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Gary O'Neil y la ambición del proyecto

Gary O'Neil mira al domingo con una mezcla de alivio y ambición. El técnico, satisfecho con el trabajo veraniego del club, encara el próximo compromiso con una plantilla todavía incompleta, pero cargada de ilusión y nombres nuevos que empiezan a cambiar el paisaje.

Parte médico y primeras certezas

El entrenador abrió el parte con una noticia a medias: Florentino Luis se acerca al regreso, pero aún no está del todo. “Esperamos que Florentino esté cerca del grupo. Aún le queda trabajo, pero está mejorando bien”, explicó. No es el alta que todos desean, pero sí un paso adelante.

El resto del informe fue menos amable. Azor Matusiwa seguirá fuera, todavía sin ritmo suficiente para competir. Jack Taylor continúa descartado y Jaden Philogene tampoco llegará a tiempo para el encuentro del fin de semana. Una pequeña lista de ausencias que obliga a ajustar planes y rotaciones.

O'Neil, sin embargo, no se dejó arrastrar por el tono pesimista. Subrayó que, pese a los lesionados, el colectivo responde: el grupo, insiste, está “en un buen lugar” y el nivel general le deja “muy contento”.

Palacios, el fichaje que ilusiona

La gran pregunta giraba alrededor de Exequiel Palacios. ¿Debutará el domingo? O'Neil no dejó espacio para demasiadas dudas: “Estoy seguro de que lo veréis el domingo”. Sin prometer titularidad, dejó claro que el argentino entra ya en los planes inmediatos.

Lo definió como “un chico con talento” y recordó su peso en los últimos años tanto a nivel de club como de selección. Un futbolista acostumbrado a escenarios grandes, que aterriza como un golpe de efecto. Para el técnico, se trata de “un fichaje increíble por parte del club”, una pieza que encaja con la nueva dimensión que se quiere alcanzar.

Un proyecto que se hace grande

Más allá de nombres propios, O'Neil quiso poner el foco en el proyecto. Recordó el trabajo de todo el verano para convencer a jugadores de primer nivel y la sensación de que algo está cambiando: la creencia, dice, “no deja de crecer” en el vestuario y en el entorno.

La ambición se mide en decisiones. Y en este mercado, el club ha enviado un mensaje claro. “La ambición que tiene este lugar, el apoyo que dan a los entrenadores y la dirección que lleva todo… en cuanto apareció la oportunidad, supe que quería formar parte de esto”, confesó.

Los ejemplos están sobre la mesa. O'Neil destacó la llegada de futbolistas contrastados en la Premier League como Issa Diop y Sasa Lukic, además de incorporaciones procedentes de distintos puntos del mundo. Un vestuario más profundo, más competitivo y, sobre todo, más alineado con la idea de crecimiento que persiguen los dueños.

“Estoy muy agradecido por el respaldo de los propietarios. Sé que están comprometidos con hacer este club tan especial como puedan”, remarcó el técnico, sin esconder la satisfacción por lo que considera “un verano fantástico para el club”.

Su mensaje a la grada fue claro: que la afición no suelte esa sensación de novedad, que mantenga la adrenalina del mercado y la traslade al estadio. “Quiero que los aficionados lleven esa emoción con ellos el mayor tiempo posible”, pidió.

Abraham, calma con el ‘9’

En medio de la euforia por los fichajes confirmados, surgió el nombre de Tammy Abraham. El acuerdo de cesión con Aston Villa ha ocupado titulares, pero O'Neil bajó el volumen de la historia. “No hay novedad, que yo sepa. Suena a que vosotros vais más adelantados que yo en eso. Nada que contar”, zanjó, con una mezcla de ironía y prudencia.

El interés existe, el ruido también, pero el técnico se aferra a los hechos: hasta que no haya firma, Abraham sigue siendo una posibilidad, no una certeza.

Mercado abierto y mensaje final

El capítulo de entradas, de todos modos, no está cerrado. O'Neil lo dejó claro: el club “espera no haber terminado” en esta ventana y continúa “trabajando duro para intentar mejorar el grupo”.

La plantilla ya ofrece otra cara, con jerarquía y variedad. Falta rematar el puzzle. El domingo, con Palacios asomando y varias bajas obligando a ajustar, empezará a verse cuánto de esa ambición veraniega se traduce en fútbol real. Porque el mercado se acaba; el proyecto, para O'Neil, no ha hecho más que empezar.