Coco Gauff avanza a cuartos de final del US Open
NUEVA YORK — Coco Gauff ha vuelto a instalarse en los cuartos de final del US Open. Tres años después de su última presencia en esta ronda en Flushing Meadows, la campeona defensora pisa de nuevo terreno que ya empieza a sentir como propio.
Lo hizo con autoridad: 6-1, 6-4 a la también estadounidense Iva Jovic, en 1 hora y 33 minutos, para alargar a 10 su racha de victorias en el circuito WTA y sellar el 12.º cuarto de final de Grand Slam de su carrera. El dato que asusta al resto del cuadro es otro: ya suma 20 sets consecutivos ganados. El último que perdió fue en Cincinnati, en segunda ronda, ante Liudmila Samsonova.
Una campeona que ya se mueve como veterana
Gauff ya no habla de cuartos de final como si fueran territorio desconocido. Para ella, este tipo de rondas se ha convertido en rutina de élite.
“Doy la bienvenida a este tipo de momentos”, explicó al ser preguntada por el peso de jugar un cuarto de final de Grand Slam. Sabe que mucha gente sueña con llegar ahí una sola vez. Ella, en cambio, se ha acostumbrado a aparecer una y otra vez en esa instancia, a convivir con esa presión sin que la escena la desborde. La clave, dice, está en esa línea fina entre apreciar el momento y entender que se lo ha ganado a base de repetirlo.
Ese cambio de perspectiva se nota en la pista. No hay urgencias, no hay ansiedad. Hay gestión.
De Roma al cemento de Nueva York
El duelo ante Jovic tenía historia reciente. En Roma, sobre tierra, la joven estadounidense ya había sufrido para imponerse: 5-7, 7-5, 6-2 en octavos, camino de una final en la que acabaría cayendo ante Elina Svitolina en el Internazionali BNL d’Italia.
En Arthur Ashe Stadium, el guion fue radicalmente distinto desde el inicio.
Gauff empezó el partido con un break en contra, pero fue un espejismo. A partir de ahí encadenó seis juegos consecutivos y cerró el primer set en menos de 35 minutos. Del ecuador de esa primera manga hasta el 0-30 en el inicio de la segunda, llegó a ganar 25 de los siguientes 30 puntos. Un tramo demoledor. Jovic apenas encontraba aire con su servicio: terminó el encuentro ganando solo el 45% de los puntos con su saque.
La segunda manga, sin embargo, ya no fue un paseo. La joven rival, herida en el orgullo, se aferró al partido. Perdía de un break, logró igualar 3-3 y por un momento el estadio olió a giro inesperado. Pero ahí apareció la versión más fría de Gauff.
Con 5-4, rompió de nuevo el servicio de Jovic y se dio la oportunidad de cerrar el duelo con su saque. No titubeó.
“Siempre es genial cuando puedes jugar tu mejor tenis cuando los puntos son más apretados y cuando la otra jugadora está volviendo al partido”, explicó después. Acepta que el tenis es un vaivén constante, que no siempre podrá mantener una ventaja sin sobresaltos. La diferencia está en cómo responde cuando el marcador se aprieta: olvida el juego anterior, se instala en el presente y confía en que volverá a tener la misma oportunidad.
El reto Andreeva y una racha que impone
En cuartos la espera Mirra Andreeva, una rival a la que Gauff no ha perdido nunca en cinco enfrentamientos. El matiz es importante: cuatro de esos duelos se jugaron en tierra batida; solo uno, precisamente en el US Open 2023, fue sobre pista dura.
La estadística respalda a la campeona, pero también la expone. Cuando una jugadora domina tanto un cara a cara, la presión por mantener la racha crece. Gauff, sin embargo, insiste en tratar este cruce “como cualquier otro cuarto de final”. Nada de convertirlo en una montaña emocional. Solo otro paso en un torneo que ya sabe ganar.
Diez victorias seguidas, 20 sets al hilo, 12 cuartos de final de Grand Slam a los 20 años. Coco Gauff no solo defiende un título en Nueva York; está marcando el estándar de lo que significa vivir la élite como una costumbre, no como una excepción. La pregunta ya no es si puede volver a levantar el trofeo, sino quién se atreverá a frenar una inercia que, ahora mismo, parece lanzada.






