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Copa del Mundo 2023: Jugadoras clave que desafían a Team USA

La Copa del Mundo sin A’ja Wilson ni Kelsey Plum. Sobre el papel, un golpe durísimo. En la práctica, Kara Lawson ni pestañeó.

No tenemos tiempo para preocuparnos por quién no está, soltó la seleccionadora de Team USA, consciente de que el mundo ya no mira al baloncesto femenino como un feudo intocable de las estadounidenses, sino como un territorio en disputa. El torneo que arranca el 4 de septiembre en Berlín promete ser el más duro de la era reciente. Y no lo dice el marketing: lo dicen los currículums de las estrellas que llegan desde cuatro continentes.

Sin la vigente MVP de la Copa del Mundo —A’ja Wilson, reina absoluta en 2022 y también MVP olímpica en París 2024— ni la puntería letal de Kelsey Plum, autora de 12 puntos clave en aquella final olímpica, Estados Unidos se presenta con un rostro renovado, pero con un peso histórico que nadie más carga: cuatro títulos mundiales consecutivos. El listón no baja. El margen de error, sí.

Estas son las diez jugadoras que pueden cambiar el rumbo del torneo.

10. Han Xu (China): una muralla de 2,06 con muñeca suave

China no llega a Berlín solo con centímetros. Llega con recursos. Y Han Xu es el rostro más reconocible de esa amenaza interior.

La pívot de 2,06 metros afronta su tercera Copa del Mundo tras firmar 12,4 puntos y 5,6 rebotes en el clasificatorio de Wuhan, donde se llevó un premio de Jugadora del Partido ante Brasil. A sus 26 años, combina tamaño, toque y experiencia FIBA. No es solo una torre: es una tiradora fiable para su estatura.

Y lo inquietante para Team USA es que Han no está sola. Li Yueru, pívot de 2,01 de Dallas Wings, también estará en la pintura. Y detrás asoma Zhang Ziyu, 19 años, 2,18 de altura, elegible para el draft de la WNBA en 2027. El primer examen físico serio para Estados Unidos llega ya en la fase de grupos.

9. Megan DiLeo (España): el motor de una candidata silenciosa

España aparece tercera en el ranking de poder de FIBA. No es casualidad. Megan DiLeo es la razón principal.

La pívot de 1,93, en plena explosión con Portland Fire en la WNBA, fue la máxima anotadora (18,0 puntos) y reboteadora (9,3 rebotes) de la selección en los Juegos Olímpicos de París 2024. Una producción de estrella en un escenario máximo. En Berlín, debutará en una Copa del Mundo, pero nadie la verá como novata.

DiLeo será el ancla de un grupo joven en el que también destacan Awa Fam y Maria Conde. Si España quiere pelear de verdad por las medallas, todo pasa por su consistencia en ambos tableros. Si ella domina, el resto del tablero táctico se le abre a la selección de manera natural.

8. Julie Allemand (Bélgica): la directora de orquesta

Emma Meesseman es el gran nombre de Bélgica, pero el pulso del equipo lo marca Julie Allemand.

La base de Toronto Tempo llega a Berlín como una de las mejores directoras de juego del torneo. En el Preolímpico de Wuhan 2026 fue elegida MVP tras promediar 9,4 puntos, 5,6 asistencias y 3,4 robos por partido. En ese mismo clasificatorio firmó un récord histórico: siete robos en un solo encuentro ante Sudán del Sur.

Su impacto no se limita a la selección. Con Fenerbahçe fue MVP de la Final Six de la EuroLeague Women 2025-26, liderando al club turco al título. Con Bélgica, ha sido pieza clave en los oros de EuroBasket 2023 y 2025, siempre en el Quinteto Ideal. Cuando Allemand sube el balón, Bélgica se transforma: corre, presiona, incomoda. No tiene el físico más intimidante, pero pocas manejan mejor el ritmo.

7. Mai Yamamoto (Japón): pequeña estatura, amenaza gigante

En Las Vegas Aces ya la adoran. En el escenario FIBA, Mai Yamamoto es una veterana con solo 5-4 de estatura (1,63 metros), siete torneos sénior a sus espaldas y un impacto desproporcionado para su tamaño.

En la derrota de Japón 102-76 ante Estados Unidos en París, Yamamoto firmó 17 puntos, 3 rebotes y 5 asistencias. Japón ganó el oro en la FIBA Asia Cup 2021 y la plata en 2023 con ella como engranaje esencial del perímetro.

Su arma principal es tan simple como devastadora: un lanzamiento a dos manos desde el triple que parece programado. En el Preolímpico de 2024 tiró un 64% desde la línea de tres puntos. En el clasificatorio mundial de San Juan, un 50%. Si se calienta, rompe defensas, distancias y planes de partido.

6. Ezi Magbegor (Australia): la fuerza que sostiene el podio

Australia no oculta su ambición: quiere un tercer podio internacional consecutivo. Para lograrlo, necesita a Ezi Magbegor en modo dominante.

La pívot de Seattle Storm cerró los Juegos de París con una actuación para los libros en el partido por el bronce: 30 puntos con 12/17 en tiros de campo y 13 rebotes. Eficiencia récord en la historia del baloncesto olímpico femenino. Una demostración de que, cuando tiene espacio y confianza, puede destrozar cualquier defensa.

