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Día 8 en Nueva York: Alcaraz, Sabalenka y Shelton en acción

La segunda semana del US Open 2026 se abre con olor a cruce grande, cansancio acumulado y favoritos que, de momento, no parpadean. El domingo en Flushing Meadows llega cargado: Carlos Alcaraz mide su muñeca y sus nervios ante un local envalentonado, Aryna Sabalenka sigue pasando por encima de todo lo que se le cruza y Ben Shelton regresa a la pista con muy poco descanso y un rival de élite enfrente.

Alcaraz, muñeca a examen y un neoyorquino enfrente

Carlos Alcaraz ya tiene dos partidos en las piernas desde que una lesión de muñeca lo obligó a frenar en abril. Dos rondas para volver a sentir el pulso del circuito. Dos rondas para recordar lo que es sufrir.

El viernes por la noche tuvo que salvar dos bolas de break para mantenerse con vida. Estuvo al borde. Salió. Pero la advertencia quedó escrita: todavía no vuela, todavía tiene que pelear cada punto con algo más de angustia de la que acostumbra.

Ahora le espera Tommy Paul, cabeza de serie número 20, instalado en la segunda semana y con un factor que pesa en Nueva York: juega en casa. El público se volcará con él, Arthur Ashe o el estadio que toque rugirá cada punto del estadounidense. Paul no regalará nada. No perdonará lo que su rival anterior dejó pasar.

Para Alcaraz, el partido es algo más que un simple cruce de cuarta ronda. Es un test real de su muñeca, de su confianza y de su capacidad para soportar un ambiente que, por una vez, no lo tendrá como favorito sentimental. Si quiere seguir en la carrera por el título, tendrá que silenciar a la grada y a Paul a base de tenis.

Sabalenka, modo apisonadora

Aryna Sabalenka, en cambio, vive otro torneo. Tres partidos disputados, solo ocho juegos cedidos. Una estadística que habla por sí sola. No ha mostrado grietas. No ha tenido que mirar demasiado al marcador.

Su siguiente reto es Taylor Townsend, zurda, de juego directo, servicio agresivo y vocación de red. Un estilo que incomoda, que rompe el ritmo, que obliga a pensar. Townsend ha hecho daño a jugadoras de más pedigrí que ella. Sabe incomodar, sabe colarse en la cabeza de sus rivales.

Nunca se han enfrentado. Ahí está el matiz. Sabalenka tendrá que adaptarse sobre la marcha a un patrón que no ve todos los días en el circuito. Townsend, por su parte, querrá convertir el partido en algo incómodo, corto de peloteos, lleno de subidas a la red y cambios de velocidad.

El duelo abre la jornada femenina en la Arthur Ashe a las 11:30 a. m. ET. Perfecto escaparate para comprobar si la número 1 mantiene el paso firme o si la zurda estadounidense consigue sacarla de su zona de confort.

Shelton, Tsitsipas y el reloj en contra

Ben Shelton salió de la pista a las 2:15 de la madrugada del sábado tras cuatro sets frente a Denis Shapovalov. Una batalla larga, que se estiró hasta la madrugada neoyorquina. Menos de 36 horas después, vuelve a competir. Esta vez, contra Stefanos Tsitsipas.

El primer gran enemigo de Shelton no será solo el griego. Será el tiempo. El cuerpo. La capacidad de recuperación. Un partido nocturno, intenso, y un día y medio escaso para recomponer piernas y cabeza no es el mejor escenario antes de enfrentarse a un jugador del calibre de Tsitsipas.

Ahí se verá si el estadounidense puede sostener la potencia de su servicio y su agresividad desde el fondo o si el cansancio abre la puerta al griego, más acostumbrado a este tipo de semanas largas en Grand Slam. La atmósfera, una vez más, jugará a favor del local. La frescura, quizá no.

Navarro vuela, Pegula sufre

Emma Navarro llega lanzada. Está en su mejor momento del torneo. En la ronda anterior despachó en dos sets a la finalista de Wimbledon Karolina Muchova, séptima cabeza de serie. No le concedió ni un solo juego. Un 6-0, 6-0 contundente en la Grandstand, donde ya acumula un perfecto 6-0 en dos años.

Su premio: un gran escenario. A las 8:30 p. m. ET saltará a la Arthur Ashe para medirse a Anna Kalinskaya, cabeza de serie número 21. Será un examen serio para saber si lo de la paliza a Muchova fue una exhibición aislada o el anuncio de algo más grande en este US Open.

Jessica Pegula, en cambio, llegó al domingo por el camino duro. Empezó su partido ante Leylah Fernandez encajada, desbordada, perdiendo el primer set por 6-1. Después, remontó. Ajustó. Y, al terminar, se señaló a sí misma: habló de un juego de pies “un poco perezoso al principio”. Lo pagó caro en el arranque.

Ahora no tiene margen para ese tipo de desconexiones. Enfrente estará Sorana Cirstea, rival incómoda, con experiencia y sin complejos ante cabezas de serie. Se verán en el Louis Armstrong a las 4:40 p. m. ET, con la sensación de que Pegula necesitará entrar al partido desde el primer punto si no quiere repetir susto.

Un domingo cargado en Flushing Meadows

La jornada femenina de octavos de final se reparte entre los dos grandes estadios. Además de Sabalenka–Townsend en la Arthur Ashe y Pegula–Cirstea en el Louis Armstrong, el menú incluye un duelo atractivo entre Marta Kostyuk (número 11) y Linda Noskova (número 6) a las 12:30 p. m. ET en el Armstrong, un choque que puede agitar la parte media del cuadro.

La noche se cerrará con Navarro y Kalinskaya bajo los focos de la Ashe. Un cierre con sabor estadounidense en una pista que suele dictar sentencias y lanzar nombres hacia la segunda semana con fuerza renovada.

En el cuadro masculino, los octavos aguardan su turno mientras Nueva York se prepara para otra maratón de tenis. El escenario está montado: favoritos consolidados, locales al alza y un calendario que no perdona.

En un torneo que nunca espera a nadie, el domingo dirá quién está listo para resistir hasta el final.