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Golpe al centro del campo del Real Madrid antes del estreno europeo

El arranque de la nueva Champions se le complica al Real Madrid antes incluso de que el balón eche a rodar. El campeón de La Liga afrontará su debut en la League Phase ante Inter Milan con un agujero evidente en la zona más delicada del equipo: el centro del campo.

No es una cuestión de rotaciones. Es castigo.

Las sanciones arrastradas de la temporada 2025/26 dejan fuera a tres nombres de peso en la sala de máquinas blanca: Eduardo Camavinga, Arda Güler y Bernardo Silva no podrán disputar el choque del martes en el Santiago Bernabéu. Los tres vieron la tarjeta roja en su última aparición europea del curso pasado y deberán cumplir ahora con la suspensión.

Para José Mourinho, el puzle se complica todavía más.

El técnico ya tenía una lista de ausencias amplia por lesión. Rodrygo, Éder Militão y Ferland Mendy siguen en la enfermería y no estarán disponibles para recibir al vigente campeón del Scudetto. El margen de maniobra se estrecha, las alternativas se reducen y el plan de partido tendrá que ajustarse a la fuerza.

El contexto no ayuda: debut en casa, rival de máximo nivel, presión de un nuevo formato de Champions que no permite demasiados tropiezos tempranos. El Bernabéu exigirá mando, personalidad y control del ritmo… justo en la zona del campo donde el Madrid llega más mermado.

Sin Camavinga, sin la creatividad de Güler y sin la jerarquía de Bernardo Silva, Mourinho deberá reinventar su medular para contener a un Inter Milan acostumbrado a dominar desde la pizarra y la intensidad. Menos talento disponible, más responsabilidad para los que sí salten al césped.

La Champions empieza fuerte para el Real Madrid. Y empieza, también, midiendo la profundidad real de su plantilla.