El futuro de los derechos del IPL: decisiones cruciales del BCCI
El trofeo del IPL todavía no ha cambiado de manos, pero la verdadera batalla ya se juega lejos del campo: en las salas de juntas, en hojas de cálculo y en pantallas donde las cifras se mueven como si fueran resultados en vivo.
El ICC espera, el BCCI decide
La semana pasada, el ICC encendió la señal de salida del nuevo ciclo de derechos audiovisuales al nombrar un grupo de trabajo de cinco miembros. Su misión es clara y ambiciosa: mantener, como mínimo, el valor del ciclo 2028-31 y, si se puede, superarlo, explorando todos los modelos posibles de descubrimiento de precio.
Pero el ICC no manda en el calendario del mercado. Antes de que su paquete salga a subasta, el mundo del deporte sabe que una sola propiedad marcará el tono de todo lo demás: los derechos del IPL. Hasta que el BCCI no redacte y publique el nuevo tender del torneo, ninguna otra competición, ni siquiera las del propio ICC, tendrá realmente vía libre.
Y ahí está el problema. El BCCI todavía no se ha movido.
La administración del cricket indio, ese gigante al que muchos describen como adormecido hasta que algo lo sacude, no ha decidido aún si volverá a apoyarse en una agencia financiera para definir los modelos de precio, como hizo en el último ciclo. Esa indecisión pesa, porque el mercado mira a la India esperando una señal.
Hay un matiz llamativo en este tablero: el secretario del BCCI, Devajit Saikia, forma parte del grupo de trabajo de derechos del ICC, presidido por el jefe de la ECB, Richard Thompson, y en el que también está el presidente del ICC, Jay Shah. Es decir, uno de los hombres clave en el futuro de los derechos globales también tiene la llave del producto que primero debe salir al mercado.
El precedente de 2022: cuando lo digital superó a la TV
En 2022, el BCCI recurrió a la firma de asesoría financiera KPMG para diseñar el tender del IPL. No fue un simple documento: introdujo un cambio de paradigma.
Aquella licitación incluyó un paquete digital no exclusivo, pensado para vender un “bouquet” selecto de partidos de alto valor en el subcontinente indio. Eran 18 encuentros por temporada dentro de una estructura de 74 juegos. Solo ese bloque alcanzó los 3.273 crore de rupias, a razón de 33,24 crore por partido.
El impacto fue histórico: por primera vez, los derechos de Internet generaron más ingresos para el BCCI en el subcontinente que la venta tradicional de derechos de televisión.
Un ejecutivo de la industria lo resume con cierta sorpresa contenida: el entorno tecnológico cambia a una velocidad brutal la forma de consumir deporte, y por eso muchos esperaban que el BCCI ya estuviera moviendo ficha para explorar con más agresividad estos nuevos modelos de ingresos en el IPL. Cita un ejemplo que en Estados Unidos se estudia casi como un manual: el modelo de empaquetado deportivo en YouTube y, en particular, el NFL Sunday Ticket.
Para los ejecutivos del sector, el potencial es enorme si el BCCI decide profundizar en esta vía.
Mumbai, una asamblea y un tema ineludible
Los miembros del BCCI se reunirán en Mumbai a partir del viernes para la asamblea general anual. Entre quienes siguen de cerca los movimientos del organismo, cuesta imaginar un asunto más decisivo que la próxima venta de derechos audiovisuales del IPL.
La India ya tiene una plataforma de cricket descomunal. El IPL es la joya premium sobre ese escenario. El siguiente paso no pasa solo por la retransmisión en directo.
Ahí se abre otro frente: qué hacer con todo lo que rodea al partido en vivo. Archivos, resúmenes, documentales, narrativas regionales, formatos de compromiso con el aficionado. El valor no está únicamente en el over a over, sino en cómo se construye una relación diaria con el seguidor.
Un ejecutivo del sector lo plantea de forma nítida: puede que solo haya uno o dos grandes broadcasters peleando por los derechos principales, pero levantar una base de consumidores no ligada al directo, a la que se puedan ofrecer propiedades premium de forma selectiva, es un negocio completamente distinto.
El riesgo del “todo en una cesta”
El concepto clave que muchos defienden es modularidad. No venderlo todo en un único paquete, sino desagregar, diseñar bloques, abrir puertas a distintos jugadores. Lo contrario, el modelo “todo incluido” que hoy domina, empieza a verse como una apuesta arriesgada.
“Quizá no sea un modelo muy sano, si todos los huevos están en la misma cesta”, apunta un ejecutivo de una franquicia del IPL, en alusión a la fuerte dependencia actual de la competición respecto a JioStar para las retransmisiones en directo.
La concentración asegura estabilidad, pero limita la competencia, reduce la experimentación y deja al torneo expuesto a los vaivenes de un solo socio. En un mercado donde las plataformas se redefinen casi cada temporada, ese tipo de dependencia ya no se ve tan cómoda.
Netflix, Amazon, YouTube: gigantes mirando desde la banda
Un nombre siempre aparece en estas conversaciones: Netflix. El gigante del streaming, hasta ahora, apenas ha probado a poner deporte en directo detrás de su muro de pago. Sin embargo, no ha dejado de tantear eventos que encajen en sus planes actuales, buscando razones para que sus suscriptores no abandonen la plataforma.
La pregunta que resuena en los pasillos de la industria es obvia: ¿por qué Netflix, Amazon o YouTube no han entrado de lleno en la puja por el mercado indio del deporte en vivo?
Un ejecutivo de franquicia ofrece una respuesta incómoda para el ecosistema local: la responsabilidad recae en la propia India. “La obligación es nuestra de saber cómo venderles el producto; solo así podremos captar su atención. En el caso de los derechos del IPL, la carga está en el BCCI, que debe salir y empezar a hablar con estas plataformas”, señala.
El mensaje es claro. No basta con esperar a que los gigantes tecnológicos llamen a la puerta. Hay que ir a buscarlos, presentarles un producto empaquetado para sus lógicas, sus métricas y sus audiencias globales.
Porque lo que se decida en los próximos meses no solo marcará cuánto dinero entra en las arcas del BCCI. Definirá quién controla la conversación del cricket en la próxima década, quién se sienta frente a la pantalla y, sobre todo, en qué plataforma se juega el verdadero partido del IPL: el del futuro.






