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CSK se enfrenta a un nuevo escándalo de amaño en la IPL

Chennai Super Kings vuelve a caminar sobre terreno minado. El gigante de la IPL, que ya cargó con una suspensión de dos años por un escándalo de apuestas en su entorno directivo, se ve de nuevo arrastrado al centro de la tormenta: un reportaje encubierto de Tehelka apunta a un presunto amaño relacionado con filtraciones de la alineación titular.

Esta vez, el mensaje del club es tajante: tolerancia cero y una investigación interna inmediata.

La denuncia: alineaciones a la venta por millones

El reportaje de Tehelka dibuja un escenario explosivo. Según la investigación, un jugador de Chennai Super Kings habría facilitado información confidencial sobre el playing XI a un excricketista de primera clase de Delhi. Ese intermediario, siempre según el reportaje, habría revendido esos datos a casas de apuestas con base en Londres.

La tarifa que se cita es tan concreta como alarmante:

  • 60 lakh de rupias por partido durante la IPL 2025.
  • Cinco encuentros.
  • Un total aproximado de 3 crore.

El corazón del negocio, según la denuncia, era simple y brutal: acceso anticipado a la alineación, una de las variables más sensibles para las casas de apuestas, empaquetada como “información privilegiada” de alto valor.

Tehelka va más allá. El mismo jugador habría sugerido que el flujo de información podría repetirse en la IPL 2026, siempre que su “fuente” fuese adquirida en la subasta. El precio, de acuerdo con la investigación: 1 crore de rupias, con una supuesta garantía de acierto del 90 %. Un modelo de negocio casi industrial, si se confirma.

Ese jugador, sin embargo, no fue elegido en la subasta. El rastro, al menos por ahora, se corta ahí.

Del IPL al DPL: la sombra se alarga hasta Delhi

La investigación no se queda solo en la IPL. El reportaje asegura que también se filtró información clasificada de la Delhi Premier League.

Tehelka sostiene que el dato proporcionado sobre la alineación de un equipo del DPL para un partido del 3 de agosto de la última temporada coincidió exactamente con el playing XI anunciado oficialmente. Una coincidencia que, en el contexto actual, pesa como una prueba más en el relato periodístico, aunque todavía no en el terreno jurídico o disciplinario.

CSK reacciona: reunión de junta y promesa de investigar

En Chennai, las alarmas ya están encendidas. Un alto cargo de Chennai Super Kings, que pidió no ser identificado por la sensibilidad del caso, confirmó a Cricbuzz que la junta del club abordará el asunto en los próximos días, antes de la Asamblea General Anual del 25 de septiembre.

“Tenemos nuestra Asamblea General Anual próximamente. La junta se reunirá antes de la AGM. Trataremos el tema”, señaló el dirigente, subrayando que la información disponible hasta ahora no ha sido verificada de manera independiente.

El matiz es clave: el club reconoce la gravedad del ruido, pero insiste en que, por ahora, se trata de alegaciones no confirmadas. Aun así, el contexto histórico de la franquicia lo cambia todo.

Chennai Super Kings ya sufrió una sanción de dos años cuando un miembro de su grupo promotor fue implicado en apuestas ilegales. Aquella herida aún no cicatriza del todo. Por eso, cualquier sospecha de corrupción, incluso en fase de denuncia periodística, golpea más fuerte a una institución que ha pasado casi una década reconstruyendo su reputación.

La postura actual es clara: investigación interna, análisis de toda la información disponible y un mensaje público de tolerancia cero frente a cualquier forma de corrupción.

DDCA marca distancia y pide prudencia

Mientras CSK se prepara para mirarse al espejo, la Delhi & District Cricket Association también ha tenido que salir a escena. Las referencias al Delhi Premier League en el reportaje de Tehelka obligaron a la DDCA a pronunciarse.

La asociación emitió un comunicado medido, casi quirúrgico. Reconoce que ha tomado nota de las informaciones sobre irregularidades que involucran a ciertos jugadores y a una franquicia del DPL, pero se niega a convertir las acusaciones en veredictos.

La DDCA recalca que las alegaciones “no han sido verificadas ni establecidas por ninguna autoridad competente” y que sería inapropiado sacar conclusiones sobre cualquier individuo, jugador o franquicia basándose solo en esos reportes.

Ante la seriedad del asunto, la entidad afirma haber remitido la información a las autoridades correspondientes, pidiendo que el caso se examine a través de los procedimientos establecidos. El mensaje es doble: cooperación total, pero sin linchamientos prematuros.

La asociación insiste en la necesidad de diferenciar entre “acusaciones” y “hechos establecidos” y remata con una declaración de principios: proteger la integridad, la credibilidad y la reputación del cricket en Delhi.

Silencio en los grandes despachos

Por ahora, los dos actores con mayor peso institucional en materia de integridad siguen en silencio. Ni la BCCI ni la unidad anticorrupción del ICC han emitido comentarios sobre las acusaciones específicas reveladas por Tehelka.

Es un silencio que habla. De cautela, de necesidad de contrastar pruebas, pero también de la magnitud del tema: un nuevo caso de presunta corrupción en torno a una de las franquicias más exitosas y mediáticas del cricket mundial.

Un club bajo la lupa… otra vez

Chennai Super Kings entra en una fase incómoda y decisiva. El club asegura que no va a mirar hacia otro lado. Habrá junta, habrá preguntas internas, habrá revisión de cualquier posible fuga de información.

La diferencia con el pasado es que ahora la franquicia sabe exactamente cuánto puede costar un escándalo así, en dinero, en prestigio y en confianza de los aficionados.

La pregunta ya no es solo qué revelará la investigación, sino si CSK y el ecosistema del cricket indio han aprendido lo suficiente de sus viejas cicatrices como para impedir que una filtración de un playing XI vuelva a poner en jaque a toda una era de la IPL.