logo

Hampshire rompe con Scott Kuggeleijn tras críticas de aficionados

Hampshire necesitó solo 24 horas para dar marcha atrás. El club inglés ha decidido prescindir del neozelandés Scott Kuggeleijn, apenas un día después de incluirlo en la lista de 15 jugadores para el duelo de County Championship contra Warwickshire. La reacción fue inmediata. Y contundente.

La convocatoria del all-rounder provocó una fuerte oleada de críticas en redes sociales, reabriendo un debate que persigue al jugador desde hace años. El club, que inicialmente había apostado por su fichaje para las últimas cuatro jornadas del campeonato, terminó reculando.

El comunicado llegó este miércoles 2 de septiembre, con un tono claro: Kuggeleijn no vestirá la camiseta de Hampshire.

“Tras reflexionar y escuchar las opiniones de nuestro personal y aficionados, Hampshire Cricket puede confirmar que Scott Kuggeleijn no representará al club”, señaló la entidad. “Valoramos la pasión de nuestra afición y agradecemos a todos los que se tomaron el tiempo de compartir sus puntos de vista. Nuestro foco se centra ahora en apoyar al equipo en los últimos cuatro partidos de County Championship de la temporada. Animamos a todos a unirse detrás del equipo en esta fase crucial de la campaña”.

La decisión no se entiende sin el contexto que rodea al jugador. Kuggeleijn fue acusado de violación en 2015 y afrontó dos juicios. El primero, en 2016, terminó con un jurado sin acuerdo. En 2017, un segundo juicio concluyó con su absolución. Legalmente exonerado, pero deportivamente marcado.

Cada intento de relanzar su carrera en la élite ha llegado acompañado de polémica. Ya en 2023, cuando New Zealand le otorgó el Test cap frente a England, la selección recibió un aluvión de críticas. En aquel momento, el seleccionador de los Black Caps, Gary Stead, defendió su elección, recordando que Kuggeleijn entraba en la lista para sustituir al lesionado Kyle Jamieson.

El jugador, de 34 años, ha disputado tres Tests —el último en 2024—, además de dos ODIs y 18 T20Is con su país. Sobre el papel, un perfil útil para reforzar a cualquier plantilla de county en el tramo final de temporada.

Pero el cricket de clubes en Inglaterra vive cada vez más atento a la sensibilidad social de su entorno. Hampshire lo ha comprobado de primera mano: una decisión deportiva puede convertirse en un terremoto institucional en cuestión de horas.

El mensaje del club es nítido. El cierre de filas se traslada ahora al vestuario y al césped, con cuatro jornadas por delante y sin el refuerzo que, por un día, pareció formar parte del plan.