Hewett brilla y Reid lucha en el US Open de silla de ruedas
La jornada del miércoles en el US Open dejó una certeza: Alfie Hewett y Gordon Reid no están en Nueva York para pasear. Están para competir, para resistir y, si pueden, para reinar otra vez.
Hewett, implacable en Nueva York
Alfie Hewett, segundo cabeza de serie y cuatro veces campeón en Flushing Meadows, apenas dio tiempo a pestañear. 6-0, 6-2 a Daniel Caverzaschi. Dos juegos cedidos, nada más. Un marcador que habla de autoridad, de ritmo, de alguien que conoce la pista y el escenario casi de memoria.
El británico dominó el duelo desde el primer intercambio. Marcó el tempo, mandó con el servicio y asfixió al español hasta dejar el partido en una exhibición de control. Fue una declaración de intenciones en un torneo que ya siente como territorio propio.
Su siguiente obstáculo será Casey Ratzlaff, el estadounidense que intentará frenar al hombre que ha levantado el trofeo en Nueva York en cuatro ocasiones. Ratzlaff tendrá el apoyo del público; Hewett, el peso de su palmarés. El choque promete tensión, pero el inglés llega con el motor en marcha y apenas rozado.
Reid se agarra al partido y firma una batalla
Si lo de Hewett fue un paseo, lo de Gordon Reid fue una travesía. El escocés necesitó dos horas y 13 minutos para doblegar al francés Stephane Houdet en un duelo denso, cambiante, lleno de pequeños giros: 6-3, 5-7, 6-2.
Reid arrancó mejor, se llevó el primer set y pareció tener el control. Houdet respondió con orgullo, estiró los puntos, encontró líneas y forzó un tercer parcial que olía a trampa. En ese momento, el británico eligió el camino más difícil: subir el nivel.
En el set decisivo, Reid ajustó el resto, fue más agresivo en los momentos clave y se adueñó del marcador con un 6-2 que reflejó su reacción. No fue un triunfo brillante, fue uno de carácter. De esos que construyen torneos largos.
El premio no es precisamente un respiro. Le espera Tokito Oda, número uno del mundo, defensor del título y campeón de los últimos seis Grand Slam en individuales. Un muro. O la oportunidad perfecta para firmar una de esas victorias que cambian temporadas.
Dúo de hierro en dobles
La historia de Hewett y Reid no termina en el cuadro individual. Juntos, forman una de las parejas más temidas del circuito. Ya han conquistado cinco títulos de dobles en el US Open y han arrancado esta edición con paso firme, superando su estreno el martes para meterse en semifinales.
El siguiente capítulo será de máxima exigencia: se medirán a Tokito Oda y Gustavo Fernandez. Talento puro al otro lado de la red, potencia y precisión frente a química y experiencia británica. Un cruce que huele a final anticipada en la lucha por un sexto trofeo conjunto en Nueva York.
Golpe duro para Lapthorne y Slade en el cuadro quad
No todo fueron buenas noticias para la delegación británica. En el cuadro de quad individuales, Andy Lapthorne y Greg Slade se despidieron a las primeras de cambio.
Lapthorne chocó con el número uno, Niels Vink, y el neerlandés no dejó margen: 6-2, 6-1. Un resultado contundente ante el máximo favorito, que confirmó por qué lidera el ranking. Slade, por su parte, cayó 6-4, 6-2 ante el argentino Gonzalo Lazarte, en un duelo en el que nunca terminó de encontrar la manera de cambiar la inercia.
Lapthorne, sin embargo, sigue con vida en dobles. Junto al sudafricano Leon Els, ya está en semifinales del cuadro de quad. Una nueva ventana para competir por el título y para que su torneo no se reduzca a un solo mal marcador.
Mientras el US Open avanza hacia sus días decisivos, el guion británico en silla de ruedas sigue abierto: Hewett arrolla, Reid resiste, el dobles amenaza y Lapthorne busca redención en pareja. La pregunta es sencilla: ¿hasta dónde llegará esta vez la vieja guardia de Gran Bretaña en Nueva York?