Con 1,93 de altura, movilidad lateral y lectura del juego, Magbegor es el tipo de interior moderna que puede cambiar una serie por sí sola. Si Australia llega viva a los cruces, será porque ella ha impuesto su ley en la pintura.

5. Leonie Fiebich (Alemania): la cara del país anfitrión

En un torneo de este nivel, jugar en casa puede ser una bendición o una losa. Alemania se agarra a Leonie Fiebich para inclinar la balanza hacia lo primero.

La alero de 1,93, jugadora total de New York Liberty, es una amenaza de élite en las dos mitades de la pista. Tira, rebotea, defiende y entiende el juego. En el Preolímpico que llevó a Alemania a París, promedió 18,0 puntos y 7,3 rebotes. Después, firmó un debut olímpico histórico en 2024.

Para la anfitriona, Fiebich es mucho más que una referencia ofensiva: es el símbolo de una generación que quiere demostrar que Alemania no solo organiza el torneo, también compite por algo grande. Cada triple suyo en Berlín va a sonar más fuerte de lo normal.

4. Caitlin Clark (Estados Unidos): el foco y el termómetro

Caitlin Clark aterriza en su primera Copa del Mundo con algo más que la vitrina llena. Llega con el foco mundial apuntándole a la cara.

La estrella de Indiana Fever fue la MVP del Torneo de Clasificación en San Juan, pese a salir de titular solo en uno de los cinco partidos de Team USA. El equipo terminó invicto y ella lideró a la selección en puntos (58) y asistencias (32). Impacto inmediato. Mensaje claro.

Con 1,83 de estatura, visión de juego y rango de tiro casi ilimitado, Clark no solo será el imán mediático del torneo. Será el barómetro del nuevo rostro ofensivo de Estados Unidos. Si ella encuentra su ritmo en Berlín, el equipo de Lawson puede compensar, al menos en parte, la ausencia de A’ja Wilson.

3. Gabby Williams (Francia): talento herido, peligro máximo

Gabby Williams llega a Berlín con algo que no se entrena: una espina clavada.

La jugadora de Golden State Valkyries fue la gran figura de Francia en 2024. Ganó el Trofeo Alain Gilles a mejor baloncestista francés del año, lideró a Fenerbahçe al título de FIBA Europe y se llevó el MVP de la SuperCup. Lo ganó casi todo. Menos lo que más dolía.

En la final olímpica de París, Francia cayó 67-66 ante Estados Unidos. Williams fue la máxima anotadora del encuentro con 19 puntos. En la última jugada, su canasta sobre la bocina fue revisada y considerada de dos puntos, no de tres. Adiós a la prórroga. Adiós al oro.

Con un palmarés que incluye dos Copas Presidenciales de Turquía, un título de EuroLeague, un MVP de la Final Four y dos premios a Mejor Defensora de la EuroLeague, la alero de 1,80 se presenta como una amenaza total. Ataque, defensa, carácter. Francia no ha olvidado París. Williams, menos todavía.

2. Emma Meesseman (Bélgica): la maestra que busca su oro mundial

Pocas jugadoras llegan a Berlín con una carrera internacional tan cargada de medallas como Emma Meesseman.

La estrella de New York Liberty ha conquistado múltiples EuroBasket, dos de ellos con Bélgica, y ha sido MVP del torneo en ediciones consecutivas. En 2025, volvió a liderar a las Belgian Cats hacia el título continental y se llevó, otra vez, el premio a la mejor jugadora.

A sus 33 años, Meesseman ha ganado en casi todos los escenarios: también en la WNBA, donde fue MVP de las Finales en 2019 con Washington Mystics. Solo le falta una cosa: el oro en la Copa del Mundo. Con su lectura del juego, su tiro fiable y su capacidad para hacer mejores a las que la rodean, Bélgica sabe que esta puede ser su última gran oportunidad con ella en plenitud.

1. Breanna Stewart (Estados Unidos): la que puede entrar en la historia

Sin A’ja Wilson, todas las miradas dentro de Team USA se posan en Breanna Stewart. Y pocas jugadoras están más acostumbradas a ese tipo de presión.

La alera de New York Liberty, leyenda de UConn y figura dominante desde hace una década, tiene la posibilidad de entrar en un club exclusivo. Si Estados Unidos levanta el título en Berlín, Stewart igualará a Sue Bird como la única jugadora de la historia con cuatro Copas del Mundo en su palmarés.

Su relación con los grandes escenarios es casi rutinaria. Fue la MVP FIBA de los Juegos de Tokio 2020. Ya sabe lo que es ser MVP de una Copa del Mundo, título que conquistó en 2018. En 2022 y en los Juegos de París 2024 integró el Quinteto Ideal. Siempre arriba. Siempre presente cuando el torneo sube de temperatura.

Con 1,91 de estatura, versatilidad absoluta y una experiencia que ninguna otra jugadora del torneo puede igualar, Stewart es el ancla de un equipo que ha perdido a su MVP reciente, pero no su ambición.

La pregunta ya no es si el mundo se ha acercado a Estados Unidos. Eso está claro. La cuestión es otra: ¿bastará con Stewart, Clark y compañía para mantener la corona en el torneo más exigente que ha visto el baloncesto femenino moderno? Berlín tiene la respuesta.