Hull City condena racismo contra Robinio Vaz tras su fichaje
Hull City apenas tuvo tiempo de presentar a su nuevo delantero antes de tener que salir al contraataque fuera del césped. El club inglés condenó con dureza los “abominables abusos racistas” dirigidos a Robinio Vaz después de anunciar su llegada en redes sociales.
El mensaje del martes, en el que se hacía oficial la incorporación del atacante francés de 19 años cedido por Roma por una temporada, desapareció poco después. No fue un gesto de marcha atrás deportiva, sino una respuesta a la oleada de comentarios discriminatorios que inundó la publicación.
El club reaccionó con un comunicado contundente. Hull City explicó que está trabajando con la policía de Humberside y otras autoridades para identificar a las cuentas responsables de los insultos. El objetivo es claro: que no quede impune nadie que haya participado en los ataques.
“Ningún individuo debería experimentar jamás abusos discriminatorios, y el club proporcionará a Robinio todo nuestro apoyo”, señaló la entidad en su nota oficial.
No es una frase de compromiso: el caso ha activado a buena parte del ecosistema del fútbol inglés.
Hull City subrayó que mantiene una política de tolerancia cero frente a cualquier forma de discriminación y detalló que, en las últimas 24 horas, ha estado en contacto con la Premier League, la organización contra el racismo Kick It Out y las principales plataformas de redes sociales. El club pide además a sus aficionados que sigan denunciando cualquier comportamiento discriminatorio que detecten.
En lo deportivo, el acuerdo por Robinio Vaz incluye una opción de compra al final de la temporada. El joven delantero, que el curso pasado firmó un gol en la Serie A, llega a Inglaterra con la misión de crecer y demostrar que su nombre debe hablarse por lo que haga en el área, no por el odio que ha destapado su fichaje.
La pelota, ahora, también está en el tejado de las autoridades y de las propias redes sociales: ¿serán capaces de ir más allá del comunicado y convertir este caso en un punto de inflexión real contra el racismo en el fútbol?






