Estados Unidos conquista el oro en el Mundial FIBA 2026 de baloncesto femenino
Una vez más, Estados Unidos manda en el mundo del baloncesto femenino. Y lo hace a lo grande.
En Berlín, en una final que por un momento pareció escapársele de las manos, Team USA remontó 14 puntos de desventaja para doblegar a Francia por 97-79 y colgarse el oro del Mundial FIBA 2026. Quinto título consecutivo. Una dinastía que ya juega en otra liga.
De la zozobra al dominio
Durante buena parte de la primera mitad, el Mercedes-Benz Arena miraba incrédulo. Francia, en su primera final mundialista, golpeaba con descaro y llegaba a mandar por 14, la mayor desventaja sufrida por Estados Unidos en todo el torneo. El ruido cambiaba de color. Las caras también.
Entonces aparecieron las veteranas.
Breanna Stewart, Jackie Young, Kahleah Copper y Chelsea Gray se adueñaron del partido. Cuatro jugadoras, un mismo gesto: este oro no se negocia. Entre las cuatro sumaron 65 puntos y todas superaron los 27 minutos en pista. No fue una rotación amable; fue una apuesta sin red por el núcleo duro.
La reacción fue tan contundente como reconocible. Estados Unidos ajustó atrás, corrió, castigó cada error francés y convirtió el susto en una avalancha. La ventaja, que llegó a ser de 27 puntos, terminó por desnudar la diferencia de colmillo competitivo entre una selección que está aprendiendo a ganar finales y otra que lleva una década coleccionándolas.
Stewart, la era de “Stewie”
Breanna Stewart no solo lideró. Firmó una noche de legado.
Con 22 puntos, 10 rebotes y cuatro asistencias, fue nombrada MVP del torneo y se convirtió en la primera jugadora en la historia del Mundial femenino en ganar este premio dos veces. Sus números en la final la elevaron a otro peldaño: primera estadounidense en registrar un doble-doble de al menos 20 puntos y 10 rebotes en un partido por el título mundial.
El oro de Berlín es su cuarto Mundial, igualando a Sue Bird como las únicas jugadoras de Team USA con cuatro coronas. Misma cifra, distinto rol. Bird fue cerebro y brújula. Stewart se ha convertido en la figura que define una era completa de USA Basketball.
A lo largo del campeonato promedió 12,8 puntos, 7,3 rebotes y 2,8 asistencias. Pero la frialdad de los números no captura lo esencial: cuando Estados Unidos se vio contra las cuerdas, el balón y la responsabilidad siempre encontraron sus manos.
Jackie Young, la ganadora total
La otra gran historia de la noche se llama Jackie Young. La escolta completó un Mundial impecable: única jugadora de Estados Unidos en anotar en dobles dígitos en todos los partidos en Berlín. En la final, su mejor versión: 18 puntos, seis rebotes, cinco asistencias, 7/14 en tiros de campo y 4/7 desde el triple. Elegida jugadora del partido.
Su actuación no fue solo brillante; fue histórica. Young se convirtió en la primera jugadora en la historia del Mundial femenino en firmar al menos 15 puntos, cinco rebotes y cinco asistencias en una final. Versatilidad total en el escenario más grande.
Ese oro, además, añade una pieza más a un palmarés que desafía la lógica: campeonato estatal de instituto, título NCAA, anillo WNBA, oro olímpico 5x5, oro 3x3 y ahora oro mundial. Un mismo denominador: gana donde juega.
Francia roza el sueño y se estrella en el tercer cuarto
Francia llegó a Berlín para hacer historia y lo consiguió a medias. Primera final mundialista, una generación que se asienta, una dupla de referencia con Gabby Williams y Dominique Malonga, que entre ambas sumaron 41 puntos y mantuvieron viva la esperanza gala durante buena parte del encuentro.
El problema llegó cuando el partido dejó de ser un intercambio y se convirtió en una prueba de resistencia mental. Tras un gran inicio, Francia se deshizo en el tercer cuarto, justo cuando Estados Unidos apretó el acelerador. El parcial fue demoledor, la confianza francesa se resquebrajó y el marcador se inclinó sin vuelta atrás.
