Gable Steveson: de la gloria al nocaut en 12 segundos
La primera gran noche de Gable Steveson en el octágono terminó en pesadilla. Doce segundos. Un cruce inicial, un contragolpe perfecto y las luces apagadas. Sean Sharaf firmó en Los Ángeles una de las mayores sorpresas en la historia de UFC, y lo hizo ante un debutante que llegaba con el aura de imbatible y unas apuestas que lo colocaban como favorito de -2400.
La pelea apenas tuvo tiempo de tomar forma. Steveson salió a imponer su físico y su pedigrí olímpico, pero en la primera ráfaga Sharaf leyó el ángulo, descargó un zurdazo limpio y el oro olímpico cayó fulminado. Sin transición, sin drama prolongado. Solo el silencio abrupto que sigue a los grandes shocks deportivos.
Un nocaut, una reacción polémica
El golpe no solo dejó a Steveson tendido en la lona. También dejó una estela de críticas por la forma en la que manejó su primera derrota en MMA. Antes de que el árbitro anunciara oficialmente el resultado, el estadounidense ya había abandonado el octágono rumbo a vestuarios. Sin esperar la lectura de las tarjetas. Sin compartir el momento con Sharaf.
Ese gesto encendió a figuras de peso. Daniel Cormier fue uno de los que cargó con dureza contra la actitud del debutante, al igual que otros nombres del pasado y presente de UFC. Para muchos, el talento puede justificar errores técnicos, pero no la falta de respeto a los códigos no escritos del deporte.
Mientras tanto, Sharaf saboreaba la noche de su vida. El hombre que nadie veía ganar se fue de Los Ángeles con 100.000 dólares en bonos, recompensa directa por haber silenciado a las apuestas y haber firmado un nocaut brutal en tiempo récord.
El mensaje del mánager: de la caída al legado
Un día después del impacto, llegó la respuesta del entorno de Steveson. Su mánager, Abe Kawa, salió al frente en redes sociales para rebajar el ruido y encuadrar la derrota dentro de una narrativa que UFC conoce bien: la de las grandes estrellas que se forjan también en las caídas.
“Está bien que Gable haya sido noqueado. Está bien que lo abuchearan. Está bien que su oponente hablara basura. Está bien que el mundo lo patee cuando está en el suelo. Es la vida que eligió”, escribió Kawa en Instagram, antes de trazar un paralelismo directo con algunos de los nombres más pesados del deporte.
Recordó que Islam Makhachev fue “clipped”. Que Arman Tsarukyan perdió. Que Demetrious Johnson cayó. Que Georges St-Pierre, Daniel Cormier y Jose Aldo también conocieron la derrota. Y que todos, sin excepción, construyeron carreras legendarias después de esos tropiezos. El mensaje final fue claro: “Nos mantenemos con nuestro chico. Volverá muy pronto y será grande”.
¿Bache o punto de inflexión?
La derrota, por sí sola, no condena a Steveson. El historial de UFC está lleno de campeones que alguna vez despertaron mirando al techo. Lo que sí quedará bajo la lupa es cómo gestiona este primer golpe: la autocrítica, la evolución técnica y, sobre todo, su madurez ante la presión y la exposición pública.
Sharaf se marcha con la gloria y el cheque. Steveson, con un nocaut de 12 segundos, un aluvión de críticas y una promesa pública de resurrección. La próxima vez que cruce la jaula no solo se jugará una victoria: se jugará demostrar si esta noche en Los Ángeles fue un simple bache… o el verdadero punto de inflexión de su carrera.






