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Fred VanVleet sobre el regreso de Kawhi Leonard: Toronto será un rival temible

En Toronto todavía resuena el eco de 2019. El anillo, el desfile, los triples imposibles de Kawhi Leonard, la consagración de Fred VanVleet. Cinco años después, uno de los cerebros de aquel título mira al pasado… y al futuro inmediato de la franquicia, ahora que el dos veces Finals MVP vuelve a vestir la camiseta de los Raptors.

En plena fiesta comunitaria organizada por Kyle Lowry, VanVleet, hoy base de Houston Rockets, no se anduvo con rodeos al hablar del regreso de Leonard.

“Quiero decir, escuchen, no empeoraron. No empeoraron”, soltó, casi con una sonrisa. “Estoy emocionado por la ciudad. Estoy emocionado por la organización. Es bueno ver a Kawhi de vuelta y sí, van a ser un maldito buen equipo, especialmente en el Este. Van a ser un rival durísimo”.

No lo dijo como cumplido vacío. Lo dijo alguien que sabe exactamente lo que significa tener a Leonard en tu vestuario en primavera.

Un regreso caro… y peligroso

Para recuperar a Leonard, los Raptors vaciaron la caja fuerte deportiva. Camino a Los Angeles, rumbo a los Clippers, se marcharon Brandon Ingram, el joven escolta Gradey Dick, dos primeras rondas no protegidas (2031 y 2033), un intercambio de elección en 2027 y dos futuras segundas rondas.

Un precio de superestrella veterana. Porque Leonard ya tiene 35 años. Pero no llega a un equipo envejecido, sino a un proyecto remodelado, más joven, construido alrededor de la nueva piedra angular, Scottie Barnes.

VanVleet lo ve claro: con ese núcleo y un Leonard sano, el Este gana un problema más. Toronto deja de ser un proyecto en transición para convertirse en un rival que nadie querrá cruzarse en una serie larga.

“Desde el primer día dijo: no me voy a quedar aquí”

La relación de VanVleet con Leonard no se entiende sin sinceridad. En el podcast Hello and Welcome, el base recordó sin maquillaje cómo fue el aterrizaje de Kawhi en Canadá tras el traspaso desde San Antonio Spurs.

“Lo dijo desde el primer día: no me voy a quedar aquí. Desde el primer día dijo: ‘No sé por qué me traspasaron aquí. No quiero estar aquí. No me voy a quedar aquí’”, relató VanVleet.

Toronto, mientras tanto, se volcó como nunca.

“La ciudad se arrodilló como nunca habíamos visto”, añadió. La organización hizo su mejor oferta emocional, la afición lo abrazó, el país entero se rindió a su estrella de paso. Pero la decisión ya estaba tomada. “Su mente estaba hecha. Kawhi es Kawhi”.

No hubo traición. Hubo un pacto tácito: tú vienes, haces tu trabajo, nosotros te damos las llaves. El resultado fue el único título de la historia de la franquicia.

Profesional hasta el anillo

Leonard no quería estar allí a largo plazo. Lo dejó claro. Pero en la pista fue implacable. Profesional hasta el extremo. Frío, quirúrgico, casi robótico en su rutina. Y eso, según VanVleet, cambió vidas.

Aquel “run” de playoffs no solo llevó a los Raptors al campeonato. Consolidó la carrera del propio VanVleet, que pasó de jugador infravalorado a pieza codiciada en la liga, hasta firmar contratos millonarios y convertirse en líder de vestuario allá donde fue.

Por eso, lejos de rencor, lo que VanVleet expresa hacia Leonard es gratitud. Y respeto absoluto por una mentalidad que no todos entienden, pero que en la élite separa a los buenos de los históricos.

“Soy mejor que Kobe”: la frase que le voló la cabeza a VanVleet

En esa misma conversación, VanVleet abrió una ventana a la mente competitiva de Leonard. No fue una charla directa con él, sino algo que escuchó de refilón, en una conversación ajena, después de ganar el campeonato.

“Kawhi me cambió la visión sobre muchas cosas, pero hubo una en particular”, contó. No quiso dar nombres, no quiso citar palabra por palabra, pero sí el espíritu de lo que oyó.

La esencia de la conversación, tras el título, era simple y brutal: “Soy mejor que Kobe”.

VanVleet reaccionó como reaccionaría cualquier aficionado que creció con Kobe Bryant como referencia absoluta.

“Tuve la misma reacción, porque Kobe es mi hombre. Kobe es todo para mí. Eso es lo máximo para mí, desde niño hasta hombre, en mis ojos, por lo que vi”.

No se trata de comparar legados ni de reescribir historia. Leonard tiene sus propios argumentos: dos campeonatos con dos franquicias distintas, dos Finals MVP, una colección de noches de playoffs que marcaron época. Lo que revela esa frase es otra cosa: el nivel de convicción interna que necesita una superestrella para dominar en junio.

Toronto, otra vez en el mapa

Hoy, ese mismo Leonard que un día dijo que no se quedaría en Toronto vuelve a Canadá en un contexto muy distinto. Más veterano, más castigado por las lesiones, pero con el mismo peso competitivo cuando está disponible.

VanVleet, desde Houston, lo ve venir: la conferencia Este suma un nuevo foco de tensión. Los Raptors ya no son solo un equipo joven con potencial. Con Kawhi de vuelta, se convierten en algo mucho más incómodo.

Porque si hay algo que aprendió la liga en 2019 es que, cuando Leonard está enchufado y rodeado de un grupo comprometido, la pregunta nunca es si Toronto puede competir. La pregunta es: ¿quién se atreve a apostar contra ellos en una serie a siete partidos?