Marine Johannes, una de las grandes tiradoras del torneo, encarnó la frustración. Llegaba a la final como líder en triples convertidos con 19, pero se quedó en apenas cinco puntos, con 1/6 desde el perímetro en 23 minutos. La impotencia terminó de explotar con una falta antideportiva por un manotazo en la cara a Kahleah Copper. Una noche para olvidar en el momento menos oportuno.
Veteranas al mando, jóvenes en espera
La etiqueta de “Young and Turnt” acompañó a la nueva hornada de estrellas estadounidenses durante todo el torneo. Pero cuando el oro estuvo en juego, la jerarquía fue nítida.
Mientras Stewart, Young, Gray y Copper sostenían el equipo, las jóvenes apenas asomaban. Paige Bueckers no llegó a tres minutos en pista. Sonia Citron y Kiki Iriafen jugaron menos de dos. El mensaje fue claro: el futuro es suyo, pero el presente pertenece a las veteranas.
Team USA cerró así un Mundial en el que combinó experiencia y juventud, pero en el que, en los momentos de máxima tensión, la apuesta fue inequívoca: confiar en quienes ya saben cómo se gana una final.
Angel Reese, energía y memes desde el banquillo
Angel Reese no necesitó dominar estadísticas para dejar huella. Su impacto se midió en gestos, en expresiones, en esa colección inagotable de momentos que la han convertido en una fábrica de memes involuntarios en la WNBA.
Mientras la ventaja estadounidense crecía hasta los 27 puntos, Reese vivía cada jugada como si el partido estuviera empatado. Gritos, celebraciones, caras de pura intensidad al inicio del tercer cuarto, y luego escenas de apoyo desatado desde el banquillo. Energía contagiosa en un equipo que no se permite bajar el pulso competitivo ni cuando el marcador lo invita.
Kara Lawson y Sue Bird, examen superado
La presión sobre Kara Lawson y Sue Bird era real. Mundial previo a unos Juegos Olímpicos en casa, en Los Ángeles, y la obligación de mantener intacto el aura de invencibilidad de Team USA. Para complicarlo todo, la baja de A’ja Wilson por lesión antes del torneo.
Bird, como directora general, apostó por una plantilla con siete debutantes en grandes citas con la absoluta. Lawson, desde el banquillo, encontró la fórmula: sostener el equipo con las veteranas en los tramos calientes y dar a las jóvenes contextos favorables, sin exponerlas cuando el partido ardía.
El riesgo era evidente: una derrota habría abierto dos años de dudas sobre si eran las personas adecuadas para liderar el programa más dominante del baloncesto femenino. El oro de Berlín no solo mantiene el trono; silencia, al menos por ahora, a los escépticos.
El peaje de volver a la WNBA
Mientras se apagaban las luces del Mundial, el reloj de la WNBA ya corría. El calendario no espera. La temporada 2026 se reanuda el jueves 17 de septiembre, lo que deja a las jugadoras que han competido en Berlín apenas unos días para cruzar el Atlántico, reajustar horarios y volver a enfundarse la camiseta de sus franquicias.
Esa misma jornada se reactivan los duelos de final de temporada regular con enfrentamientos como Sun-Dream, Mystics-Sky y Sparks-Wings, antes de un doble cartel nocturno con Mercury-Fire y Storm-Aces. El viernes 18 también llega cargado, con citas como Indiana Fever contra Toronto Tempo, New York Liberty frente a Minnesota Lynx y Portland Fire ante Golden State Valkyries.
Del oro mundial a la lucha por los playoffs en cuestión de horas. Sin respiro.
El dominio que frustra a los que buscan sorpresas
Quien buscara caos en este Mundial, salió decepcionado. La final que todos pronosticaban —Estados Unidos contra Francia— se dio. Y el resultado que marcaban las apuestas de Las Vegas también: quinto título consecutivo para Team USA.
Es cierto que el talento global crece. España apretó el sábado en semifinales antes de caer en la segunda parte. Francia llegó a mandar por dobles dígitos en la final antes de desplomarse tras el descanso. Hay señales de que la brecha se acorta.
Pero el desenlace vuelve a ser el mismo: Estados Unidos levantando el trofeo, las demás persiguiendo una sombra que todavía se escapa. La pregunta ya no es si alguien puede ganarles un partido. Es otra, más incómoda para el resto del mundo: ¿quién se atreverá a arrebatarles un título cuando el oro esté en juego y el peso de la historia caiga sobre la pista?






