Fran Jones pide investigación tras nuevo tropiezo del tenis británico en Grand Slam
El tenis británico vuelve a marcharse de un Grand Slam antes de tiempo. Esta vez, del US Open. Y lo hace con una voz clara reclamando respuestas: Fran Jones.
La británica fue la última representante del país en pie en el cuadro principal de Nueva York. Cayó el jueves por la noche ante la cabeza de serie número 14, Iva Jovic, y con su derrota se cerró el telón: ninguno de los nueve jugadores británicos presentes en el cuadro final superó la segunda ronda.
No es un simple mal día colectivo. Es un patrón que empieza a incomodar.
Nueve en el cuadro, ninguno en tercera ronda
Arthur Fery, semifinalista en Wimbledon y señalado como la gran esperanza del tenis británico en este torneo, se topó de entrada con un muro. El sorteo le emparejó en primera ronda con el 13º cabeza de serie, Lorenzo Musetti, y el italiano lo eliminó a la primera.
Cameron Norrie, Jan Choinski y Henry Wendelken también se despidieron sin superar el debut. Ni rastro de un impulso profundo en el torneo desde el cuadro masculino.
En segunda ronda cayeron Jacob Fearnley, Toby Samuel —meritorio: superó la fase previa y ganó su primer partido en el cuadro principal de un Grand Slam—, Katie Boulter, Harriet Dart y la propia Jones. Una limpieza total antes de llegar al fin de semana grande.
Jones no se escondió tras su derrota. Miró más allá de su propio partido y apuntó al estado general del tenis británico.
Sin Jack Draper ni Emma Raducanu, pero con preguntas
La zurda de Leeds recordó primero lo obvio: faltaban las dos grandes referencias actuales del país. Jack Draper, ex número 4 del mundo, y Emma Raducanu, campeona del US Open 2021, no están en Nueva York por lesión.
Draper lleva año y medio atrapado en un ciclo de recaídas. Varias tentativas de regreso, todas frenadas por una persistente lesión de contusión ósea que ha dinamitado su ranking y su continuidad.
Raducanu vive su propio calvario físico desde aquella explosión histórica en Nueva York hace tres años, cuando ganó el título saliendo de la fase previa. Este año se ha quedado fuera del torneo por una fractura por estrés en la pierna que también la obligó a renunciar a Wimbledon.
La ausencia de ambos explica parte del panorama. No lo explica todo.
Jones lo dejó claro: “Quieres ver a la gente llegar al tramo final de los torneos. Pero los mejores jugadores no están aquí. Jack y Emma son nuestros mejores jugadores”. Aun así, no utilizó el contexto como excusa, sino como marco para pedir una revisión profunda.
“Hay cosas que el tenis británico podría hacer mejor”
La británica reconoció que el sorteo no ayudó a algunos compatriotas: “Un par de cuadros duros, diría”. Pero cortó rápido cualquier atajo: en un Grand Slam, si no te cruzas con una cabeza de serie en primera ronda, te la encuentras en segunda. Y hay que ganarles.
“Fue bueno ver a todos ganar los partidos que probablemente deberían ganar, pero tienes que ser capaz de vencer a las cabezas de serie”, subrayó.
De ahí saltó a la cuestión clave: ¿hace falta una investigación formal sobre lo ocurrido? Jones no dudó: “Siempre pienso que hay cosas que el tenis británico podría hacer mejor. Así que sí, definitivamente”. Al mismo tiempo, rebajó el dramatismo: no lo ve como un motivo de alarma existencial, sino como una oportunidad para ajustar el rumbo.
Para ella, el contexto competitivo actual también cuenta. “Las cosas pasan. El nivel está subiendo y todo el mundo es peligroso en su día. La gente puede perder en segunda ronda, pero puedes ver a alguien llegar a semifinales, como Arthur”, recordó, aludiendo a la reciente carrera de Fery en Wimbledon.
El mensaje es doble: el circuito está más apretado que nunca, pero eso no exime a un país con la infraestructura de Reino Unido de exigir algo más que segundas rondas.
La voz de Leylah Fernandez: paciencia para Raducanu
Mientras el tenis británico se mira al espejo, otra protagonista de aquella final de 2021 en Nueva York lanza una advertencia desde la experiencia. Leylah Fernandez, cabeza de serie número 31 este año y rival de Raducanu en aquella noche inolvidable, aconseja calma absoluta a la británica.
La canadiense conoce bien la impaciencia que generan las lesiones. “Es duro. Estás fuera y siempre existe esa batalla interna de ‘ah, déjame volver antes de lo previsto’”, admitió.
Su mensaje va en dirección contraria a ese impulso: regresar antes de tiempo no compensa. “Eso no ayuda a largo plazo. Siempre tienes que ver las ganancias a corto plazo y a largo plazo. Es esa batalla continua”, explicó.
Mientras Raducanu libra esa lucha silenciosa y Draper intenta reconstruir su cuerpo y su ranking, el tenis británico afronta una realidad incómoda: sin sus dos estandartes y sin relevo capaz de pisar la segunda semana de un Grand Slam, la llamada de Fran Jones a una investigación ya no suena exagerada, sino inevitable.






