logo

Deco explica el giro del Barça: Gordon y Rashford

El verano en Barcelona dejó una decisión que, vista desde fuera, parecía extraña: dejar marchar a Marcus Rashford por 30 millones de euros y pagar 70 millones por Anthony Gordon. Deco, director deportivo azulgrana, puso voz a la apuesta del club y despejó dudas: no se trata de nombres, sino de encaje.

“Estamos extremadamente agradecidos a Rashford”, recordó en una entrevista en RAC1. El inglés firmó 14 goles la pasada temporada, pieza importante en la conquista de LaLiga y la Supercopa de España. Producción, títulos, jerarquía. Y aun así, el Barça decidió no ejecutar la opción de compra pactada.

La explicación llega por el otro costado, el izquierdo, ahora propiedad de Gordon. “Nuestra idea de juego está mucho más ligada a Anthony. Su estilo encaja con lo que busca el entrenador, Hansi Flick”, subrayó Deco. Ahí está el núcleo de la decisión: identidad antes que estadística.

Gordon, energía para el nuevo Barça

Gordon, 25 años, todavía no ha marcado con la camiseta azulgrana, pero ya ha dejado huella en otro apartado: cinco asistencias en sus primeros cinco partidos. Sin ruido, sin estridencias, pero con una influencia inmediata en el juego. El Camp Nou —y su versión provisional— ya ha elegido: su nombre sonó con fuerza en el reciente 5-2 ante Rayo Vallecano.

El fichaje no fue casual. Deco lo dejó claro: el Barça fue a por él, no simplemente se cruzó en el camino. “Vemos cada entrenamiento y analizamos al equipo. Tenemos muy clara la idea de lo que buscamos”, explicó. Y ahí apareció una autocrítica directa a la temporada pasada.

“Una de las áreas en las que sufrimos el año pasado, sin Raphinha, fue que la energía del equipo caía. Se perdía”, admitió. El diagnóstico fue contundente: faltaba intensidad. El remedio, un perfil de extremo que no solo desequilibrara, sino que sostuviera el ritmo del equipo durante los 90 minutos.

El mercado, sin embargo, no se lo puso fácil. “Fichar a alguien de la Premier League es casi imposible”, reconoció Deco. Pese a eso, Flick fue claro con el tipo de jugador que quería y la dirección deportiva trabajó a partir de esa exigencia hasta cerrar el acuerdo con Newcastle United por 70 millones de euros.

Gordon llegó como uno de los seis refuerzos del primer equipo este verano, junto a Rodri, João Cancelo, Karim Adeyemi, Gabriel Jesus y Dominik Livaković. Un bloque nuevo, pensado para acelerar la transición hacia el Barça de Flick.

Bernardo Silva, una operación que se torció

No todas las operaciones, sin embargo, terminaron con foto y firma. Bernardo Silva, uno de los viejos anhelos del club, acabó en el eterno rival, el Real Madrid. Deco detalló por qué la operación con el portugués se deshizo cuando parecía encaminada.

“No era lo que buscábamos al final”, afirmó, con una sinceridad poco habitual. “Lo adoro. Es uno de los mejores del mundo en su posición”. El problema no fue solo económico. El choque llegó en el reparto de protagonismo.

“Él quería venir al Barça, pero las cosas no avanzaron porque tenemos ciertos parámetros. No era solo un tema financiero, también de minutos de juego”, explicó Deco. Bernardo, acostumbrado a ser importante en City, no quería dar un paso atrás en su rol. El club, por su parte, no podía garantizarle lo que pedía. “No me corresponde decir si va a jugar o no, eso es decisión del entrenador. Pero él tenía una percepción distinta después de jugar regularmente en City. Quería jugar”.

El resultado ya se conoce: el portugués eligió el blanco. El Barça, en cambio, mantuvo su línea roja en cuanto a jerarquías y roles dentro de la plantilla.

El intento por Julián Álvarez y un “no” rotundo

Deco también abrió la puerta del despacho para contar otra negociación fallida, la de Julián Álvarez. El director deportivo defendió la postura del club y negó que se presionara al argentino para forzar su salida de Atlético de Madrid.

Según detalló, el Barça llegó a ofrecer 100 millones de euros, pagaderos en tres plazos. Una cifra mayúscula para el contexto actual del club. Pero al otro lado de la mesa, silencio. “En ningún momento Atlético mostró deseo de negociar”, explicó. Sin voluntad del vendedor, no hay operación posible, por muy alta que sea la propuesta.

Lamine Yamal, Balón de Oro o escándalo

Lejos del mercado, Deco se detuvo en el escaparate individual más grande del fútbol: el Balón de Oro. Y no dudó al señalar a su gran favorito. “Creo que Lamine es el favorito, sin duda”, afirmó. Sus argumentos no se quedaron en el entusiasmo de club.

El dirigente recordó que Lamine Yamal no solo ha brillado con el Barça, sino que también se ha coronado campeón del mundo con España siendo un jugador importante. Lo hizo, además, arrastrando una lesión durante el torneo. Para Deco, no hay debate: fue el mejor futbolista de LaLiga la temporada pasada.

El elogio al joven talento vino acompañado de una crítica frontal a la lista de 30 nominados. “Para mí, es un escándalo enorme que Raphinha y Pedri no estén también nominados. No entiendo estas listas”, disparó. Y remató con una frase que deja claro su desconcierto: “Ver que Pedri no está, con el talento que tiene… no lo entiendo”.

El Barça de Deco y Flick se mueve entre dos planos: la exigencia del presente y la construcción de una idea reconocible. Dejar ir a un goleador contrastado como Rashford para apostar por la energía de Gordon, pelear por estrellas que no llegan, defender con firmeza a sus jóvenes candidatos al Balón de Oro. El relato deportivo del club empieza a definirse menos por los nombres y más por una pregunta de fondo: quién encaja de verdad en el Barça que quieren construir.