Guy Sasson y su búsqueda del Grand Slam en el US Open
Guy Sasson llegó al US Open con un objetivo monumental: completar el Grand Slam de la temporada en dobles en silla de ruedas. Faltaba solo un peldaño. Uno más. En la Arthur Ashe, el sueño se le escapó por centímetros, por puntos, por un supertiebreak.
Junto al neerlandés Niels Vink, el israelí cayó en la final ante la pareja formada por Sam Schroder y el australiano Jin Woodman por 2-6, 6-3 y 10-7 en el desempate definitivo. El marcador cuenta parte de la historia; la tensión del último set, el resto.
Sasson y Vink llegaban a Nueva York como la dupla a batir. Ya tenían en el bolsillo los títulos de dobles del Australian Open, Roland Garros y Wimbledon. Eran los primeros cabezas de serie, el estándar de excelencia del año. Enfrente, la lógica alternativa: Schroder y Woodman, segundos preclasificados, los únicos con el nivel y el carácter suficientes para discutir esa hegemonía.
La final arrancó como se esperaba para los favoritos. Sasson y Vink dominaron el primer set con autoridad, 6-2, imponiendo ritmo, ángulos y experiencia. Parecía una continuación natural de su temporada perfecta. Pero el partido cambió de tono. Schroder y Woodman ajustaron, golpearon más profundo, arriesgaron en los momentos clave. Devolvieron el golpe con un 6-3 que abrió la puerta al drama.
El supertiebreak fue una batalla corta, tensa, sin margen para errores. Esta vez, los puntos grandes cayeron del lado de Schroder y Woodman. El 10-7 final no solo cerró el partido; frenó un intento de Grand Slam que había ido tomando forma desde enero.
Semifinales en individuales y título para Vink
El torneo de Sasson no se redujo a esa final. Como número 3 del mundo y tercer cabeza de serie en la categoría quad de individuales, alcanzó las semifinales, donde le esperaba un rival muy familiar: su compañero de dobles, Niels Vink.
El duelo tuvo algo de crueldad deportiva. Sasson llegó a ir 2-5 abajo en el primer set, pero se negó a desaparecer. Encadenó juegos, se agarró al partido y equilibró el marcador hasta el 5-5. La remontada estaba en marcha, la presión cambiaba de lado. Vink, sin embargo, encontró la calma que distingue a los campeones y cerró la manga por 7-5, para luego rematar el encuentro con un 6-3 en el segundo set. El neerlandés acabaría levantando el título de individuales, confirmando el dominio compartido de la pareja a lo largo del año.
Respaldados hacia LA28
Desde Israel, el impacto de estas actuaciones no pasó desapercibido. El director ejecutivo del Israel ParaSport Center, Boaz Kramer, subrayó la dimensión del logro de Sasson y también de Sergei Lysov. Recordó que ganar un torneo de Grand Slam es el final de un trayecto largo y duro, que exige años de dedicación tanto de los deportistas como de sus equipos.
Kramer fue claro: el centro seguirá apoyando a Sasson y a Lysov, así como a sus entrenadores principales, Ofri Lankri y Damien Martinique, en el camino hacia Los Ángeles 2028. No se trata solo de resultados aislados; es un proyecto a largo plazo, con una meta paralímpica muy definida.
Lysov y Brand, entre aprendizaje y promesa
En la categoría masculina en silla de ruedas, Sergei Lysov afrontó su segundo US Open. Esta vez, el cuadro no fue benévolo. Perdió su primer partido de individuales en tres sets, en un encuentro que lo obligó a estirarse físicamente y mentalmente desde el inicio del torneo. En dobles, la historia se repitió: eliminación en primera ronda tras un match tiebreak que se inclinó del lado rival.
En la pista junior, el futuro tuvo nombre propio: Dan Brand. Con 17 años, el israelí debutó en el US Open junior y dejó claro que no viajó a Nueva York para hacer turismo. Ganó su partido de primera ronda en individuales y se metió de lleno en el torneo. En segunda ronda, sin embargo, el cuerpo le pasó factura. En el set definitivo, unos fuertes calambres le cortaron el ritmo y terminaron por inclinar la balanza en su contra. Derrota en tres sets, pero con señales evidentes de carácter competitivo.
En dobles, Brand formó pareja con el austríaco Tilo Berman. Partían como quintos cabezas de serie y cumplieron con el primer objetivo: alcanzar la segunda ronda. Allí, la aventura terminó ante la dupla formada por Yannick Alvarez, de Puerto Rico, y el estadounidense Ryan Cozad.
Lo que viene
Tras una breve escala en Israel para pasar tiempo con su familia, Brand ya tiene la mirada puesta en su próximo desafío: el J500 Osaka Mayor’s Cup World Super Junior Tennis Championships, que se disputará del 21 al 27 de septiembre en Osaka, Japón. Otro escenario grande, otra oportunidad para medir hasta dónde puede llegar su tenis a esta edad.
Sasson, Vink, Lysov, Brand. Nombres distintos, momentos de carrera muy diferentes, pero una misma pregunta en el aire: ¿hasta dónde puede crecer el tenis en silla de ruedas y el tenis adaptado israelí cuando la derrota en un supertiebreak no se vive como un final, sino como el punto de partida de la próxima conquista?






