logo

Frances Tiafoe y Ayan Broomfield brillan en el US Open

Frances Tiafoe avanza en el US Open con un tenis eléctrico, pero no es el único que acapara miradas en sus partidos. En la grada, Ayan Broomfield, su pareja desde hace años e influencer asentada en Nueva York, se ha convertido en una figura tan comentada como el propio juego del estadounidense.

En el duelo de segunda ronda, Broomfield firmó uno de los looks más llamativos que se han visto estos días en Flushing Meadows. Apostó por una minifalda de tablas en rojo, blanco y azul, un guiño directo a los colores de casa, combinada con una camisa blanca de cuello clásico, una corbata estrecha azul marino y un chaleco de punto de escote en V con franjas. Estética de internado de élite, pero llevada al extremo más juguetón.

El detalle final llegó desde el suelo hacia arriba: calcetas blancas hasta la rodilla, también con toques en rojo y azul, que remataban el conjunto y reforzaban esa imagen de uniforme reinventado. Todo calculado, nada casual.

Broomfield, que ha hecho de la moda uno de los pilares de su perfil como influencer, no dejó pasar la oportunidad de inmortalizar el atuendo. Posó con un bolso en forma de perro blanco, un accesorio tan peculiar como fotogénico, decorado igualmente con detalles en rojo, blanco y azul. El complemento parecía pensado al milímetro para encajar con el resto del look y con el escenario: noche de tenis, luces de Nueva York y un jugador local en plena forma.

Instalada en la ciudad, Broomfield se ha convertido en una presencia habitual en los partidos de Tiafoe, y su estilo encaja con el ritmo del torneo: atrevido, vistoso, sin miedo a destacar. En su caso, la grada es pasarela y el US Open, un escaparate global.

Mientras tanto, Tiafoe se prepara para su duelo de tercera ronda ante Valentin Vacherot este viernes por la noche, respaldado por un verano sólido que incluye una final en el Cincinnati Open el mes pasado. El estadounidense llega con confianza, con juego y con una presencia en el box que refuerza su figura mediática.

No está solo en esta carrera. Ben Shelton, Taylor Fritz, Tommy Paul, Michael Zheng, Learner Tien y Alex Michelsen completan la nómina de tenistas estadounidenses que siguen vivos en el cuadro masculino. Todos persiguen el mismo objetivo pesado y simbólico: romper una sequía que se alarga desde 2003, cuando Andy Roddick levantó el último título local en Nueva York.

Tiafoe aporta carisma en la pista. Broomfield, personalidad en la grada. El resto lo decidirá la raqueta, en un US Open que vuelve a soñar con un campeón estadounidense.