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Guernsey Cricket renace en la clasificación para el Mundial T20 2028

Guernsey Cricket sigue vivo en la carrera hacia el Men's T20 World Cup de 2028. Y no por una hazaña sobre el césped, sino por una revisión en los despachos del International Cricket Council (ICC) que lo cambia todo para la pequeña isla del Canal.

En mayo, en Chipre, la historia parecía cerrada. Guernsey había barrido su grupo con cuatro victorias de cuatro, pero cayó en la final del Europe Sub-Regional Qualifier A ante Jersey. Con el reglamento entonces vigente, solo había un billete disponible para avanzar. Lo tuvo en la mano. Lo perdió. Y con él, creyeron perder también el sueño mundialista.

El formato fue implacable. Un tropiezo, adiós.

Pero el guion dio un giro inesperado. Una revisión del “qualification pathway” por parte del ICC ha reabierto la puerta y ha otorgado a Guernsey una plaza en la siguiente fase de clasificación para el torneo de 2028, que será coorganizado por Australia y New Zealand.

Para Rob Thomson, manager de Guernsey Cricket, la noticia ha caído como un rayo en cielo despejado. “Surreal”, la definió, todavía tratando de asimilar que aquella campaña en Chipre, que parecía condenada al olvido, vuelve a tener valor competitivo. Su lectura es clara: su equipo ya demostró que pertenece a este nivel.

Guernsey solo había alcanzado esta etapa de clasificación una vez, en 2024. Un paso breve. Al año siguiente, la selección fue eliminada por Netherlands y se quedó sin la oportunidad de pelear por un lugar en la edición de 2026, prevista en India y Sri Lanka. Un golpe que expuso la dureza del ecosistema europeo, donde la profundidad de equipos y el número de aspirantes convierten cada fase en una batalla de márgenes mínimos.

Thomson lo asume, pero no se resigna. Sabe que la etiqueta de “no tradicional” pesa, y precisamente por eso subraya el mensaje: en islas como Guernsey también hay fondo de armario, talento y estructura para competir. No pide favores. Reclama reconocimiento deportivo.

El argumento tiene sustancia. Guernsey “arrasó” en su subgrupo, como recuerda el propio manager, y ahora no se conforma con participar. Quiere ir a por victorias. En su radar ya están selecciones como Denmark, Spain y Portugal. Las ha visto, las ha estudiado y está convencido de que, en un buen día, su equipo puede superarlas.

El rendimiento de los últimos años le respalda. Actuaciones sólidas, individualidades que marcan diferencias y una identidad competitiva que se ha ido forjando lejos de los grandes focos. No se trata solo de una invitación a la siguiente ronda; es una oportunidad para confirmar que lo ocurrido en Chipre no fue una excepción.

La campaña clasificatoria de Guernsey se reanudará el próximo año, con un objetivo que ya no suena a quimera: estar en el Mundial T20 de 2028 en Australia y New Zealand. Para una isla que hace apenas unos meses se creía fuera del mapa, el camino vuelve a estar abierto. Ahora la pregunta es si sabrá convertir este giro del destino en la mayor historia de su cricket.