logo

George Russell estrena su propia grada en Silverstone

George Russell lo deseaba. Silverstone se lo ha concedido. El piloto de Mercedes contará a partir del próximo año con su propia grada oficial en el circuito británico, la George Russell Grandstand, situada en la zona de Farm Curve, a la salida de la primera curva.

No es solo una cuestión de aforo. Es una cuestión de orgullo.

Del “Landostand” al “George Russell Grandstand”

El movimiento llega después del fenómeno que desató Lando Norris con su ya famosa grada personalizada. El piloto de McLaren estrenó su “Landostand” en 2025, el mismo año en que logró su primera victoria en el British Grand Prix, y este año logró llenarla con 16.000 aficionados en la curva de Stowe. Un muro naranja y papaya, ruidoso, entregado.

Russell, viendo el impacto del proyecto de Norris, no tardó en lanzar el guante. Durante el último fin de semana de carrera en Silverstone, reconoció que también quería una grada propia y, en tono de broma, apuntó incluso a “robarle” algunos asientos a su compatriota.

La respuesta de Norris fue tan rápida como afilada: «Buena suerte. Yo tengo aficionados más apasionados y una mejor base de fans, creo. La mía fue más demandada desde el punto de vista del público, lo cual es algo genial. Él puede hacer lo que quiera, pero desde luego no va a llevarse ninguno de mis asientos».

El duelo, de repente, ya no se libraba solo en pista.

Un niño de karting, una grada propia

Silverstone ha dado ahora el siguiente paso en esa rivalidad tan británica como mediática. El circuito ha oficializado la creación de la George Russell Grandstand en Farm Curve, un punto clave del primer sector. Mercedes acompañó el anuncio con una serie de fotos del piloto a lo largo de su etapa en karting y en categorías inferiores, acompañadas por un mensaje claro: «Este es el niño que acaba de conseguir su propia grada».

Russell no ocultó su entusiasmo al describir el lugar elegido: «Estamos a la salida de la curva uno, puedes ver toda la curva uno y la curva dos, el punto de adelantamiento en la tres y la curva cuatro. Es un lugar realmente, realmente genial del circuito; uno de los mejores, en mi opinión».

Es, en esencia, una tribuna colocada justo donde se desata el caos controlado de la primera vuelta. Donde los coches se tiran con todo, donde un adelantamiento se ve venir desde metros atrás. Un balcón perfecto para quien quiera vivir el Gran Premio metido en el corazón de la acción.

Silverstone, orgullo británico y batalla de gradas

Con el “Landostand” consolidado como uno de los grandes símbolos del fin de semana en Silverstone, la llegada de la George Russell Grandstand añade otra capa de color a un Gran Premio que ya vivía de por sí una atmósfera especial. Dos pilotos locales, dos gradas propias, dos mareas de aficionados midiendo decibelios y fidelidades.

Russell, que creció soñando con este circuito y que ahora ve su nombre grabado en una grada oficial, da un paso más en su conexión con la afición británica. Norris, por su parte, mantiene su bastión en Stowe, lleno hasta la bandera.

La próxima edición del British Grand Prix no solo ofrecerá la batalla habitual entre escuderías y estrategias. También planteará una pregunta muy sencilla, pero cargada de significado: ¿qué grada sonará más fuerte, la de Norris o la de Russell?