Devin Carter y su posible llegada al Heat
El apellido Carter vuelve a sonar en Miami. Y en el Heat, los apellidos con historia pesan.
En una columna de correo para suscriptores, Ira Winderman, de The South Florida Sun Sentinel, planteó una pregunta que late en el entorno de la franquicia: ¿debería el Heat lanzarse a por Devin Carter cuando supere el periodo de waivers?
La cuestión no nace de la nada. La organización tiene un largo historial de apostar por hijos de exjugadores del propio Heat o por jugadores con lazos familiares directos con la franquicia. En ese mapa encaja a la perfección Devin: su padre, Anthony Carter, disputó las primeras cuatro de sus 13 temporadas en la NBA con la camiseta de Miami y, años después, volvió a la casa como asistente en el banquillo. Hoy trabaja como asistente en Memphis Grizzlies, pero su huella en el sur de Florida sigue fresca.
El caso de Devin es muy distinto al de aquel base combativo que se ganó un sitio en la liga a pulso. El hijo salió de Providence como un proyecto ilusionante y fue elegido en el puesto 13 del Draft de 2024, una posición que habla de expectativas altas y de confianza en su techo. Parecía el típico perfil que el Heat sabe exprimir: guard intenso, físico, con margen de crecimiento en ambos lados de la pista.
La realidad, sin embargo, se ha torcido. Desde su llegada a la NBA, Devin Carter ha encadenado varias lesiones que han frenado su desarrollo y han erosionado la paciencia de las franquicias que apostaron por él. Dos equipos —Sacramento Kings y Atlanta Hawks— han decidido ya que no forma parte de sus planes para la temporada 2026/27. Dos portazos en muy poco tiempo para un lottery pick reciente.
Ese es el punto en el que entra en juego la mirada del Heat. Winderman subraya que el historial médico del jugador será decisivo en cualquier evaluación que haga la franquicia. No se trata solo de talento, ni de la conexión emocional con Anthony Carter. Se trata de saber si el físico de Devin puede sostener el tipo de exigencia que define al famoso “Heat Culture”.
Miami ha demostrado durante años que sabe rescatar carreras, pulir diamantes en bruto y dar oportunidades a jugadores descartados por otros. Pero también ha sido selectivo. El margen de error es pequeño en una conferencia Este cada vez más densa y con un núcleo competitivo que no puede permitirse apuestas ciegas.
El apellido abre la puerta. El informe médico dirá si el Heat se atreve a cruzarla.






