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Gable Steveson cae en 12 segundos ante Sean Sharaf en UFC 331

El guion parecía escrito para otra consagración de Gable Steveson. Segundo combate en UFC, etiqueta de gran favorito, foco mediático sobre el excampeón de lucha libre y un Crypto.com Arena encendido el sábado 19 de septiembre. Pero en peso pesado, un error basta. Y esta vez bastaron 12 segundos.

Sean Sharaf, peleador de Santa Ana, California, no compró el relato previo. Salió al centro del octágono sin rastro de complejo, leyó el primer intercambio y encontró oro: un gancho de izquierda directo a la mandíbula del luchador de 26 años. Un solo impacto limpio, demoledor. Steveson cayó, y con él, toda la expectativa construida alrededor de su ascenso.

El cronómetro se detuvo en 0:12. Según la transmisión oficial, fue la tercera victoria más rápida en la historia de la división de peso pesado de UFC. Un destello. Un pestañeo. Y todo había terminado.

Sharaf tardó un segundo en asimilar lo que acababa de hacer. Miró alrededor, levantó los brazos, se empapó del ruido del público y luego dejó que la emoción lo alcanzara. No era solo un triunfo; era una irrupción brutal en el escaparate grande.

“Me siento increíble, Joe. Trabajé muy duro. Quiero agradecerles a todos por su apoyo”, le dijo a Joe Rogan en la entrevista sobre la lona, todavía con la adrenalina a flor de piel, todavía procesando la magnitud del momento.

Mientras tanto, la otra cara de la historia se desdibujaba en silencio. Steveson no esperó al anuncio oficial. Abandonó el octágono antes de que levantaran la mano de Sharaf, entre una fuerte oleada de abucheos dirigida hacia él desde las gradas. No era una reacción nueva.

Durante una conferencia de prensa pública a comienzos de semana, el público ya había dejado clara su postura: silbidos, desaprobación abierta, un ambiente hostil hacia el exestrella de la Universidad de Minnesota. Su nombre arrastra polémica desde junio de 2019, cuando fue arrestado bajo sospecha de conducta sexual delictiva mientras formaba parte del equipo de lucha de esa universidad. El caso terminó sin cargos después de que la fiscalía lo retirara, pero la sombra no se ha ido.

En lo deportivo, la derrota frena en seco un inicio perfecto en las artes marciales mixtas. Steveson cae ahora a un récord de 4-1 en su carrera profesional, después de haber logrado un nocaut en el primer asalto ante Elisha Ellison en UFC 329 el 11 de julio de 2026. Aquella noche, el relato era el de un prodigio de la lucha que trasladaba su dominio al octágono. Esta vez, la realidad fue mucho más cruda.

Sharaf, en cambio, se marcha de Los Ángeles con algo más que una victoria rápida. Se lleva uno de esos triunfos que cambian percepciones, que abren puertas, que obligan a que su nombre aparezca en las conversaciones sobre el futuro inmediato del peso pesado.

En apenas 12 segundos, la narrativa dio un vuelco: el favorito cayó, el no invitado al relato se quedó con la función y la división de los grandes pegadores ganó un nuevo hombre al que mirar con atención. Ahora la pregunta ya no es qué tan rápido iba a subir Steveson, sino cómo responderá después de haber sido apagado con un solo golpe.