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Conflicto familiar por la herencia de Elgin Baylor

La leyenda de la NBA Elgin Baylor vuelve a los titulares, pero esta vez lejos de la cancha y del brillo de los focos. Años después de su muerte, su familia libra una batalla amarga por su herencia.

Según documentos judiciales revelados por TMZ, Alison Clayton, hija de Elgin, ha presentado una petición en la que acusa a su madrastra, Elaine Baylor, de ocultar información sobre el patrimonio del histórico alero.

Elgin Baylor falleció el 22 de marzo de 2021, a los 86 años. Alison sostiene que Elaine, quien estaba con él en el momento de su muerte, no avisó ni a ella ni a su hermano de que su padre había muerto. A partir de ahí, según la demanda, el silencio: ninguna explicación clara sobre el testamento, ningún detalle sobre la herencia, ninguna rendición de cuentas sobre los bienes del miembro del Hall of Fame.

Alison relata que se mudó a la Costa Este en 1991, pero que mantuvo el contacto con su padre hasta aproximadamente 2018. Insiste en que su relación con Elgin era conocida por Elaine durante años, y que, pese a ello, su madrastra decidió apartarla por completo cuando llegó el momento más delicado: la despedida y el reparto del legado.

En su petición, Alison acusa a Elaine de retener información clave sobre el patrimonio de Baylor y busca que la justicia obligue a su madrastra a transparentar la situación y a cumplir con lo que, sostiene, le corresponde como heredera.

Por ahora, Elaine Baylor no ha respondido formalmente al caso ni ha presentado su versión ante el tribunal.

El trasfondo hace aún más crudo el conflicto. Elgin Baylor no fue un jugador cualquiera: número 1 del draft de la NBA en 1958, figura durante 14 temporadas con Los Angeles Lakers, uno de los grandes pioneros del juego moderno y considerado por muchos como uno de los mejores de todos los tiempos. Su nombre está grabado en el Basketball Hall of Fame.

Hoy, sin embargo, el legado de una de las mayores estrellas de la historia del baloncesto se debate en un juzgado, entre acusaciones familiares y un silencio que pesa tanto como los anillos que nunca pudo ganar en la cancha.