a Deepti Sharma. Entró con poco margen para asentarse y decidió no hacerlo. En el último over, con Marufa intentando mezclar cutters y cambios de ritmo, Deepti leyó cada variación. Primero, un corte detrás del punto para cuatro. Luego, un pick-up sublime sobre long-on para seis, apenas por encima de la fielder. Después, dos más por el suelo, antes de caer intentando otro golpe grande hacia mid-off. 13 de 6 bolas, con un cuatro y un seis, exactamente lo que pedía el momento.

Un run out de Bharti Fulmali en la última bola dejó el marcador en 149/6. No era un total descomunal, pero en Dubái, con la pista girando y con la batería de spinners de India, olía a algo cercano a “par más”.

Charani hace historia, el spin indio cierra la puerta

Bangladesh necesitaba un inicio perfecto. No lo tuvo, aunque el marcador lo disimuló durante unos overs. Dilara Akter y Juairiya Ferdous sobrevivieron a un primer over de Kranti Gaud que incluyó un drop más de Pratika en cover y un cuatro de Ferdous por mid-wicket. Las tigresas llegaron a 26/0 tras cinco overs, con algún destello de Dilara, que encontró dos cuatros seguidos ante Kranti y luego otro frente a Deepti con un golpe elegante por cover.

El problema era el reloj. La tasa requerida subía sin que llegaran los grandes golpes.

Entonces apareció N. Shree Charani.

Introducida en el cuarto over, la zurda de Andhra estaba a un wicket de igualar un registro histórico: las 35 víctimas de Poonam Yadav en un año natural de T20I. En su segundo over, un leading edge de Ferdous avisó. La siguiente bola no perdonó: top edge, globo cómodo a las manos de Richa Ghosh. Juairiya se fue por 14 de 18 y Charani se metió en los libros de récords con su 50.º wicket de T20I en el año, igualando la marca india en un calendario. Wicket-maiden y el mensaje claro: la persecución iba a ser cuesta arriba.

Deepti, al otro lado, no tardó en sumarse a la fiesta. Dilara, que había intentado romper la telaraña con un cuatro por cover, cayó tratando de repetir el golpe: envío flotado, avance agresivo, pero el balón terminó en las manos seguras de Kranti en mid-wicket. 21 de 26 para la abridora y Bangladesh en 35/2 en el octavo over, muy por detrás del ritmo.

Nigar resiste, pero India aprieta el lazo

Con dos wickets abajo y el run rate exigiendo más de ocho por over, la capitana Nigar Sultana Joty se encontró en un escenario conocido: reconstruir y atacar a la vez. Entró con decisión. Un sweep frente a Deepti rompió una sequía de 14 bolas sin límites. Hubo incluso un pequeño momento de tensión cuando la off-spinner lanzó de vuelta hacia el striker y la pierna de Nigar desvió la bola, provocando intercambio de palabras sin mayores consecuencias.

Sobhana Mostary intentó ser la socia ideal. Encontró un bonito inside-out para cuatro frente a Prema Rawat y algunos dobles inteligentes, pero la presión del marcador era implacable. Prema, con vuelo y giro desde el extremo, empezó a dominarla, batiendo su outside edge en más de una ocasión.

La sensación de inevitabilidad se hizo carne en el 14.º over. Deepti regresó y, tras mantener a Nigar a raya, atacó a Sobhana con una línea más recta. Una bola simple, stump a stump, pero letal: la bateadora falló el swing cruzado y vio sus stumps volar. Se fue por 18 de 24, con solo un cuatro, dejando a Bangladesh en 73/3 y con la montaña haciéndose más alta.

Nigar intentó rebelarse de inmediato. En ese mismo over, salió del crease y, por fin, conectó un seis masivo, cruzando la línea con autoridad. Parecía un intento de encender una chispa.

Fue un espejismo.

En el 15.º, Prema volvió a golpear. Tras maniatar a Shorna Akter con simples y dobles, la leg-spinner provocó el error grande: Nigar intentó atacar, pero solo consiguió un edge ladeado que encontró a Nandani Sharma en short third. La capitana se marchó con 19 de 17 (un cuatro, un seis). Con ella, se fue buena parte de la esperanza de Bangladesh.

Shorna golpea tarde, India gestiona el susto

Con el partido escapándose, Shorna Akter trató de cambiar la narrativa. Primero, frente a Deepti, se fue largo por encima de Smriti Mandhana en long-on para seis. Luego, en el over 18, se adelantó a Shafali Verma y la mandó por el centro del campo para otro máximo. Golpes poderosos, llenos de intención, pero aislados.

Entre medias, India tuvo un pequeño susto. En el 18.º over, una top edge de Shorna provocó una colisión fea entre Richa Ghosh y Kranti Gaud mientras ambas buscaban el mismo balón. Las dos quedaron tendidas unos segundos que se hicieron largos, pero se levantaron con el pulgar arriba. El único golpe serio de la noche fue el de la moral de Bangladesh.

Porque cada vez que una puerta parecía entreabrirse, una spinner india la cerraba de golpe. Deepti volvió a marcar la diferencia en el 16.º over, derribando a Sharmin Akhter por 1 de 2 con una bola que la superó por completo. Prema, por su parte, siguió secando el flujo de runs, con overs en los que Bangladesh apenas arañaba tres o cuatro.

Con 98/5 tras 18 overs, el margen ya era insalvable.

Nandani remata, India mira a la final

Los últimos dos overs fueron una cuestión de trámite y orgullo. Charani entregó un 19.º over ajustado, cediendo apenas un cuatro de puro talento de Fahima Khatun, que sacó un reverse sweep perfecto por detrás de la wicketkeeper. Un destello de clase en una noche gris para las bateadoras bangladesíes.

El telón lo bajó Nandani Sharma. Encargada del 20.º over, la seamer cerró el partido con frialdad. Primero, recibió el golpe del que quizá fue el mejor tiro del innings de Bangladesh: un dilscoop precioso de Fahima para cuatro, ejecutado con valentía. Fue solo un paréntesis.

En la siguiente, Fahima buscó repetir la agresión, pero terminó encontrando a Prema Rawat en short backward point. Se marchó por 14 de 14, con dos cuatros, sin haber podido cambiar el destino del duelo. En la última bola, un golpe de desesperación de Rabeya Khan terminó en un hit wicket. Cero en una para ella, 109/8 en 20 overs para Bangladesh y victoria india por 40 carreras.

India, de nuevo, donde se espera que esté: en la final de la Women’s Asia Cup. Sexta consecutiva. Con Shree Charani igualando un récord histórico de wickets, con el spin como arma principal y con la sensación de que, aun con un medio orden que sigue sin despegar del todo, el techo de este equipo está lejos.

Queda una pregunta flotando sobre Dubái: ¿será Pakistan o Sri Lanka quien intente frenar a un bloque que, cada vez más, juega estas noches de Asia Cup como si fueran su territorio natural?