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Hansi Flick y el récord de juventud en el Spotify Camp Nou

En una noche que el Spotify Camp Nou tardará en olvidar, Hansi Flick no solo ganó un partido. Firmó una página de historia del Barça con trazo grueso.

El técnico alemán se atrevió con algo que ningún entrenador había hecho jamás en este estadio: alinear el once inicial más joven que se recuerda en casa. Una media de 23,18 años que derriba un récord que llevaba 14 años intacto. Lo confirmó el periodista Oriol Domènech: nunca antes el Barcelona había salido al Camp Nou con un equipo tan joven, ni siquiera aquel célebre once de Pep Guardiola en 2011 ante BATE Borisov en la Champions League.

La Masia toma el mando

El dato impresiona, pero los nombres cuentan mejor la historia. Siete titulares salidos de La Masia. Dos más, Pedri y Joan García, internacionales con España. Solo Raphinha y Anthony Gordon nacieron fuera del territorio español. El resto, puro tejido local, formación de casa, ADN Barça.

Al revisar las fechas de nacimiento, la dimensión del giro generacional salta a la vista. Raphinha, nacido en 1996, fue el único futbolista del once que vio la luz en el siglo XX. Joan García, Eric García y Anthony Gordon pertenecen a la generación de 2001. Gerard Martín y Pedri, a la de 2002. Fermín, a la de 2003.

Y luego está el golpe sobre la mesa de verdad: cuatro jugadores nacidos en 2007, todos juntos, todos titulares. Pau Cubarsí, Marc Bernal, Xavi Espart y Lamine Yamal compartiendo foco en una de las noches más simbólicas del proyecto. No fue un guiño a la galería. Fue una declaración de intenciones.

El plan de Deco, a la vista de todos

Nada de experimento aislado. Lo que se vio sobre el césped responde a un plan trabajado y defendido desde los despachos por Deco. El Barcelona presenta hoy la plantilla más joven de toda LaLiga, con una media de 24,2 años, igualada únicamente por Levante. En el contexto de las cinco grandes ligas europeas, solo Auxerre (23,6), Parma (23,4), Toulouse (22,5) y Strasbourg (22) rebajan esa cifra.

Once futbolistas del primer equipo no han cumplido todavía los 20 años. Y tres de ellos, Lamine Yamal, Cubarsí y Bernal, ya acumulan una experiencia notable en la élite sin haber alcanzado los 19. No son promesas en fase de prueba. Son piezas reales de la rotación, jugadores a los que el club entrega minutos de responsabilidad.

El vestuario apenas guarda cinco treintañeros: Szczęsny (36), Cancelo (32), Livaković (31), Christensen y Rodri (30). Tres han llegado este mismo verano, fichados para aportar jerarquía sin taponar el crecimiento de los jóvenes. En el escalón intermedio, Anthony Gordon (25) y Adeyemi (24) encarnan esa “clase media” a la que alude Deco, el puente entre los veteranos que sostienen y los canteranos que irrumpen.

De Guardiola a Flick: cambio de guardia

Hasta esta noche, el récord pertenecía a Pep Guardiola. Diciembre de 2011, un 4-0 ante BATE Borisov en la Champions, con cinco jugadores del filial —Bartra, Rafinha, Cuenca, Montoya y Sergi Roberto— en el once inicial. Aquel día se habló de atrevimiento, de confianza en La Masia, de un modelo que miraba hacia dentro.

Flick ha ido un paso más allá. No se ha limitado a tirar de cantera en un contexto cómodo. Ha construido un equipo de presente con rostro de futuro, ha colocado a adolescentes en el centro del escenario y les ha pedido que compitan como veteranos. La apuesta ya no es un gesto romántico, sino el eje del proyecto.

La estadística dice que el Barça es uno de los clubes más jóvenes de Europa. La imagen de esta noche, con cuatro jugadores de 2007 sobre el césped del Spotify Camp Nou, sugiere algo más profundo: el club ha decidido que su próxima gran generación no se va a esperar. Se va a jugar desde ya.