Guirassy y Kramaric: El duelo personal entre Borussia Dortmund y Hoffenheim
En Sinsheim casi nunca hay visitas tranquilas para el Borussia Dortmund. Y mucho menos cuando sobre el césped aparecen Serhou Guirassy y Andrej Kramaric, dos delanteros que han convertido este duelo en una cuestión muy personal.
Guirassy llega con una racha que pesa. El delantero de BVB ha marcado en cada una de sus últimas cuatro apariciones a domicilio en Sinsheim. La temporada pasada, en la jornada 30, volvió a aparecer cuando el reloj quemaba: gol del 1-1 en el minuto 87, silenciando por un instante el estadio. Parecía otro rescate tardío del conjunto negro y amarillo. Parecía.
La noche, sin embargo, pertenecía a Kramaric.
El croata firmó entonces dos penaltis por mano, en el 27 y en el 90+8, para sellar un 3-1 que tuvo sabor histórico: fue la primera victoria como local de Hoffenheim ante el Borussia Dortmund desde diciembre de 2019. Un giro de guion que encaja con la naturaleza de este enfrentamiento: nada se regala, nada se decide pronto.
Kramaric conoce de memoria la portería del Dortmund. Suma 11 goles en 18 partidos de Bundesliga frente a los negriamarillos, un registro que incluye un póker a domicilio en junio de 2020 y aquel doblete de penaltis ya grabado en la memoria reciente. Solo ante Hertha BSC ha celebrado más veces en la liga alemana. Cuando ve el escudo del BVB, el instinto goleador se le dispara.
El escenario también invita al intercambio constante de golpes. El Borussia Dortmund ha marcado en cada uno de sus últimos 14 partidos en Sinsheim. Llega, golpea, casi siempre encuentra hueco. Pero paga un precio: en 18 visitas solo ha logrado dejar su portería a cero en dos ocasiones. Cada viaje a este estadio se convierte en una partida abierta, con defensas expuestas y un marcador siempre amenazado.
Los números del duelo refuerzan esa sensación de equilibrio tenso. En 36 enfrentamientos de Bundesliga, BVB manda en el historial con 16 victorias, frente a 11 empates y nueve derrotas. La diferencia de goles, sin embargo, es mínima: 58 a favor del Dortmund, 52 para Hoffenheim. Seis tantos de margen en casi cuatro decenas de partidos. Sus triunfos “más amplios” se reducen a tres 3-1. Nada de goleadas, nada de paseos. Aquí se sufre.
También se calienta. Mucho. En esos 36 choques ya se han mostrado nueve tarjetas rojas. Casi una cada cuatro partidos. No es solo un enfrentamiento táctico o estadístico; es un cruce cargado de fricción, de duelos al límite, de decisiones arbitrales bajo máxima presión. Un clásico reciente de la Bundesliga en el que el temperamento suele estar a la altura del talento.
Hay otro detalle que puede marcar la 37ª cita: el disparo lejano. En la primera jornada, solo SC Freiburg probó más desde fuera del área que estos dos equipos. Freiburg se atrevió 11 veces; Borussia Dortmund lo hizo en nueve ocasiones y Hoffenheim en siete. La intención está clara: si no hay espacio dentro, se decide desde fuera.
De momento, los intentos del Dortmund se quedaron sin premio frente a HSV. No encontraron el ángulo, no encontraron el golpe limpio. Hoffenheim sí. Adam Daghim aprovechó su debut en la Bundesliga para clavar un disparo lejano que abrió el marcador con el 1-0 en Colonia, en un partido que acabaría 3-2 para FC. Un aviso de lo que puede pasar cuando se descuida un metro en la frontal.
Con Guirassy empeñado en mantener viva su racha en Sinsheim, Kramaric obsesionado con seguir castigando al Dortmund y dos equipos que no dudan en armar la pierna desde media distancia, el guion parece escrito: partido abierto, marcador inestable, tensión alta.
La única incógnita es quién se atreverá a dar el último golpe. Desde el punto de penalti, desde el área… o desde muy lejos.






