Colorado comienza su temporada en el Milwaukee Tennis Classic
GLENDALE, Wisconsin — El curso de otoño del equipo de tenis femenino de Colorado arranca lejos de casa, bajo techo y con historia alrededor. Las Buffaloes abren la temporada este fin de semana en la 50ª edición del Milwaukee Tennis Classic, un torneo de tres días que se disputa del 11 al 13 de septiembre en el Nicolet Tennis Center.
No es un simple estreno. Es el primero de los diez torneos del calendario otoñal, el laboratorio donde se pule todo lo que después deberá sostener la competición regular a partir de enero.
Un bloque conocido y una cara nueva
Viajan cuatro jugadoras: las ya conocidas Heidi Crncan, Ema Bubalo y Lera Alexin, junto a la debutante Louise Ternstroem, que vivirá sus primeros puntos oficiales como Buff. La competición ITA arrancará el viernes a las 9 de la mañana, hora local.
Ternstroem es la única recién llegada en una plantilla de ocho tenistas. Procede de Taby, Suecia, y apenas lleva tres semanas en Colorado, pero ese corto margen no ha sido excusa. Ha encadenado sesiones de trabajo desde el primer día.
“Es una trabajadora incansable, se toma el tenis muy en serio”, subraya el entrenador jefe Anthony Pham. “Le vendrá muy bien estar con sus compañeras y competir”. El mensaje es claro: integración rápida, exigencia inmediata.
Un clásico con premio grande
El Milwaukee Tennis Classic presenta un cuadro de 32 jugadoras en individuales y 16 parejas en dobles. El viernes se disputarán los octavos de final de dobles y las rondas de 32 y 16 en individuales. Desde el primer día, el ritmo será alto.
Antes de llegar a las finales del domingo, las parejas de dobles tienen garantizados tres partidos, con los cuartos de final programados para la tarde del sábado. En individuales, cada jugadora disputará al menos cuatro encuentros antes de las semifinales. No hay margen para la desconexión: todas acumularán minutos, tensión y ajustes.
El título, además, no es solo un trofeo para la vitrina. Ganar el Milwaukee Tennis Classic otorga acceso directo a los rankings regionales All-American, una puerta de entrada privilegiada a la élite universitaria.
Laboratorio de otoño para un equipo ambicioso
Este torneo es el pistoletazo de salida de una campaña otoñal cargada de citas. Desde aquí, Colorado encadenará pruebas de nivel como los ITA All-Americans y la Bedford Cup antes de entrar en la temporada regular en enero.
Pham lo resume con una idea que suena a mantra diario dentro del vestuario: “Lo más importante es asegurarse de que estás mejorando. Hacer las cosas que tienes que hacer cada día para convertirte en una jugadora mejor, más completa”. No habla de resultados inmediatos, habla de construcción.
El otoño, para estas Buffaloes, es menos escaparate y más taller. Ajustar detalles técnicos, consolidar parejas de dobles, medir a la nueva generación contra rivales de peso y reforzar una identidad competitiva que ya dio frutos.
Un proyecto con continuidad asegurada
No es casualidad que el discurso suene firme. Anthony Pham fue nombrado la pasada temporada ITA Rocky Mountain Region Coach of the Year y su trabajo tiene respaldo institucional: su contrato ha sido ampliado hasta 2029. Seguirá siendo el séptimo entrenador jefe en la historia del programa de tenis de CU durante, al menos, otro ciclo largo.
Esa estabilidad en el banquillo ofrece algo que pocas veces se tiene en el deporte universitario: tiempo. Tiempo para desarrollar jugadoras, para asentar una cultura competitiva y para que citas como la de Milwaukee no sean solo un torneo más, sino un punto de partida.
El telón se levanta en Nicolet Tennis Center. El calendario es largo, la exigencia también. La cuestión es sencilla y a la vez enorme: ¿hasta dónde puede llegar este bloque si el trabajo diario que predica Pham se traduce en victorias cuando el invierno traiga los partidos que lo deciden todo?






