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Iñaki Williams anuncia su retirada de la selección de Ghana

Iñaki Williams ha puesto punto final a su aventura con la selección de Ghana. El delantero de Athletic Bilbao, uno de los nombres más sólidos de los últimos años en los Black Stars, anunció su retirada del combinado nacional con un mensaje directo y emotivo.

El atacante lo comunicó este viernes 11 de septiembre de 2026 en su cuenta de X, dejando claro que se marcha con la conciencia tranquila.

“Siento que ha llegado el momento de poner fin a mi camino con la selección de Ghana. Me voy feliz, orgulloso y con la tranquilidad de saber que he dado todo cada vez que me he puesto esta camiseta”, escribió.

Se cierra así una etapa que arrancó en 2022 y que tuvo su último capítulo en el Mundial de 2026.

Adiós tras un Mundial amargo

La despedida llega justo después de la participación de Ghana en el Mundial de la FIFA 2026, un torneo que terminó con sabor muy amargo para el conjunto africano.

La selección ghanesa quedó eliminada tras una derrota por 1-0 ante Colombia, un golpe duro después de haber alimentado la ilusión en la fase de grupos con actuaciones muy serias ante Panamá y England, encuentros en los que el equipo mantuvo la portería a cero.

Williams formó parte de ese grupo que soñó con ir más lejos. No ocurrió. Y el delantero ha elegido este momento, tras el gran torneo global, para cerrar su ciclo con el equipo nacional.

De España a Ghana: un giro de corazón

La historia internacional de Iñaki Williams nunca fue lineal. Nacido en España, hijo de padres ghaneses, su primer camino apuntaba a la Roja.

En marzo de 2015 recibió su primera convocatoria con la selección sub-21 de España. Aquel paso parecía el inicio de una carrera internacional con el país donde creció. Sin embargo, nunca llegó a disputar partidos oficiales de peso con la absoluta española.

En 2021, cuando le preguntaron por la opción de jugar con Ghana, fue claro: sus padres eran de Accra, pero él no había nacido ni crecido allí, y sentía que su cultura estaba en España.

Todo cambió el 5 de julio de 2022. Ese día dio un giro definitivo y anunció que representaría a Ghana. Eligió el país de sus raíces, el de sus padres, y se enfundó la camiseta de los Black Stars con la vista puesta en el Mundial de 2022.

“Ghana me ha dado mucho más que fútbol. Me ha permitido volver a casa, sentirme aún más cerca de mis raíces y vivir el enorme orgullo de representar a mi país y llevar esta bandera en el pecho”, expresó en su mensaje de despedida.

Orgullo, raíces y una promesa

Williams subraya que su vínculo con Ghana no se rompe con este adiós deportivo. Aunque ya no estará en el césped, sí lo estará en la grada y frente a la televisión.

El delantero aseguró que seguirá apoyando al fútbol ghanés y a los Black Stars. Es el cierre de una etapa competitiva, no de una historia personal.

Se va con la sensación de misión cumplida: “He dado todo”, repite su mensaje. Y esa frase pesa tanto como cualquier gol.

Un camino marcado por el esfuerzo

La trayectoria de Iñaki Williams no se entiende sin el sacrificio de sus padres. De origen ghanés, llegaron a España cruzando el desierto del Sáhara a pie y saltando la valla fronteriza de Melilla. Desde ese pasado duro, el hijo levantó una carrera de élite.

Pasó gran parte de su infancia puliendo su talento futbolístico hasta que, con 18 años, Athletic Bilbao lo descubrió y lo incorporó a su cantera. No tardó en escalar.

Debutó con el primer equipo en 2014 en la La Liga y marcó su primer gol en febrero del año siguiente. Con el paso de las temporadas se consolidó como pieza clave del conjunto bilbaíno, protagonista en triunfos de peso, incluido aquel recordado gol desde unos 20 metros ante Barcelona en la final de la Supercopa de España.

En 2019, el club apostó por él a lo grande: firmó un contrato de nueve años, uno de los más largos de la historia reciente, solo superado por el acuerdo de diez años que Real Betis ofreció al brasileño Denilson en 1998.

Entre Bilbao y Accra

Su carrera internacional tuvo dos capítulos claros: primero España sub-21, luego Ghana absoluta. En la Roja juvenil dejó destellos, pero no llegó a asentarse en la élite internacional con ese escudo. Con Ghana encontró otra cosa: pertenencia, identidad, familia.

Su decisión de 2022 abrió una puerta que ahora se cierra. Lo hace sin ruido, sin polémica, con un mensaje sobrio y cargado de gratitud.

Williams seguirá corriendo en San Mamés, seguirá siendo referencia en Athletic Bilbao. Con Ghana, en cambio, ya no habrá más carreras al espacio ni más himnos en fila.

Solo queda la pregunta que se harán muchos en Accra y en Bilbao: ¿ha sido suficiente el tiempo que pasó con los Black Stars para dejar la huella que su historia merecía?