Franco Colapinto se queda en Alpine hasta 2027
Franco Colapinto se queda: Alpine blinda su dupla con Gasly para 2027
Alpine no toca lo que funciona. El equipo de Enstone ha confirmado que Franco Colapinto seguirá en la escudería la próxima temporada de Fórmula 1, manteniendo intacta la alineación junto a Pierre Gasly.
Es un mensaje claro: continuidad, confianza y un proyecto que se consolida alrededor de una pareja que ha encajado rápido y bien.
De reserva a pilar del proyecto
El argentino llegó a Alpine inicialmente como piloto reserva para 2025. Todo cambió con el Gran Premio de Emilia-Romaña, cuando fue llamado a ocupar el asiento de Jack Doohan. Desde entonces, no ha mirado atrás.
Retenido para esta temporada, Colapinto ha sumado ya 19 puntos en seis Grandes Premios, una cosecha que, junto al trabajo de Gasly, ha impulsado al equipo hasta la sexta posición del Campeonato de Constructores. No son solo números: son argumentos para ganarse un sitio a largo plazo.
En Enstone valoran tanto lo que hace en pista como lo que aporta fuera de ella. La sintonía con Gasly es evidente, dentro y fuera del garaje. El francés, que renovó hasta al menos finales de 2028, partía como fijo. El movimiento que faltaba era el de su compañero. Ya está resuelto.
Tras las conversaciones internas, Alpine ha decidido extender la estancia de Colapinto, convencida de que la combinación con Gasly “ofrece el emparejamiento perfecto para llevar al equipo hacia adelante en el futuro”.
Briatore marca el rumbo
Flavio Briatore, asesor ejecutivo de la escudería, no dejó lugar a dudas al explicar la decisión: la estructura quería estabilidad al volante para centrarse en lo esencial.
“Estamos muy contentos de confirmar nuestra alineación de pilotos para 2027 con Franco quedándose como piloto titular junto a Pierre”, señaló. Para él, la continuidad no es un lujo, sino una condición necesaria: el gran reto sigue siendo diseñar y construir un monoplaza rápido. El coche, insiste, es la prioridad absoluta.
Briatore destacó la evolución del argentino esta temporada. Sus actuaciones en Miami y Montreal fueron, para el italiano, la prueba definitiva de algo que ya tenía claro: Colapinto pertenece a la Fórmula 1 y pertenece a este equipo.
El mensaje hacia dentro y hacia fuera es contundente: espera que tanto Franco como Gasly mantengan el nivel y que todo el equipo empuje sin descanso hasta que Alpine vuelva a pelear —y ganar— en la parte delantera de la parrilla.
Un piloto que ya piensa en el largo plazo
Colapinto, por su parte, respondió con la serenidad de quien siente que ha encontrado su lugar.
Dijo estar muy satisfecho de seguir en 2027, subrayando lo cómodo y asentado que se siente en la estructura. Y hay un matiz importante: no se trata solo de estabilidad emocional, sino de progreso deportivo. El propio argentino remarcó que este año el equipo ha dado un paso adelante respecto al anterior.
Sabe que el camino todavía es largo. Habla de “muchos hitos por alcanzar” y de un grupo que trabaja sin descanso para encontrar rendimiento y mejorar el coche carrera a carrera. Los objetivos, como él mismo admitió, son tan simples como ambiciosos: competir y ganar.
Colapinto agradeció la confianza de la escudería, de Briatore y de Steve Nielsen, director general, por apostar por él como una de las piezas del futuro de Alpine. Y, fiel a la mentalidad de piloto, cerró el discurso donde más le importa: en la pista. Quiere centrarse, ante todo, en su trabajo al volante.
Italia, el siguiente examen
El anuncio llega justo antes del Gran Premio de Italia, una cita siempre cargada de simbolismo y presión. Allí, Colapinto dispondrá por primera vez del paquete de mejoras que el equipo adelantó para Gasly en Zandvoort.
Será una prueba interesante. Un mismo coche, dos pilotos consolidados y un escenario perfecto para medir hasta dónde puede llegar esta dupla que Alpine ha decidido blindar.
El proyecto ya tiene voces y rostros definidos. Ahora le toca al cronómetro decir si esta apuesta de continuidad es el punto de partida de algo grande o solo el primer paso de un camino que todavía exige mucho más.






