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Frustración de Richarlison tras su exclusión en el Tottenham

La noche de Carabao Cup entre Tottenham y Liverpool aún no había comenzado y ya ardía otro frente lejos del césped. Richarlison, uno de los nombres propios del vestuario de los Spurs, hizo pública su frustración tras quedarse fuera de la convocatoria de Roberto De Zerbi para el duelo de este martes.

El brasileño compartió en redes sociales la captura de una publicación que informaba de su ausencia. Sobre la imagen, un único mensaje: “Why?” acompañado de un emoticono llorando. Un gesto breve, pero contundente. Un delantero internacional, fuera de una cita grande, preguntando en abierto a su propio club.

Un futuro en el aire

La reacción llega en un momento especialmente delicado para Richarlison. Su futuro en el norte de Londres lleva semanas en entredicho después de que se viniera abajo su posible salida hacia Vasco da Gama.

Según fuentes cercanas a la operación, Tottenham y el club brasileño alcanzaron un acuerdo de traspaso por el atacante de 29 años. El movimiento parecía encaminado, pero se estancó en el punto más sensible: las condiciones personales del jugador. No hubo entendimiento antes del cierre del mercado en Brasil, el pasado viernes, y la ventana se cerró con Richarlison todavía bajo contrato con los Spurs.

El resultado: un futbolista que quería marcharse, un club que había aceptado negociar su salida y una operación que se cae en la recta final. Y, pocos días después, la no convocatoria para un partido de alto perfil. La tensión estaba servida.

De Zerbi se planta

Roberto De Zerbi no esquivó el asunto en la rueda de prensa previa al encuentro. El técnico italiano describió una historia que, según él, comenzó mucho antes de este episodio.

“Al inicio de esta temporada hablé con él muchas veces para convencerle de que se quedara y él no quiso”, explicó. “No puedo ir cada día a rezar para que se quede”.

El entrenador detalló que el club incluso le puso sobre la mesa una ampliación de contrato. “Lo que hice al principio de la temporada fue hablar con él y proponerle una extensión del contrato. Si él dice ‘no, gracias’, yo termino mi trabajo”.

De Zerbi dejó claro que conoce al detalle lo ocurrido en las últimas seis semanas. “Sé lo que ha pasado en los últimos 45 días. No sería correcto si lo explicara. No es mi forma de actuar. La relación, el problema, es entre el jugador y el club”.

Un pulso abierto en el norte de Londres

La exclusión de la lista ante Liverpool no es un simple matiz táctico cuando el delantero responde en público. Es un síntoma. Richarlison ya había dejado claro que contemplaba salir. El club había aceptado negociar. El entrenador había intentado convencerle sin éxito. Ahora, la herida se ve en redes sociales.

Tottenham se encuentra ante un escenario incómodo: un jugador de peso, con mercado y con carácter, que se siente desplazado justo después de ver frustrada su salida. De Zerbi ha enviado su mensaje. Richarlison ya ha lanzado el suyo.

La próxima ventana de traspasos no está tan lejos. La pregunta es si el brasileño seguirá esperando una respuesta dentro del campo… o si su “Why?” acabará siendo la antesala de un adiós definitivo.