Crisis en Pakistán: Rizwan e Imam bajo investigación de cibercrimen
La derrota por 194 carreras ante Inglaterra en Lord’s no fue el final del problema para la selección de Pakistán. Fue apenas el inicio. Lo que empezó como un revés deportivo se ha convertido en un caso espinoso que ya rebasa los límites del campo: ahora, los nombres de Mohammad Rizwan e Imam-ul-Haq aparecen en citaciones oficiales de la National Cyber Crime Investigation Agency (NCCIA).
Según informó Geo News, la NCCIA ha llamado a declarar a ambos jugadores en el marco de una investigación que se nutre de información extraída de sus teléfonos móviles. Un tercer cricketer pakistaní también habría recibido una notificación del organismo, aunque su identidad no ha trascendido.
Teléfonos incautados y muchas preguntas
El punto de partida está en una decisión del Pakistan Cricket Board (PCB) que ha encendido todas las alarmas. De acuerdo con las mismas fuentes, el PCB tomó posesión de los teléfonos de Rizwan e Imam antes de entregarlos a las autoridades competentes. Esos dispositivos serán ahora analizados por la NCCIA.
Lo que no está claro es el porqué. El organismo rector del cricket pakistaní todavía no ha ofrecido una explicación oficial sobre las razones para confiscar los móviles de los jugadores ni sobre el alcance de la investigación. Silencio institucional en medio del ruido.
Mientras tanto, la NCCIA ha remitido notificaciones formales a Rizwan e Imam para que comparezcan y respondan preguntas relacionadas con los datos recuperados de sus dispositivos. El caso añade una nueva capa de tensión a un equipo ya golpeado por los resultados y por decisiones drásticas en la gestión deportiva.
Siete jugadores enviados de regreso y un banquillo sacudido
El terremoto comenzó en el césped. Tras la dura derrota en Lord’s, el PCB reaccionó con mano firme: siete jugadores fueron liberados de la gira y enviados de vuelta a Pakistán. Entre ellos, Mohammad Rizwan e Imam-ul-Haq, junto con Salman Ali Agha, Ali Usman, Aamer Jamal, Awais Zafar y Khurram Shahzad.
El ajuste no se limitó al vestuario. El cuerpo técnico también quedó en el centro del vendaval. El PCB decidió prescindir del seleccionador principal Sarfaraz Ahmed y del entrenador de bolos Umar Gul. En su lugar, el tablero movió ficha con nombres asociados al formato corto: el entrenador de white-ball Mike Hesson y el entrenador de bolos Ashley Noffke fueron designados para tomar las riendas del equipo.
Un giro brusco, casi de emergencia, que refleja el nivel de preocupación dentro del cricket pakistaní tras el paso por Inglaterra.
La lupa también sobre la selección de Rizwan e Imam
Mientras la NCCIA prepara su análisis de datos, el PCB libra otra batalla en paralelo, esta vez de carácter interno. La presencia de Rizwan e Imam en las giras de Test por West Indies e Inglaterra ya estaba bajo escrutinio antes de que estallara el asunto de los teléfonos.
A finales de agosto, el PCB envió una notificación formal a un miembro de su Selection/Advisory Committee exigiendo una explicación escrita sobre la recomendación de incluir a ambos jugadores en el plantel de Test. En esa comunicación, fechada el 31 de agosto, el consejo debía detallar los criterios de selección, las consideraciones de rendimiento y otros factores que se tuvieron en cuenta al proponer a Rizwan e Imam.
El plazo fue tajante: 24 horas para responder. El propio PCB calificó el asunto como “urgente y de máxima importancia”. Una frase que deja claro el tono de la investigación interna y la presión que se vive en los despachos.
Un equipo bajo sospecha y un futuro en el aire
El resultado es un escenario inquietante: dos jugadores clave convocados por la agencia nacional de cibercrimen, una investigación abierta sobre el proceso de selección, siete cricketers devueltos a casa tras una derrota sonrojante y un cuerpo técnico prácticamente rehecho sobre la marcha.
El tablero del cricket pakistaní se ha llenado de incógnitas. La NCCIA analizará los datos de los teléfonos. El PCB espera respuestas de su propio comité. Los aficionados, mientras tanto, miran más allá del marcador de Lord’s y se hacen otra pregunta: ¿hasta dónde llegará esta crisis y qué tipo de selección emergerá cuando el polvo finalmente se asiente?






