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Gasly pierde el podio en Mónaco: Hadjar hereda el tercer puesto

El sueño de Pierre Gasly en Mónaco ha durado menos de lo que tardó en sonar la Marsellesa en el podio. El francés de Alpine ha perdido definitivamente su tercer puesto en el Gran Premio del Principado después de que el Tribunal Internacional de Apelación (ICA) de la FIA ratificara las sanciones por exceso de velocidad en el pit lane.

Un giro brusco en una historia ya enrevesada.

Un pit lane mal medido y una clasificación en el aire

Todo empezó con una anomalía técnica: una discrepancia de 77 centímetros entre los dos primeros bucles de cronometraje en el pit lane. Ese error en la medición disparó una cascada de sanciones por velocidad excesiva en boxes a varios pilotos, entre ellos Gasly, Oscar Piastri y George Russell.

Piastri y Russell cumplieron sus penalizaciones durante la carrera. En el caso del piloto de Mercedes, incluso de forma incorrecta, lo que le costó un drive through adicional. Gasly, en cambio, recibió dos sanciones de cinco segundos añadidas a su tiempo final, lo que lo hizo caer del podio: de tercero a séptimo.

El momento en que se le aplicaron las sanciones abrió una ventana reglamentaria. Alpine solicitó derecho de revisión y los comisarios, el 12 de junio, anularon las penalizaciones. Gasly recuperó entonces el tercer puesto. Pero ese alivio no estaba al alcance de quienes ya habían cumplido su castigo en carrera.

Ahí estalló el conflicto.

Isack Hadjar, de Red Bull, y Oscar Piastri, de McLaren, fueron los grandes perjudicados: pasaron de tercero y cuarto a cuarto y quinto. Tanto Red Bull como McLaren recurrieron ante el ICA, respaldados por Racing Bulls —cuyos dos pilotos también perdieron una posición— y por Motorsport UK.

El caso terminó en París. Y el viernes llegó el veredicto.

El Tribunal dicta: las sanciones siguen en pie

El ICA ha decidido que las sanciones por velocidad en el pit lane son válidas. El resultado es contundente: Gasly vuelve a ser séptimo, Hadjar hereda el tercer puesto que ya había celebrado sobre el asfalto monegasco y la clasificación se reordena una vez más.

En su argumentación, el Tribunal fue directo: Alpine no logró demostrar con plena certeza que Gasly hubiera recorrido en el pit lane una distancia mayor de la que reflejaban las mediciones erróneas. El tiempo más corto entre los bucles podía deberse, según el ICA, “a un trazado más corto, a una mayor velocidad o a una combinación de ambas cosas”.

Un matiz clave llegó en otro punto del fallo: el hecho de que algunos pilotos hubieran cumplido sus sanciones durante la carrera “no puede ser un obstáculo para la cancelación de una sanción ilegítima, porque esas penalizaciones se cumplieron a discreción y elección del equipo”. Para el Tribunal, alegar injusticia deportiva en ese sentido chocaría, paradójicamente, con la propia noción de justicia deportiva.

La consecuencia deportiva es clara. La victoria moral de Alpine en la primera revisión se esfuma. El podio vuelve a manos de Hadjar. Y Gasly, otra vez, cae a la séptima plaza.

Alpine, indignada pero resignada

La reacción en Enstone no tardó. Alpine habló de “decepción y frustración” ante el resultado del proceso en el ICA y defendió de nuevo la inocencia de su piloto.

En su comunicado, el equipo insistió en que el coche número 10 no superó en ningún momento el límite de velocidad en el pit lane durante la carrera de Mónaco y reiteró que se siente “injustamente castigado”. Aun así, aceptó el dictamen del panel de jueces reunido en París.

El mensaje, pese al enfado, miró hacia delante: el equipo asegura que mantiene el foco en mejorar el rendimiento en pista y en seguir peleando en un campeonato que considera “cerrado y muy competitivo”. Remató con una declaración de intenciones: este desenlace no va a frenar sus objetivos para el final de la temporada.

Gasly, que llegó a recibir el trofeo de tercer clasificado tras la primera revisión del caso, se queda ahora con un podio simbólico y una sensación amarga difícil de disimular.

La FIA se defiende y promete cambios

La otra voz clave en este embrollo es la de la propia FIA. El organismo rector quiso dejar claro que la decisión del ICA no supone necesariamente que los comisarios se equivocaran, aunque reconoció que revisará sus sistemas y procedimientos.

En su nota oficial, la FIA subrayó que el ICA había estimado los recursos de McLaren y Red Bull contra las decisiones de los comisarios recogidas en el documento 99 del Gran Premio de Mónaco, anulando de facto esas resoluciones.

El golpe no se queda ahí. La federación anunció que está revisando la metodología y el funcionamiento del actual sistema de cronometraje de la Fórmula 1, así como los aspectos reglamentarios asociados. También se ha comprometido a analizar otros procedimientos judiciales internos, incluido el derecho de revisión y los procesos de apelación.

La FIA defendió con firmeza la labor de los comisarios y recalcó su independencia y objetividad, recordando que trabajan en un entorno distinto al del Tribunal, sin el mismo volumen de asesoramiento legal, argumentos y pruebas que maneja el ICA.

Según la federación, los comisarios ya se someten a una revisión constante de sus procesos y participan en programas de desarrollo profesional, y cada decisión del ICA se estudia al detalle para alimentar un ciclo de mejora continua.

Un podio que cambia de manos y una pregunta abierta

El caso deja una imagen extraña: un piloto que celebró un podio, lo perdió, lo recuperó en los despachos y lo vuelve a perder por la misma vía. Un joven como Hadjar que ve confirmada, meses después, la mejor actuación de su trayectoria en la élite. Y una parrilla que observa cómo un error de 77 centímetros en el pit lane puede reescribir una de las carreras más icónicas del calendario.

En Mónaco, cada milímetro cuenta. Ahora también cada bucle de cronometraje. La cuestión es si la Fórmula 1 podrá permitirse más finales de gran premio dictados por la cinta métrica de un tribunal en lugar del cronómetro de la pista.