logo

Cornwall Super 9s conquista su primer título nacional en críquet de discapacidad

El Cornwall Super 9s, equipo de discapacidad con base en Truro, ha cruzado una frontera que hasta hace muy poco parecía lejana: se ha proclamado campeón nacional por primera vez en su historia. Un título que no llega por casualidad, sino al final de una temporada de crecimiento acelerado y carácter competitivo.

En solo su tercera campaña oficial, el conjunto de Cornwall ya se había asentado como fuerza dominante en su región. Revalidó el título de campeón del South West por segundo año consecutivo, billete directo para las finales nacionales. A partir de ahí, dejó de ser una bonita historia local para convertirse en un referente en todo el país.

El camino al título se encendió en las semifinales, donde el Cornwall Super 9s se impuso al Isle of Wight. Victoria sólida, sin adornos, que les metió de lleno en la gran cita del domingo en Kidderminster, Worcestershire, ante Middlesex. Allí, bajo la presión del escenario y con la etiqueta de “underdogs” colgada al cuello, el grupo decidió que era el momento de cambiar el guion.

El plan fue claro desde el primer lanzamiento: atacar. El Cornwall Super 9s levantó una entrada de 176/8 en sus 30 overs, una puntuación que marcó el tono del duelo. No fue una exhibición perfecta, pero sí valiente, ambiciosa, sostenida por un orden de bateo que se negó a ceder terreno.

La respuesta de Middlesex nunca llegó a encenderse del todo. La bola empezó a hablar para Cornwall. Línea agresiva, buena lectura de las condiciones y una defensa enérgica detrás. Uno tras otro, los wickets fueron cayendo hasta dejar a Middlesex en apenas 79 carreras. Un marcador que no solo certificó el título, sino la superioridad del campeón en el día grande.

Al término del encuentro, el seleccionador Dan Tonkin no ocultó la dimensión del momento. Habló de un “logro fantástico” y confesó sentirse “increíblemente orgulloso” de ver recompensado el trabajo “fenomenal” que su equipo lleva tiempo acumulando. No era solo un triunfo aislado, sino la culminación de un proyecto que se ha construido desde la cohesión.

Tonkin subrayó que, aunque llegaban a la final como teóricos inferiores, nunca perdieron la fe en lo que eran capaces de hacer. El grupo se define más allá del terreno de juego: “no somos solo jugadores de críquet, somos amigos”. Esa química se notó en los momentos de máxima tensión, cuando el partido pedía cabeza fría y corazón caliente. En sus propias palabras, en la final “se juntaron” y “la destrozaron”.

El título nacional no cierra una etapa, la abre. El propio técnico ve este campeonato como un “peldaño” más en el crecimiento del equipo. Cornwall Super 9s ya no es únicamente el campeón del South West ni la sorpresa agradable del circuito. Ahora carga con otra etiqueta: la del rival al que todos querrán destronar.