logo

Covington domina a Muhammad y Chimaev apunta al cinturón en RAF 13

En el Watsco Center de Miami no hubo espacio para las medias tintas. Colby Covington y Khamzat Chimaev firmaron dos exhibiciones demoledoras en la parte alta de la cartelera de RAF 13 y dejaron el ambiente cargado de algo más que ruido: dejaron la sensación de que el gran choque entre ambos ya no se puede seguir aplazando.

Covington silencia la mala sangre con un 10-0 implacable

Había historia, había rencor y había cuentas pendientes. Sorprende que Colby Covington y Belal Muhammad nunca se hubieran cruzado en el octágono de UFC, pese a años de pullas y provocaciones. En la rueda de prensa de RAF en julio, Muhammad, ex campeón wélter de UFC, fue directo a por Covington. El tono se mantuvo encendido durante toda la previa. Pero cuando sonó la campana, solo uno apareció de verdad.

El público de Florida, territorio adoptivo de Covington, lo sintió desde el primer intercambio: el campeón crucero “crossover” de RAF estaba varios niveles por encima. Muhammad defendió con dignidad en algunos tramos, pero nunca logró cambiar el guion. Covington marcó el ritmo, mandó en los agarres y convirtió la tensión previa en un trámite deportivo.

La acción que encendió la noche llegó pronto. Covington, con el marcador aún fresco, atrapó a Muhammad en un front headlock y lo transformó en una proyección de cuatro puntos. Un mensaje directo: iba a ser una paliza, no un combate igualado.

Desde ahí, Covington ya no retrocedió. Encadenó gut wrenches, un go-behind preciso y fue ampliando la brecha punto a punto. Muhammad resistía, pero solo para evitar la caída, no para amenazar el resultado. La conclusión, paradójicamente, llegó de la forma más anticlimática posible.

Con Covington 9-0 arriba, los árbitros pusieron a Muhammad en el “shot clock”: 30 segundos para puntuar o ceder un punto. El cronómetro se agotó, el marcador subió a 10-0 y, con ello, el triunfo por superioridad técnica para un Covington de 38 años que nunca pareció exigido. Se acabó. Sin drama, sin dudas.

Chimaev repite castigo sobre Burns y mira al cinturón

Antes, Khamzat Chimaev había hecho su parte del trabajo. El ex campeón de peso medio de UFC ya había vencido a Gilbert Burns bajo reglas de MMA en UFC 273, hace más de cuatro años. Esta vez, en RAF 13, el brasileño volvió a sufrir la intensidad desbordante del checheno.

Chimaev llegó a Miami con un expediente perfecto en RAF (2-0) y dos victorias por pinfall en el primer asalto ante Dillon Danis y Tyron Woodley. Contra Burns, el guion cambió ligeramente: no hubo inmovilización, pero sí otra exhibición de dominio. El marcador final, 15-4 por superioridad técnica en el segundo periodo, reflejó una diferencia clara. Burns, en su debut en RAF, nunca dejó de competir, pero Chimaev lo desbordó en los intercambios clave y castigó cada mínimo error.

Con el triunfo, Chimaev elevó su registro en RAF a 3-0 y, micrófono en mano junto al comentarista Chael Sonnen, dejó clara su ambición: quiere el cinturón crucero “crossover” que luce Covington.

“Él tiene el cinturón y yo necesito vencer al mejor”, lanzó Chimaev, sin rodeos.

El mensaje quedó flotando sobre la arena de Miami. Covington, dominante en su defensa, y Chimaev, intratable en su escalada, apuntan ya al mismo objetivo. El cruce parece inevitable.

Blades, Pyfer y Nolf también brillan en una cartelera cargada

La velada no se sostuvo solo sobre los nombres grandes de UFC. La campeona de peso medio femenino Kennedy Blades defendió su título con autoridad, blanqueando a Diana Avsaragova con una victoria por superioridad técnica que confirmó su jerarquía en la división.

Joe Pyfer, en una presentación espectacular, se impuso a Luke Rockhold con un contundente 14-3 por superioridad técnica en peso semipesado “crossover”. Una actuación física, agresiva, que dejó claro que su llegada a RAF no es testimonial.

Jason Nolf, por su parte, tuvo que sufrir para retener su cinturón de peso medio. Julian Ramirez lo llevó al límite en un duelo tenso y cambiante, pero Nolf encontró los puntos justos para cerrar un ajustado 7-6 y seguir reinando.

En el resto de la cartelera principal, Arsen Harutyunyan destronó a Austin DeSanto por 6-3 para coronarse campeón gallo, mientras que Timur Bizhoev se llevó un apretado 5-4 ante Michael Caliendo en wélter. En crucero, Chance Marsteller venció 8-6 a Georgios Kougioumtsidis en otro combate intenso.

Bryce Meredith se impuso en una batalla de alto ritmo a Movlid Khaybulaev por 17-13 en wélter, Cayden Henschel defendió el cinturón pluma “crossover” con un sólido 7-2 sobre Johnni DiJulius, y Jacori Teemer superó 9-6 a Haji Aliyev en ligero. La noche se cerró con un pinfall de Mugzy sobre Real Tarzann en un combate “catchweight crossover” que mantuvo al público de pie.

RAF 13 dejó títulos defendidos, coronaciones nuevas y un mensaje central: Covington sigue mandando, pero Chimaev ya llama a la puerta. ¿Cuánto tiempo podrá RAF contener una tormenta que todo el mundo quiere ver estallar?