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Dan Hooker apoya a Paddy Pimblett como candidato al título ligero

Dan Hooker ve a Paddy Pimblett como el próximo en la cola de Justin Gaethje. Y no habla de cualquier pelea: habla de una revancha por el título absoluto del peso ligero de UFC.

El veterano neozelandés lo dejó claro en una entrevista con Submission Radio: Gaethje, ahora campeón, tiene el poder y el tirón para elegir. Y la sensación es que la promotora está encantada de ponerle a Pimblett delante otra vez.

De favorito decepcionado a candidato de nuevo

La historia reciente de Pimblett con Gaethje es conocida. En enero, en el evento estelar de UFC 324, el inglés partía como favorito ante el entonces aspirante al título interino. Sobre el papel, era la noche en la que el ídolo de Liverpool debía dar el salto definitivo.

Pasó lo contrario.

Gaethje se impuso por decisión unánime, se llevó el cinturón interino y, con él, la cita con el entonces campeón Ilia Topuria. Pimblett salió de esa noche con una derrota que dolía por el contexto: era “la” pelea que la empresa había construido para él.

Gaethje no se detuvo ahí. En UFC Freedom 250 firmó una actuación sobresaliente para destronar a Topuria y coronarse campeón indiscutido del peso ligero, en una de las grandes sorpresas recientes de la división.

Pimblett, obligado a recomponer su camino, respondió con contundencia. En UFC 329 sorprendió sometiendo a Benoit Saint Denis, una victoria que no solo le devolvió al casillero de triunfos, sino que reactivó la maquinaria de su nombre dentro de la categoría.

Ahí es donde entra Hooker.

“Lo van a deslizar directo a una pelea por el título”

El neozelandés no se anduvo con rodeos al analizar el panorama.

Sobre Gaethje, fue tajante: es el campeón, puede hacer lo que quiera. Y, en su opinión, eso significa abrirle la puerta a Pimblett: “Seguro que van a deslizar a Paddy Pimblett en una pelea por el título, probablemente eso es lo que van a hacer”, afirmó.

No es una idea que entusiasme a todos los aficionados. Muchos miran la clasificación, los méritos deportivos, y levantan la ceja. Pero el razonamiento de Hooker apunta a otra realidad: la del negocio.

Pimblett es uno de los nombres más grandes del peso ligero. Su figura arrastra público, ruido, atención. UFC lleva años invirtiendo en su construcción como estrella, empujándolo, paso a paso, hacia una pelea por el cinturón. La derrota ante Gaethje en UFC 324 frenó el plan, no lo destruyó. La sumisión a Saint Denis lo ha vuelto a encarrilar.

Mérito deportivo contra poder de estrella

Si se miran solo los resultados, la cola para Gaethje debería ser otra.

El ganador del combate de peso ligero entre Arman Tsarukyan y Mauricio Ruffy en el evento coestelar de UFC 331 presenta, por lógica competitiva, el mejor caso para ser el siguiente aspirante al título de las 155 libras. Si no es uno de ellos, una revancha con Charles Oliveira, que enlaza dos victorias consecutivas, también encajaría en la narrativa del mérito deportivo.

La ecuación cambia cuando entra en juego lo que UFC valora casi tanto como los rankings: quién vende más, quién genera más conversación, quién convierte una defensa de título en un evento global.

Ahí es donde Pimblett gana terreno.

La empresa ha demostrado una y otra vez que no duda en apostar por sus favoritos. Y le encanta Paddy Pimblett. La pregunta ya no es si se lo ha ganado solo con actuaciones dentro del octágono. La pregunta es si alguien en la cúpula de UFC está dispuesto a dejar pasar una revancha entre Gaethje y uno de sus productos más mediáticos.

Porque, si Dan Hooker tiene razón, el siguiente capítulo del peso ligero no lo escribirán los rankings, sino el ruido. Y en eso, pocos hacen más ruido que Paddy Pimblett.